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2007/12/30

> Iritzia: J.M. Ruiz Soroa > EL SILENCIO DE LOS REALQUILADOS

  • El silencio de los realquilados
  • «Lo mismo sucede cuando se abandona al mundo nacionalista la discusión sobre cómo se llama este país, Euskadi o Euskal Herria. No es cosa nuestra, dicen algunos, aceptamos lo que diga la ley. Es la actitud del que se siente un realquilado, un extraño metido en casa ajena»
  • El Diario Vasco, 2007-12-30 # J.M. Ruiz Soroa
Regresa la polémica de los símbolos a la actualidad vasca: por un lado, los tribunales van poco a poco exigiendo coactivamente a las instituciones locales o autonómicas el cumplimiento de la obligación legal de exhibir la bandera española, generando la predecible resistencia nacionalista. Por otro, salta la controversia sobre «el nombre de la cosa», y nacionalistas de distinto pelaje partidista disputan sobre si ese nombre es el de «Euskadi» o el de «Euskal Herria». No es mi intención tomar posición en la polémica, sino más bien comentar la anómala reacción que provoca en algunos políticos vascos, una reacción que yo describiría como la «filosofía del realquilado».

Y es que, aparte de los políticos que adoptan posturas tajantes a favor o en contra de los símbolos en cuestión, como son la mayoría de los nacionalistas o los del Partido Popular, aparece entre nosotros una actitud peculiar, la de los que se dedican a quitar hierro al asunto declarándose, si se me permite la analogía, algo así como agnósticos en materia simbólica. Son los políticos socialistas y, en general, la sedicente progresía de izquierdas. Todos ellos coinciden en proclamar que la querella simbólica no va con ellos, porque ellos están al margen de esa cuestión tan inflamable. La primera línea argumentativa de estos regidores públicos (escúchese por ejemplo a los alcaldes de Bilbao, Vitoria o San Sebastián) es que las preocupaciones reales de los ciudadanos atañen a cosas pragmáticas, tales como las calles, los servicios públicos o las hipotecas. Les preocupan las aceras, no las banderas, afirman.

Es un argumento que, si algo dice, es que los ciudadanos somos bastante cortitos de entendederas, puesto que sólo podríamos preocuparnos de una cosa. En el fondo es un argumento insultante para nuestra habilidad como seres humanos: los ciudadanos somos perfectamente capaces de preocuparnos a la vez por las calles, la hipoteca, los hijos, las banderas, el hambre en el mundo, la marcha del equipo de fútbol y un montón de asuntos más. No somos tan pobres de espíritu como creen nuestros alcaldes cuando les conviene: por ejemplo, somos capaces de apreciar el aspecto funcional de la pasarela sobre la ría (tenemos piernas y los puentes son para transitar) pero también su valor artístico y expresivo (tenemos ojos y lo que han hecho con la pasarela es un atentado a los derechos estéticos de la ciudadanía). Pues así mismo guardamos un nicho en nuestro almario para la cuestión de las banderas que ondean o no en la balconada, sin que por ello deje de afanarse nuestro espíritu en más trascendentes cuestiones.

Entra en juego entonces la segunda trinchera de quienes no quieren entrar en el meollo de la cuestión: la de despojar de todo valor positivo a los símbolos, condenarlos a todos como los verdaderos culpables de los males del mundo. «Yo quitaría todas las banderas», «son emblemas que sólo sirven para enfrentar», «son la fuente de la violencia sectaria», etcétera.

Es la misma receta que los progresistas de salón usan con las religiones, a las que achacan ser la fuente de todas las guerras: suprimirlas todas. Esta postura tiene su versión cínica (la de aquellos alcaldes que dicen que ellos no ponen ninguna bandera en el ayuntamiento, aunque nos plantan una enorme a unas decenas de metros de la casa consistorial), y también su versión acomplejada, la de quienes prefieren renunciar a todos los símbolos antes que ser tildados de aliens en la comunidad en que viven por defender uno inapropiado.

No hace falta decir que la realidad social la construyen los seres humanos en forma simbólica, que los símbolos no son sino los ladrillos con los que edificamos el marco en que habitamos. Da igual que se trate del dinero o del fútbol, del Estado o de la familia, de la vida personal o del más allá, todo lo social, absolutamente todo, son mundos que construimos por convención con elementos simbólicos. Renunciar a los símbolos es, por ello, una postura absurda que sólo puede entenderse como afectación forzada; en realidad, nadie renuncia a los símbolos sino que simplemente «hace como que no le importan». Como el zorro con las uvas. Por eso, cuando nuestros políticos progresistas declaran que ellos «pasan de banderas» están en realidad amputándose de su propia matriz simbólica. Y, lo que es peor, con ese gesto aparentemente excelso están abandonando el campo a los nacionalistas, les están cediendo el protagonismo absoluto en la construcción simbólica de la realidad social vasca.

Lo nuestro, dicen con impostada seriedad, es construir calles y ferrocarriles, ocuparnos de las necesidades materiales de los ciudadanos, eso de los símbolos no sirve para nada y se lo dejamos a los señores nacionalistas. Hace ya años que éstos sacudieron la cabeza asombrados ante tamaño regalo y se pusieron afanosos a la tarea de edificar ellos solos la realidad pública vasca. Y tanto han avanzado en la materia que en la actualidad consideran que es su derecho adquirido hacerlo solos.

Lo mismo sucede cuando se abandona al mundo nacionalista la discusión sobre cómo se llama este país, Euskadi o Euskal Herria. No es cosa nuestra, dicen algunos, aceptamos lo que diga la ley. Es la actitud del que se siente un realquilado, un extraño metido en casa ajena: a nosotros nos da igual, susurran, es cosa suya dar nombre a este país. Singular abdicación. Nombrar es embrujar, es crear, es inventar las cosas. ¿Cómo entonces podríamos abstenernos de ello? Sólo por represión autoinducida.

Manuel Montero ha destacado más de una vez el asombroso proceso que comenzó en la transición, un proceso en el que los partidos no nacionalistas asumieron voluntariamente el papel de actor secundario, el rol de sujeto paciente de «la construcción nacional de los nacionalistas». Desde entonces, más de la mitad de la población asume la filosofía del realquilado y sublima su frustración invocando la prudencia. Porque es cierto, no lo niego, que en la filosofía del realquilado late también un noble espíritu de prudencia, de búsqueda de la paz social. Se renuncia a agitar las cuestiones que pueden encrespar los ánimos porque lo importante es la convivencia de todos. Prudente postura, sin duda, pero sobre cuya efectividad real para el fin que persigue cabe ser un tanto escéptico, visto lo visto durante estos años. Porque esa asunción unilateral y resignada por los no nacionalistas de su papel de masa «simbólicamente inerte» no parece haber amortiguado el frenesí nacionalista, sino que más bien lo ha excitado. Y lo ha excitado por dos razones: primero, porque al cederles ese campo de juego se les ha hecho creer que es de su exclusiva propiedad. Y segundo, y más importante, porque se les ha concedido una bula de irresponsabilidad. ¿En qué sentido? En el de que los nacionalistas pueden adoptar cualquier posición político-simbólica que deseen, por extremosa e hiriente que sea, con la seguridad de que tal conducta no les pasará factura política ninguna. Pueden rechazar las normas constitucionales, las instituciones comunes, la pertenencia compartida y todos sus símbolos, que no por ello dejarán de ser aceptados como interesantes 'partners' políticos, ni se interrumpirá el amable diálogo con ellos.

Ellos tienen libertad total para hacer alegres bilbiriketas con los símbolos, los demás somos tan responsables y prudentes que guardamos silencio, hacemos de tripas corazón por la convivencia y les echamos una mano en pro de la gobernabilidad del país. E incluso esperamos que se moderen gracias a nuestro ejemplo. Quizás algún día sea así, pero lo dudo mucho.

2007/12/28

> Iritzia: Joxerra Bustillo Kastrexana > CUANDO GANEMOS LE PONEMOS NOMBRE

  • Cuando ganemos le ponemos nombre
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-12-28 # Joxerra Bustillo Kastrexana · Periodista

El cambio de nombre de la selección vasca de fútbol ha creado una cierta polémica, debido sobre todo a las fuertes críticas lanzadas por representantes del jelkidismo, como el propio Iñiko Urkullu, presidente del PNV, el senador Iñaki Anasagasti o el historiador Koldo San Sebastián. Se trata de un capítulo más de nuestras disgresiones gramaticales, tan denostadas con razón por Jorge Oteiza, y que periódicamente surgen en nuestro escenario político y mediático. En vez de ir al meollo de la cuestión, acostumbramos a detenernos en los detalles, estrategia que tan sólo puede acarrear retrasos, aplazamientos y, en definitiva, impotencias varias.


Hay multitud de ejemplos al respecto. ¿Escribimos Villabona o Billabona? ¿Cuáles son los límites territoriales de Euskal Herria? ¿Forman parte de esos límites Castro Urdiales y Miranda de Ebro? ¿Y San Vicente de la Sonsierra? ¿Es literatura vasca la escrita en castellano o francés por autores nacidos en nuestros territorios? ¿Puede jugar en el Athletic el nieto de un emigrante navarro en Idaho que se apellida Etcheverry? ¿Euskal Herria o Euskal Hiria? ¿Eusko Gudariak o Gernikako Arbola?


En nuestro habitual y agotador desencuentro, los vascos no nos ponemos de acuerdo ni en el nombre de nuestra nación. Hay propuestas para todos los gustos, desde Euskadi-Euzkadi, hasta Euskal Herria, pasando por Baskonia, República de Navarra, Federación Vasco-Navarra o Waskonia, sin olvidar los de País Vasco-Pays Basque, Vascongadas o Tierras Vascas. Como tampoco nos ponemos de acuerdo en su dimensión territorial, ni en el modo de articular el territorio, ni en las infraestructuras esenciales necesarias, ni en prácticamente nada. Es más, el euskara, eje simbólico y mítico de este país, no se ha librado de las pugnas y también ha sido a menudo motivo de confrontación, a veces muy seria, como a la hora de su unificación, recordemos la famosa "guerra de la hache", o las disputas sobre la conveniencia de utilizar o no los euskalkis. Por lo tanto, y sabiendo lo difícil que resulta alcanzar unos consensos mínimos, considero que es hora de realizar esfuerzos en ese sentido. De no ser así, las guerras banderizas, los conflictos intestinos, acabarán por destrozar el país.


El caso de la selección de fútbol es, en ese sentido, clamoroso. Dudo muchísimo que pueda lograrse su reconocimiento internacional sin una previa soberanía mínima, de la que hoy carecemos. En eso creo que estaremos de acuerdo. Conviene no repatirse el oso antes de cazarlo. Por lo tanto, si queremos disponer de una representación deportiva propia en el ámbito internacional tenemos que pelear por la soberanía nacional. Así de claro. No puede haber atajos en la defensa de los derechos nacionales de un pueblo y el tener selecciones propias forma parte sustancial de la lista de esos derechos.


Otra cosa es que, mientras se consigue ese objetivo central, se den pasos en la reivindicación jugando partidos amistosos, sin validez oficial. El efecto que se genera con esos encuentros es muy positivo y no hay razones para renunciar a seguir haciéndolos. Sumar fuerzas en torno a los símbolos nacionales siempre tiene que figurar en la cuenta del haber.


En el caso del nombre a dar a la selección, se podría optar por Euskadi, Euskal Herria, Baskonia o Nafarroa, pero en estos momentos se trata de un debate totalmente estéril. Lo principal, lo decisivo, es conquistar esa soberanía que nos permita disponer de presencia en todos los eventos internacionales, no sólo en los deportivos. Conformarnos con un par de partidos de fútbol al año con nuestra selección se me antoja como una postura acomodaticia. Un mero intento de contentar malas conciencias.


En esta cuestión lo que está en juego no es solamente la decantación por un nombre u otro, todos ellos legítimos, sino la consistencia de una reclamación fuertemente sentida en nuestro pueblo y que trasciende los límites de la frontera sicológica entre abertzales y constitucionalistas, agrupando tras de sí a una gran mayoría de la ciudadanía. Por consiguiente, dejemos a un lado falsas polémicas sobre una u otra denominación y cuando ganemos, en la batalla política y en el campo de fútbol, ya habrá tiempo de ponerle a la selección el nombre que concite un mayor número de adhesiones.

2007/12/07

> Erreportajea: Ikerkuntza > AÑAS SABATICOS MUY MOVIDOS

  • Años sabáticos muy movidos
  • Las universidades promueven los periodos sin docencia dedicados a investigar
  • El País, 2007-12-07 # Magda R. Brox · Valencia


Quién no ha soñado en alguna ocasión con tomarse un año o al menos un periodo sabático. Una licencia generalmente considerada de lujo al alcance de deportistas, cantantes o políticos. Actualmente pocas empresas liberan voluntariamente a un trabajador para dedicarse a sus intereses personales y todavía es más infrecuente un reingreso posterior con las mismas condiciones que tenía el trabajador al marcharse.


Las universidades están a la cabeza de las instituciones que favorecen el disfrute de sabáticos para sus docentes. Aunque no existe ninguna norma estatal específica, todas las universidades valencianas han ido progresivamente creando los mecanismos para introducir en sus normativas esta figura, muy común en el mundo anglosajón.


[…]


Por otra parte, el catedrático de Lingüística Inglesa por la Universidad de Alicante Félix Rodríguez González aprovechó su poco ortodoxo sabático para avanzar las investigaciones y concluir el Diccionario gay-lésbico: "Vocabulario general y argot de la homosexualidad", que se publicará el próximo mes de mayo en Gredos. Tras cuatro años de trabajo saldrá a la luz el diccionario español más exhaustivo en la materia con más de 1.500 voces y más de 600 páginas. Su año sabático es menos dogmático que otros porque no se ha limitado a un centro, como es habitual, sino que ha recorrido universidades, centros de investigación y asociaciones homosexuales de España y América. "Mi labor me obliga a un mayor contacto con la gente". El filólogo, que ha publicado también el diccionario más completo sobre argot castrense y prepara otros dos más sobre el lenguaje de la drogadicción, y del sexo y el erotismo, tilda estas licencias de "importantísimas para desempeñar investigaciones creativas aunque socialmente puedan considerarse frívolas". Agradece que en su universidad, además de percibir la retribución total, exista una bolsa de viaje.

2007/10/30

> Berria: Terminologia > LAS ACADEMIAS DE LA LENGUA ADMITEN LA EXPRESION "PERDER ACEITE"

  • También incluyen la expresión 'perder aceite'
  • Las Academias de la Lengua admiten 'animal de bellota', 'neura', 'subidón' y 'aeromoza'
  • El Mundo, 2007-10-30 # Ana Mendoza · EFE · Madrid

Las 22 Academias de la Lengua Española han incorporado al Diccionario académico voces coloquiales como "animal de bellota", "cuerpo de jota", "modernez", "fisio", "neura" y subidón"; términos usados en América como "aeromoza" y "nocaut", y expresiones más propias de España como "perder aceite" o "rebotar".


Estas son algunas de las 4.618 modificaciones que desde junio de 2004 hasta diciembre de 2006 han ido aprobando estas instituciones y que, a partir de ahora, se podrán consultar en la página web del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), que recibe un promedio de 750.000 visitas diarias.


Una amplia selección de novedades, entre las que figuran términos informáticos tan usados hoy día como "colgar", "descargar", "maximizar" o "minimizar", fue presentada durante la inauguración del Centro de Estudios de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española, en un acto que estuvo presidido por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.


Los avances tecnológicos permiten la constante actualización del DRAE y, así, desde que se publicó la XXII edición del Diccionario en 2001, las Academias han incorporado a la página electrónica un total de 17.310 modificaciones, de las cuales unas 5.000 son voces y acepciones nuevas.


Atentos a cómo se habla en la calle
Los académicos suelen estar atentos al lenguaje de la calle y si hace unos años habían admitido expresiones coloquiales como "vender la burra" o "comer la moral", ahora le dan entrada a "animal de bellota" ("persona ruda y de poco entendimiento"), "cobardica" (persona timorata), y al buen humor y ganas de divertirse que supone tener "cuerpo de jota".


Al ámbito coloquial pertenecen también los términos "fisio", (fisioterapeuta), "modernez" (forma despectiva de aludir a la modernidad), "neura" (persona "muy nerviosa, obsesiva y maniática"), "nota" (individuo), "subidón" (de fiebre, por ejemplo) y "paganini", es decir, "la persona que paga, generalmente por abuso, las cuentas o las culpas ajenas".


El Diccionario hace tiempo que dejó de reflejar sólo el español de España y cada vez incorpora más voces procedentes de América. En la lista de novedades difundida hoy figuran algunas como "aerobismo"(deporte consistente en correr al aire libre), "aeromoza" y "aeromozo" (azafata y azafato de aviación), "bluyín" (pantalón vaquero), "blúmer" (braga) y "panti" (leotardo), y "nocaut", es decir, ese "golpe que deja fuera de combate" al que lo recibe.


También se incorporan voces y expresiones habituales en España, como "perder aceite", que, en sentido irónico, alude al hombre que muestra "maneras de homosexual"; "animal político", esa persona que "revela cualidades innatas para el ejercicio político", y el tan habitual "canguro" que se encarga de cuidar a los niños en ausencia de los padres.


"Rebotar", es decir, "enfadarse vivamente por palabras o acciones de otros"; "deportivas" (zapatillas de deportes), "guadianesco" (que aparece y desaparece) y la coloquial "de culo" (hacia atrás), son expresiones empleadas igualmente en España.


También voces cultas
Pero que no se preocupen los amantes del lenguaje culto, porque las Academias le han dado el visto bueno a voces como "fátum" (hado), "iridiscencia" ("reflejo de colores distintos, generalmente como los del arcoíris" —palabra, por cierto, que figura escrita así en el informe, pero que aún no consta como vocablo compuesto en el diccionario—), "promisor" (prometedor), "reminiscente" (que evoca a alguien o algo anterior en el tiempo) y "sapiente" (sabio).


El Diccionario se ha visto enriquecido además con numerosos términos técnicos. De la informática llegan "bajar", "bus", "navegador" y "subir", y del ámbito legal proceden "inadmitir", "publificar" y "supletorio".


A campo de la medicina pertenecen "anfetamínico", "artroscopia" y "colonoscopia"; al de la física, "convector", "ionizar" y "excitar" ("hacer pasar un electrón de un nivel cuántico a otro más elevado en un átomo o molécula"), y de la química proceden voces como "anodizar", "biogás", "interfase" y "lisérgico".

2007/09/28

> Berria: Trans > GALICIA: LA ARMADA DICE QUE EL CABO AL QUE SE LE DENEGO PERMISO DE MATRIMONIO LO PIDIO FUERA DE PLAZO

  • La Armada dice que el cabo gay al que se le denegó permiso de matrimonio lo pidió fuera de plazo
  • La Voz de Galicia, 2007-09-28

La Armada ha desmentido que tuviese un trato discriminatorio con un cabo gay que solicitó permiso de matrimonio para casarse con otro gay, y se lo denegaron.


El Cuartel General de la Armada indicó ayer a través de una nota: «Según la información inicialmente disponible, el cabo de la Armada Pedro Rodríguez Laguna solicitó el permiso después de su matrimonio fuera del plazo establecido legalmente, razón por la que no se le concedió». En todo caso, la Marina ha incoado diligencias para el esclarecimiento de varias informaciones publicadas en torno al asunto.


La pareja
Naima Pereiras, transexual y pareja del cabo, sostiene que Pedro ha denunciado a sus superiores y que el problema le afecta de tal manera que ha tenido que pedir ayuda psicológica. Se encuentra, añade, de baja por depresión.


El cabo Pedro estaba destinado en los almacenes de Repuestos de la Armada en Ferrol, en tareas administrativas. Según Pereiras, a raíz de sus reclamaciones, fue relegado de su puesto habitual.


No es la primera vez que la eumesa Naima Pereiras sale en los medios de comunicación porque con ocasión de sus bodas anteriores (en Pontedeume y Narón), alguna de ellas formalizada en el registro de parejas de hecho antes de la reforma legal, ya había alcanzado celebridad. Este es su tercer enlace. El diputado Francisco Rodríguez ha interpelado al Gobierno en torno a este asunto.

2007/09/26

> Berria: Terminologia > EL DICCIONARIO DE MARIA MOLINER ACEPTA "HETERO" Y "SALIR DEL ARMARIO"

  • El Diccionario de María Moliner se hace un 'lifting'
  • Más de 12.000 vocablos se incorporan a la tercera edición de este clásico de la lexicografía
  • El Mundo, 2007-09-26 # Pilar Ortega Bargueño

El mítico Diccionario de María Moliner rejuvenece. Términos como mobbing, pilates, ADSL, blog, chatear o sms se han incluido en la tercera y última edición de esta singular obra, que ahora se remoza y reclama la vigencia de los nuevos tiempos. Hasta 12.000 vocablos se han añadido a este clásico de la lexicografía española, que fue concebido por su autora como «un instrumento para guiar el uso del español».


La compleja estructura que levantó María Moliner en solitario ha necesitado ahora de un equipo de especialistas, coordinado por Joaquín Dacosta, para mantener el objetivo que guió a esta intelectual aragonesa cuando inició su aventura a mediados del siglo XX. «María Moliner ha sido el último eslabón de una cadena de héroes de la que formaron parte Nebrija, Covarrubias, Salvat o Casares», dijo ayer el académico Manuel Seco durante la presentación, en el Instituo Cervantes, de esta nueva edición del Diccionario.


«El Diccionario de María Moliner es una novela de las palabras, un gran poema de la vida del español», dijo el ministro de Cultura, César Antonio Molina, quien confesó, desde su faceta de creador, que «los escritores le hemos robado muchos significados, muchas palabras que han resultado de una ayuda fundamental. Por eso, considero a María Moliner como una escritora, una mujer tan científica como creadora».


También aludió el ministro a la lengua como organismo vivo y en desarrollo, por lo que dio la bienvenida a esta nueva edición, «que servirá a las nuevas generaciones», al tiempo que representa, dijo, «un gran homenaje a María Moliner».


Editada por Círculo de Lectores y Gredos en dos volúmenes que suman 3.400 páginas y 90.045 entradas, la nueva edición del Diccionario de uso del español de María Moliner, además de actualizarse con nuevos vocablos y acepciones, ha modificado muchas de las existentes, ha actualizado los bloques de sinónimos, ha revisado los apéndices, ha creado nuevos índices de topónimos, gentilicios y abreviaturas; ha suprimido acepciones antiguas no documentadas y ha sufrido importantes cambios formales y tipográficos.


Formada en la Institución Libre de Enseñanza y licenciada en Historia, María Moliner (1900-1981) fue bibliotecaria de profesión y durante la República ejerció importantes papeles en la organización de bibliotecas rurales y en la difusión de la lectura. Pero, según indica Manuel Seco en el prólogo de esta tercera edición del Diccionario, «la fama casi mítica de María Moliner tiene su base en un libro, uno solo, independiente de su carrera profesional y publicado cuando ella se acercaba a la jubilación. El Diccionario de uso era el primer (y único) trabajo suyo nacido de una secreta vocación: la lengua».


Sin más ayuda que unas cuartillas y una máquina de escribir Olivetti, María Moliner sufrió en carne propia los avatares de una época histórica difícil. Tras el triunfo de las tropas franquistas, fue descalificada y rebajada 18 puestos en el escalafón de su profesión, pero ella nunca se rindió. De hecho, estando ya jubilada y con hijos mayores, fue cuando emprendió, tarde tras tarde durante 15 años, la titánica tarea de crear su Diccionario, una obra que, desde su publicación en 1966, se convirtió pronto en un éxito rotundo de ventas.


Inútiles fueron los intentos que en 1972 realizaron Rafael Lapesa y Pedro Laín Entralgo para que María Moliner ingresara en la Real Academia Española. Su candidatura chocó con un muro de intransigencia en la institución, donde le criticaron «un exceso de subjetividad e intuición en sus definiciones».


Antonio Rivero Taravillo obtuvo ayer el XX Premio Comillas de Historia, Biografía y Memorias por su obra Fuego con nieve. La vida de Luis Cernuda. Años españoles (1902-1938). El jurado del premio ha valorado de este trabajo «el rastreo documental y la ordenación rigurosa de varios acontecimientos de la vida de uno de los poetas esenciales de la literatura española».


  • NUEVOS TIEMPOS, NUEVAS VOCES
  • Tecnologías: ADSL, blog, chat, e-book, cuenta de correo, dirección, dominio, enlace, explorador, hipervínculo, escaneo, frame, freeware, hacker, HTML, intranet, bajar, descargar, LCD, manos libres, móvil, buzón de voz, mensaje corto (o SMS), rellamada.
  • Música actual: Chill out, jam session, jazz latino.
  • Deportes: Contraanálisis, dream team, voley-playa, pilates, gym-jazz, fitness.
  • Medicina y cosmética: Anisakis, ébola, fibromialgia, retroviral, isoflavona.
  • Terapias alternativas: Aromaterapia, cromoterapia, digitopuntura (o shiatsu).
  • Alimentación: Carbonara, carpaccio, bífidus, chop suey, fumet, lactovegetariano, al dente.
  • Otras culturas: Burka, fatwa, feng shui, kefía.
  • Sociedad: Hetero, homeless, mobbing, cayuco.
  • Economía y negocios: ETT, euribor, fidelizar, masa salarial, ultraliberalismo, stock option, deflactar, cuartillo.
  • Política: Batasuno, batzoki, eurocámara, euroescéptico, islamista, judicializar.
  • Coloquialismos, argot: Rayar[se], flipante, salir del armario, pintar (pintar bien, pintar mal), farlopa.

2007/09/09

> Berria: Terminologia > LA ESPAÑA DE HOY, EN EL MOLINER

  • La España de hoy, en el 'Moliner'
  • La nueva edición del diccionario de uso del español 'fotografía' un país más rico y más mestizo. "Los diccionarios envejecen", dice el académico Manuel Seco. Se impone la constante revisión. Durante 31 años, nadie se atrevió a tocar el 'María Moliner', pese a algunas carencias
  • El País, 2007-09-09 # Lola Galán
La palabra cayuco estaba ya ahí. Un término hispanoamericano para designar un tipo de barco indio, "sin quilla". Pero la realidad venía imponiendo una nueva acepción. Algo así como "barca grande empleada para la pesca tradicional en la zona de Mauritania. Se utiliza también frecuentemente para el transporte de inmigrantes ilegales africanos hasta las islas Canarias". Entre la primera y la segunda definición median cuarenta años de la historia de España. Cuarenta años que han hecho necesarias dos nuevas ediciones del María Moliner, el diccionario de uso del español más conocido del mundo. El preferido en universidades y bibliotecas, del que la editorial Gredos ha vendido 200.000 ejemplares desde su aparición en 1966-1967. Una cifra insólita si se piensa que hablamos de un archivo de voces, y no de una novela de aventuras. Pero la evolución de España, y con ella la del español, ha sido tan vertiginosa que a los nueve años de publicar la segunda llega ahora la tercera edición de esta obra clásica. ¿Por qué? Porque la fotografía del español se ha movido muchísimo y ya no refleja los rasgos reales de su uso, en una España diferente. Un país que de exportador de emigrantes se ha convertido en meca de la inmigración; una sociedad rural que pasó de usar el azadón a practicar pilates, a viajar por todo el mundo y a llenar los restaurantes internacionales, dominando términos como carbonara, al dente o chop suey.

Pero lo cierto es que, dado el impacto enorme del María Moliner durante 31 años, y pese a algunas carencias, nadie se había atrevido a tocarlo. María Moliner -nacida en 1900 en Paniza (Zaragoza) y fallecida en Madrid en 1981-, aquella dama aragonesa, esposa de catedrático y madre de cuatro hijos, que recopiló minuciosamente, durante quince largos años, las fichas con cada palabra, cada definición precisa, había dejado ya, antes de morir, instrucciones para la revisión del texto.

Ella misma era consciente de que su rechazo a incluir palabras "malsonantes" (casi todas relacionadas con el sexo) era insostenible. Había que introducir cambios urgentes. Y así surgió la segunda edición. Que en nueve años quedó superada. "Todos los diccionarios envejecen", dice el académico Manuel Seco, que dirige el Diccionario del español actual y prologa la nueva obra.

La única forma de que sigan vivos es someterlos a una constante revisión. Y, como dice el también académico José Antonio Pascual, "cambiar su carrocería". Había que tomar nota del auge de Internet, por ejemplo, que ha puesto términos como blog, buffer, chat o dominio en boca de todos. Y de la realidad política del país, incluyendo lendakari, batzoki o batasuno junto a aberri eguna y diada. Para acomodarlos ha llegado esta tercera edición. Una revisión que toma nota de los usos verbales de una sociedad más hedonista conocedora del chill out, la aromaterapia y el shiatsu.

¿Cómo dejar fuera al okupa? ¿Cómo excluir la Opa, el acoso laboral o mobbing, la masa salarial y el euríbor de nuestros tormentos? De ninguna manera. Sumando términos, la nueva edición llega casi a los 100.000. Eso sin incluir las nuevas acepciones. Un inventario del idioma que hablamos. "Que refleja una sociedad más aburguesada", dice Joaquín Dacosta, el lexicógrafo que ha dirigido el equipo que ha realizado la revisión. Y también más políticamente correcta, que ha puesto en circulación el eufemístico término "islamista", recién incluido en el diccionario, junto a algunas voces de argot. Las justas. "La gente se equivoca cuando piensa que un diccionario tiene que incluir la ultimísima palabra", dice Seco. Se necesita un tiempo de rodaje antes de aceptar una nueva voz. A cambio, una vez admitida oficialmente, no hay modernización que la pueda expulsar.

Del nuevo sentido de 'acogida' a la inclusión de 'farlopa'
A la hora de aceptar nuevos términos, el María Moliner sigue también la pauta de la Real Academia Española, pero con mayor libertad. Entre las novedades no sólo hay que señalar las voces que se incluyen, sino las nuevas acepciones. He aquí algunos ejemplos.

Acogida. Acción de acoger. Particularmente a una persona con pocos recursos económicos o en situación irregular, siguiendo las formalidades administrativas correspondientes. "Tiene a un niño saharaui en acogida. Centro de acogida para inmigrantes".

Matrimonio. Unión de una pareja humana legalizada con las ceremonias y formalidades civiles o religiosas establecidas para constituir una familia.

Farlopa. Cocaína.

Buffer. Memoria temporal que actúa cuando se transfieren datos entre dispositivos o programas que operan a diferente velocidad.

Blog (inglés). Aféresis de weblog. De web y logbook. Cuaderno de bitácora. Sitio web o parte de él actualizado permanentemente donde se recopilan por orden cronológico escritos personales de uno o varios autores sobre temas de su interés, y en el que se recogen también los comentarios enviados por sus lectores.

Chill out. Zona de una discoteca en la que puede escucharse música tranquila. 2. Estilo de música de sonido sintético y carácter relajante, apropiada como música ambiental.

2007/09/07

> Erreportajea: Trans > CHILE: MELINA EN LOS DIARIOS

  • Melina en los diarios
  • Río Negro, 2007-09-07 # Jorge Gadano

A poco más de dos semanas, los medios nos sorprendieron con la noticia de que "un" docente transexual daba clases en varios colegios de Ushuaia, en unos casos de historia y en otros, de formación ética y ciudadana. Se trata de una persona, Melina Gutiérrez, que quiere ser mujer y que la traten como tal. Pero, con los medios, no ha tenido éxito: el análisis de la crónica de tres diarios sobre el "descubrimiento" de Melina revela, en el lenguaje usado, una generalizada incertidumbre respecto de si la identidad de una persona depende de su deseo o de lo que dicen su anatomía y un documento de identidad.

Los medios analizados -los diarios "Clarín", "La Nación" y "Río Negro"- mostraron el "fenómeno" en los encabezados de la noticia con el despliegue que merecería el hallazgo de un esquimal en Mar del Plata. Se trataba del hallazgo de un hombre que ejercía funciones docentes vestido de mujer.

"Clarín", después de presentar "el caso" como el primero conocido en el país, tituló en cabeza de página y a seis columnas, aludiendo a una "Polémica en Ushuaia porque 'un profesor' travesti dicta clases". El matutino dijo que padres de alumnos se quejaron de que "un travesti" ejerciera como docente porque no les habían avisado. Les preocupaba, obviamente, que se perdiera la formación moral de sus hijos e hijas de acuerdo con el canon vaticano.

El asunto tomó estado público cuando -escribió el periodista Gabriel Ramonet- el rector de uno de los colegios admitió que "concurre a dictar clases un hombre vestido de mujer". Eso es mucho más llamativo que una mujer vestida de hombre. Lo era en la Edad Media, pero no ahora, cuando el pantalón se ha desjerarquizado al convertirse en una prenda unisex. No importa tanto a ellas, además, que una mujer renuncie a su género. Sí a ellos, que consideran un traidor a un hombre que haga eso y, por lo tanto, lo estigmatizan.

Para "Clarín" del 23 de agosto, Melina es "el postulante" (a un cargo docente) o "el docente", aunque en el párrafo final el firmante de la nota cambió de bando y aseguró que a "la docente transexual" el debate no le preocupa.

En la misma página hay una foto de Florencia de la V. junto a un texto que la presenta como "la primera travesti" protagonista de una tira en tevé abierta y horario central, que chicos y chicas pueden ver cuando se les da la gana. La tele todo lo puede y a los padres no les importa. Lo que sí les importa es que eso pase en el sagrado recinto del aula, al que los jóvenes concurren para hacerse hombres y las jóvenes, mujeres.

Al parecer, el diario se inclinaba por reconocer la condición femenina de Melina siempre que pase por el quirófano y obtenga luego una autorización judicial para ser mujer. Pero sin demasiada convicción, o porque el subconsciente hace su trabajo, admitía esa condición al llamarla "la docente". Con todo, lo importante para otro firmante de la nota -que con los dos se lleva una página- es que "el profesor travesti" sea "bueno para enseñar". Y que se haga cargo "él" de sus ganas de ser mujer. Pero en la edición del día siguiente "Clarín" se corrigió. Melina fue la profesora, la docente, la transexual.

Para el diario "La Nación", Melina es también "un docente" o "un profesor". Pero su texto evidencia igualmente el empuje del subconsciente. Es así porque, de pronto, en el relato masculinizador se dice de ella que "el conflicto 'lo' coloca en el ojo del huracán, por ser 'uno' de los 'primeras' docentes transexuales en el país". Tanta confusión hubo, que ni siquiera el corrector se quiso meter con ese párrafo.

Tampoco con el siguiente. Al parecer, Silvio Bocchichio, el autor -no la autora- de la nota montó una guardia en la puerta del colegio hasta que Melina ingresó. Escribió que "el docente llegó ayer (por el 22 de agosto) a clases quince minutos antes de la hora, con un vestido hasta las rodillas, botas de cuero terminadas en punta y taco dispuestas sobre las calzas, todo negro". Hasta ahí, el relato impresiona como que el "voyeur" se siente atraído. Y tan así es que a renglón seguido la reconoce como mujer diciendo que llegó "abrigada" con un chaleco rojo, un tapado beige y bufanda de lana.

La crónica de este diario, en cambio, no tiene incoherencias. Melina es siempre "un docente", o bien "uno de los docentes", cuya identificación se hace por el apellido, Gutiérrez.

Hay, no obstante, una opinión editorial que reconoce el derecho de Melina a elegir su sexualidad, simplemente al referirse a "su elección sexual". Dice al respecto que esa elección no afecta su capacidad profesional ni su calidad humana y que sólo es "un aspecto de su vida privada".

Y para usted, lector, lectora, ¿qué es?

2007/09/03

> Iritzia: Sergio Téllez-Pon > GAY, GUEI Y GAYS, ¿QUE ES LO CORRECTO?

  • Gay, guei y gays ¿qué es lo correcto?
  • La gran penetración de la cultura estadounidense en todas las restantes del orbe ha hecho creer a muchos que el término “gay” es un anglicismo referido a los homosexuales. Su utilización ha provocado una estandarización y esterilidad en su significado.
  • Anodis, 2007-09-03 # Sergio Téllez-Pon

En los últimos años el término “gay” se ha estandarizado en muchas sociedades para ya no llamar peyorativamente a los homosexuales. “Gay” está dentro de los términos de lo políticamente correcto que es tan propio de la vida moderna, por ejemplo, al implantar ese lenguaje a otros grupos vulnerables como los negros, los judíos, las mujeres y los indígenas. La hegemonía de la cultura estadounidense sobre muchas otras ha hecho creer, en este caso en específico, que la palabra gay es de origen anglosajón Así, para el común de la gente, “gay” describe un estilo de vida que ha creado, a su vez, una identidad estereotipada, un modelo al que se debe aspirar.


Sin embargo, gay es un concepto más amplio y de mayor antigüedad que el de simplemente homosexual. Este último es más bien una definición clínica y su utilización puede fecharse casi con precisión: desde 1869 cuando el médico alemán de origen húngaro, Kart Benker, lo inventó de la unión de los términos “homo” (igual, semejante) del griego y “sexus” del latín, hasta los años de la liberación sexual en el mundo a finales de los sesenta y principios de los setenta o en los primeros años de los ochenta, aproximadamente, con el surgimiento del sida. O, incluso, también podría fecharse su acta de defunción: el 17 de mayo de 1990, día en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sacó la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales. También, en otras épocas se adoptaron otros conceptos para nombrar a las personas que tienen sexo con otras personas de su mismo sexo –a los hombres en particular, por ser los más visibles–: “sodomita”, “somético” o “pederasta”.


La palabra “gay” como tal ha existido desde tiempos inmemoriales: tiene su raíz en el latín “gaudium” que significa “gozo” o “gozoso” (por ejemplo, desde tiempos de Wilde y hasta hace poco el adjetivo “gayly”, en inglés, mantenía esa correspondencia pues significada “alegre”, “festivo”). Hacia 1100, los occitanos, en la zona de sur de Francia (Tolosa es Toulusse en occitano), empezaron a usar, según el diccionario de Corominas, los vocablos “gai”, “jai”; más tarde los galorrománicos, en el norte, utilizaron el término “gayo”. Corominas supone que, dado que “gai” se empleaba en el sentido de gozo, probablemente se trate de una reducción de “gauy”. Gauy, se redujo a “gau” que es frecuente en el sentido de “gozo” y a partir del siglo XII se encuentra con el valor de “alegre”.


Esa voz occitana fue adoptada también por los provenzales (“gayoleiru”), quienes empezaron a utilizar la oración “gai saber” al estar originalmente asociada con el Consistòri del Gai Saber (1323) un libro de poesía trovadesca de los siglos XI y XII que recopilaron los occitanos y del cual seguramente Niestzche tuvo conocimiento para titular uno de sus libros como La gaya ciencia, es decir, que la poesía es la ciencia feliz, de gozo. Finalmente, pasó a la lengua gallego-portuguesa en las famosas Cantigas de amigo que, por ejemplo, Alfonso X El sabio llegó a escribir. Probablemente las raíces gai- y gau- sean indoeuropeas que de alguna forma se mantuvieron en el latín (“gaudium”) y que, a su vez, como puede verse, permaneció en el francés, catalán y gallego, e incluso en el inglés, pero se perdió en algún momento de la larga historia del español.


Después, con la liberación sexual de los años setenta del siglo XX el término “gay” (vocablo adoptado por el inglés, recuérdese) fue tomado para designar a una comunidad que exigía, con medios un tanto cuanto radicales, su derecho a pertenecer a la sociedad; sin embargo, como ya he dicho, ha devenido cierto estilo de vida: lo que algunos ya llamamos el “american gay of life”, es decir, se le ha atribuido casi exclusivamente a una actitud a lo que sencillamente era la definición de un comportamiento dinámico, alegre. De hecho, visto a la distancia, parece paradójico el movimiento gay haya alcanzado sus primeros objetivos al tener actualmente una entrada a esas instituciones de la sociedad a las que entonces combatió radicalmente. El cronista chileno Pedro Lemebel observa muy bien esto al hablar de las discotecas, recintos del máximo hedonismo: “Quizás, aunque la disco gay existe en Chile desde los setenta, y solamente en los ochenta se institucionaliza como escenario de la causa gay que produce el modelo Travolta sólo para hombres. Así, los templos homo-dance reúnen el gueto con más éxito que la militancia política, imponiendo estilos de vida y una filosofía del camuflaje viril que va uniformando, a través de la moda, la diversidad de las homosexualidades locales” (en Loco afán, Anagrama, 2000; el subrayado es mío).


De manera que “gay” bien podría ser una palabra de uso común en español (dado que viene del latín, así como el español es una lengua derivada de ella) sin necesidad de que la hayamos “tomado” del inglés, y tampoco habría por qué casteñanizarla —como lo hacen los españoles, principalmente— al escribir “guei”.


Todo lo anterior viene a colación porque me he encontrado con algún activista que suele usar y decir frecuente e impunemente *guei y con una revista, Homópolis, que altera los titulares de las notas que toma de anodis.com, al no mantener el plural de gay, y escribe, por ejemplo, “El miedo al sida entre los hombres gay” (Núm. 102, julio de 2007). Sobre esto último, recurro al Diccionario esencial de la Lengua española (Espasa Calpe, 2007), que contiene las modificaciones que habrá de tener la vigésima tercera edición del Diccionario de la Lengua española, y acepta el plural de gay, es decir, “gays”. Por lo tanto, es correcto decir y escribir: “El miedo al sida entre los hombres gays”. De lo contrario, es como si dijéramos y escribiéramos algo así como: “Los bar de la Zona rosa”, o “Los mejores restaurant de la Ciudad están en la Condesa”. Lo correcto es, claro, “bares” y “restaurantes”.


Por fortuna, ahora el término queer empieza a adquirir cierta relevancia en algunos círculos y a esa descripción, menos normativa, algunos ya nos apegamos.

2007/08/25

> Berria: Homofobia > LA RIOJA: MAKOKI "CEDE" TRAS LOS REPROCHES DE IU Y CAMBIA LAS LETRAS "TILDADAS" DE HOMOFOBAS

  • Makoki cede tras los reproches de IU y cambia las letras tildadas de homófobas
  • El músico, que medita alternativas para algunas canciones, intenta no herir a nadie en el concierto mateo del día 15
  • La Rioja, 2007-08-25 # I. García

Makoki cede. El artista antes conocido como Julián Bretón ha optado por cambiar las letras de las canciones que han provocado las quejas de Izquierda Unida durante estos días precedentes. Ayer anunció que está dispuesto a introducir los temas ya renovados, en principio, sólo durante el recital que ofrecerá junto a su charanga en los prolegómenos del lanzamiento del cohete, en la plaza del Ayuntamiento. Durante el resto de las actuaciones en las fiestas, volverá a retomar las letras originales de las canciones.


Makoki se reunirá hoy con el resto de la charanga para decidir qué canciones tocarán durante el cohete, el día 15. «Vamos a intentar no incluir las canciones en las que aluden a algún colectivo, aunque en casi todas nos metemos con alguien», admite. Sin embargo, también cuenta que se siente en la obligación de tocar su famoso popurri, que sí que incluye algunos temas con letras polémicas, como 'Maricón el que no brinque', 'Tírate a la rubia' o 'Al suelo'. En estos casos, lo que hará el grupo es sustituir las palabras que puedan resultar hirientes por otras. «Esperamos que nos sigan el resto de las personas que estén en el cohete, aunque creo que es algo complicado de lograr», reconoce.


Makoki explica que ha tomado esta decisión a pesar de las múltiples llamadas que ha recibido pidiéndole que no hiciera caso a las protestas de IU y dejara las canciones tal y como son: «He tenido estos días el móvil echando humo y todos me decían que no cambiase las letras».


El artista prefiere buscar el lado positivo de toda la polémica. Makoki piensa que con toda esta situación se va a conseguir que finalmente se pueda celebrar el ansiado cohete limpio, «porque la gente va a estar mucho más pendiente de las canciones que vamos a cantar nosotros que de tirarse cosas y ensuciarse», bromea.

  • 'Maricón el que no brinque': Se cambiará maricón por homófobo, patadón, masicote, mastodonte, jamacuco, mascarrón, cucharón, besugón o makokón.
  • 'Tírate a la rubia': Sustituir a la rubia y a la morena por 'El Pototo' y 'El Pollito', dos miembros de la charanga.
  • 'Al suelo': Se cambia la frase 'que también los solteros tenemos que joder' por 'soltamos a Makoki y todos a correr'.

2007/08/15

> Erreportajea: Sexualitatea > LAS TRES PALABRAS MAS "IN" DEL SEXO

  • Las tres palabras más 'in' del sexo
  • 'Cruising', 'toothing' y 'dogging' marcan la tendencia
  • La Vanguardia, 2007-08-15

Un puñado de términos ingleses dan nombre a una serie de prácticas sexuales nuevas que cada vez son más frecuentes entre la población. Unas vienen de la mano de la tecnología y otras de los avances del pensamiento. En cualquier caso, el mensaje de los expertos respecto del tema es unánime: en la precaución y la prevención está la clave. Uniéndose a esta máxima, los tres locutores del espacio radiofónico Ponte a Prueba de Europa FM y responsables de la página web www.abrelaboca.com explican en qué consisten los llamados ing del sexo.

  • El 'cruising' o 1.000 puntos de encuentro sexual # Josep Lobató

En Ponte a Prueba hemos hablado cientos de veces del cruising como práctica sexual gay. Este término inglés se utiliza para referirse a la práctica de sexo en lugares públicos previamente fijados por los habituales del cruising. Por ejemplo, quedan en los alrededores de un área de descanso del autopista en un día concreto, una noche más bien, y allí se presentan todos los interesados en pasar un rato divertido con desconocidos y sin censuras. Incluso existen puntos de encuentro que han llegado a hacerse tan conocidos que se puede encontrar un rollete en cualquier momento. Y para rizar el rizo se puede encontrar una guía gay con los puntos cruising de las autopistas de España. Aquí quien no lo prueba es porque no quiere.


Sin embargo, los que llevan años practicando el cruising advierten de los peligros de plantarse en un sitio alejado de todo, solo y de noche. Hay que tener mucho cuidado con los ladrones o aprovechados que pretendan cobrar por sexo. Pero sobre todo hay algo que pasa muy de vez en cuando pero es muy peligroso: las agresiones homófobas.

  • 'Toothing' o usar el móvil para atraer el sexo # Oriol Sàbat

Si es que ahora quien no liga es porque no quiere. Además de las infinitas posibilidades de internet, de los miles de concursos de la tele o de los colegas bien relacionados, existe una forma de ligar por el móvil que es bastante divertida. La cosa consiste en dejar el bluetooth del móvil activado. Entonces, el sistema detecta todos los móviles que también lo tengan activado en un radio de 10 metros. Si se busca algo se puede enviar la palabra: toothing? a todos los terminales y esperar a recibir respuesta. Si se recibe, empieza el ritual hasta llegar a la cama... o donde se quiera.


Pero como todo lo aparentemente fácil, esta modalidad de sexo fácil también tiene sus inconvenientes. El problema es que solo suele funcionar en espacios pequeños y con mucha gente, como por ejemplo discotecas. Este sistema tampoco es muy ágil para enviar y recibir mensajes y el proceso de ligue se hace muy lento. Aun así, cada vez el uso de bluetooth es más popular y podemos esperar que en unos años funcione mejor. Hasta entonces, ponte guapo y prepárate un buen discurso.

  • 'Dogging' o los rincones escondidos de espacios públicos # Venus

Los ingleses han inventado un montón de cosas buenas, como los taxis grandes o el fútbol. Pero una de las mejores debe ser el dogging. O lo que los defensores de la lengua de Cervantes llaman cancaneo. Pero a lo que vamos. Esta práctica sexual consiste en tener sexo al aire libre en parques, bosques, descampados y lugares apartados en general. Además, la modalidad por excelencia del sexo en lugares públicos deja tanto participar como quedarse mirando.


Los aficionados al dogging aseguran que el éxito de convocatoria de estas reuniones es tan alto que acaban convirtiéndose en auténticas orgías. Los participantes quedan previamente por internet, a través de foros especializados. Los que lo han probado aseguran que todo se hace con la mayor seriedad y responsabilidad y que lo mejor de la experiencia es que la gente no se conoce entre sí. Aunque la divina casualidad puede hacer que te encuentres a tu jefe a pleno rendimiento...

2007/07/31

> Berria: Oroitzapena > ANDALUCIA: LOS VERDES RECURRIRAN EL CAMBIO DE DENOMINACION HISTORICA DE LA CALLE DE LA PAJA DE CORDOBA

  • Los Verdes recurrirán ante la Fundación Icomos la desaparición de la denominación histórica de una Calle de Córdoba
  • Los Verdes, 2007-7-31

Los Verdes llevarán ante la Fundación Icomos España la desaparición de la denominación de la calle La Paja. Los Verdes denuncian que la Gerencia de Urbanismo sigue sin hacer caso de las demandas de los ciudadanos de Córdoba, que reclamaron en diversos medios de comunicación el mantenimiento de la denominación histórica de la calle de La Paja. Los Verdes consideran además que con este cambio se está atentando contra la memoria histórica de una zona de la ciudad y de la historia de Córdoba.


Entienden que la denominación histórica de las calles forma parte también del patrimonio de la Humanidad y por eso piensan llevar estos hechos ante la Fundación ICOMOS. Desde los Verdes se recuerda que la calle de La Paja forma parte de nuestro patrimonio histórico y como tal tenemos el derecho y el deber ciudadano de conservarlo y protegerlo. El nombre de esta calle fue glosado elogiosamente hace más de 200 años el ilustre escritor Teodomiro Ramírez de Arellano en sus "Paseos por Córdoba".


Por otra parte, según señala el portavoz Gerardo Pedrós, Los Verdes investigaran la legalidad del proceso, que se ha caracterizado porque los hechos van por delante de los acuerdos de los órganos competentes de la Gerencia de Urbanismo. Así en marzo de este año la alcaldesa Rosa Aguilar inaugura la calle con la nueva denominación Padre Cosme Muñoz y 4 meses después la Gerencia de Urbanismo se reúne para “legalizar” el cambio de nombre de la calle. Los Verdes destacan también que la propuesta de cambio de nombre tampoco ha sido sometida al periodo de alegaciones correspondientes en el Boletín Oficial de la provincia.


Es totalmente incoherente la postura de Rosa Aguilar por dos razones: La alcaldesa, adalid de la participación ciudadana, margina totalmente a los vecinos en el cambio de nombre de la calle y además Izquierda Unida, la defensora de la memoria histórica, sacrifica una parte de nuestra historia para simplemente contentar a la iglesia y en contra de los vecinos.

2007/07/30

> Berria: Arrazakeria > HARRESIAK APURTUZ PRESENTA UN MANUAL PARA TERMINAR CON LOS ESTEREOTIPOS DE LAS PERSONAS INMIGRANTES

  • Un manual para terminar con los estereotipos que perjudican la imagen de los inmigrantes
  • La Coordinadora de ONG de Euskadi de Apoyo a Inmigrantes Harresiak Apurtuz ha editado recientemente un «Manual recopilatorio de buenas prácticas periodísticas» con el que pretende terminar con los estereotipos que perjudican la imagen de los inmigrantes.
  • Gara, 2007-07-30 # Agustín Goikoetxea

La publicación pretende que tanto los profesionales como las empresas periodísticas e instituciones se propongan un esfuerzo normalizador a la hora de tratar las informaciones que tienen como protagonista a los colectivos de inmigrantes. Harresiak Apurtuz plantea como ejemplo la difusión de valores positivos de las diferentes culturas que la configuran, «obviando estereotipos y términos semánticos que sean susceptibles de perjudicar la valoración social de estas personas». El manual pretende ser una herramienta que favorezca este compromiso de los diferentes estamentos para asumir una responsabilidad social ante la inmigración.


La decisión de editar este manual surge a raíz de la celebración en mayo de las III Jornadas sobre el Tratamiento Informativo de la Inmigración, impulsada por la coordinadora de ONG con la colaboración del Consejo de la Juventud de Euskadi. La base de la publicación es el Manual de Estilo Periodístico redactado hace unos años por el Colegio de Periodistas de Catalunya.


Entre sus ideas básicas está la que incide en la no inclusión del grupo étnico, color de la piel, país de origen, religión o cultura en los elementos básicos de la información periodística, si no es estrictamente necesario para la comprensión global de la noticia. También se subraya la necesidad de evitar las generalidades, los maniqueísmos y la simplificación de las informaciones. «Los residentes extranjeros no comunitarios son tan poco homogéneos como los autóctonos», recuerdan desde Harresiak Apurtuz.


Un aspecto remarcado en los últimos años es que no deben potenciarse las informaciones negativas ni las sensacionalistas. «Hay que evitar inútilmente conflictos y dramatizarlos», una práctica común en algunos medios de comunicación, en vez de «potenciar la búsqueda de noticias positivas».


Al contraste de los versiones institucionales suman la obligación de potenciar las aportadas por las minorías étnicas «y tener especial cuidado en las informaciones referidas a los países de origen» de los inmigrantes. Asimismo, apuestan por una política de rectificación de los medios, que declaran es «beneficiosa» para ellos. No se olvidan de la importancia de la selección de las imágenes que pueden transformar totalmente el sentido de una información.


En todo el manual se insiste en el papel de los profesionales a la hora de alabar el papel enriquecedor y positivo de la multi-interculturalidad en la sociedad.


Evitar la invisibilidad de las mujeres

Un aspecto subrayado en el manual, que ha sido editado con el apoyo de BBK, es la necesidad de transformar el modo de hablar y de escribir para «visibilizar, respetar y reconocer» lo que tanto las mujeres como los hombres que integran el colectivo de personas extranjeras aportan, y han aportado, a la sociedad. Es imprescindible por tanto utilizar un lenguaje que no discrimine a las personas en función del sexo.


En el ámbito de las mujeres se recomienda evitar la comparación o contraposición de las inmigrantes como sumisas de culturas atrasadas. Así, proponen preguntar a estas mujeres por su proyecto migratorio: «las razones por las que decidieron emigrar, las expectativas que tenían, y la situación en la que se encuentran. También se apuesta por huir de la indicación del estado matrimonial o de pareja, siempre que dicha indicación carezca de valor informativo.


En las habituales informaciones sobre desarticulación de redes y mafias de prostitución, se plantea dar a conocer el destino de las mujeres «liberadas», sobre las consecuencias de su posible expulsión, procurando recoger sus testimonios. Además, en otro apartado más general, el manual recomienda, sin esperar a que surja el conflicto, abrir el debate social sobre la situación de las inmigrantes en el ámbito laboral, sobre la precariedad que soportan, sobre los problemas específicos para conseguir la regulación trabajando en el mercado sumergido.


Otro ámbito en el que se efectúan recomendaciones es en el de los menores, donde se apunta que los intereses de los niños han de prevalecer sobre cualquier otra consideración, «incluso cuando se trata de denunciar cuestiones de injusticia que afectan a la infancia», o de promover sus derechos.

2007/07/26

> Berria: Justizia > CANARIAS: CONDENA DE 9 AÑOS A UN JOVEN QUE ABUSO DE UN MENOR EN LAS PALMAS

  • Condenan a 9 años de cárcel a un joven que abusó de un menor gay en la capital grancanaria
  • Compartía habitación con la víctima
  • Canarias7, 2007-07-26 # EFE · Las Palmas

La Audiencia de Las Palmas ha condenado a nueve años y seis meses de prisión a un joven de 27 años natural de Yakarta (Indonesia) por haber abusado sexualmente de manera continuada de un menor gay, con cuya madre el acusado mantenía una relación de amistad.


Según una sentencia hecha pública hoy por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, el menor tenía trece años cuando comenzó a sufrir los abusos por parte del acusado, B. M., que consistían en felaciones y penetraciones anales, y se produjeron en varias ocasiones no determinadas entre los años 2004 y 2006 en la capital grancanaria.


La madre del menor declaró en el juicio que dejaba a su hijo al cuidado del acusado, pese a su oposición, porque B. M. carecía de trabajo y era amigo de su pareja, y que por ello también residía en su domicilio, donde compartía habitación con la víctima, aunque no cama, refiere la sentencia.


En los hechos probados se señala que no se demostró en el juicio que el acusado amenazara con pegar al menor para mantener esas relaciones, ni que en ocasiones le agrediese o le tapase la boca y le agarrase de los brazos para consumar su propósito.

2007/07/12

> Iritzia: FELGTB > ¿ORGULLO GAY? ORGULLO LGTB

  • ¿Orgullo gay? Orgullo LGTB
  • FELGTB, 2007-07-12 # Carmen G. Hernández · Coordinadora del Área de Políticas Lésbicas de la FELGTB
A lo largo del mes de junio desde la FELGTB hemos repetido en numerosas ocasiones que la inmensa mayoría del movimiento lésbico, gay, transexual y bisexual español no comparte el término de “Orgullo Gay”, sino el de “Orgullo LGTB”. Por una sencilla pero importantísima razón: porque la palabra gay sólo representa en el imaginario colectivo a los hombres homosexuales, dejando fuera a lesbianas, bisexuales y transexuales. Nuestros esfuerzos en ese sentido han demostrado ser completamente vanos, pues medios como el suyo han utilizado sistemáticamente el adjetivo gay para hacer referencia al Orgullo que lesbianas, gays, transexuales, bisexuales y aliados heterosexuales llevamos celebrando los últimos 30 años.


Quizás lo peor es que los profesionales de su medio han sido víctimas de ese imaginario y básicamente sólo han hablado de varones homosexuales durante estas semanas. Por ello creemos que les toca hacer una hondísima reflexión sobre ese tratamiento parcial porque a todos y todas nos resulta vejatorio, pero especialmente a lesbianas, bisexuales y transexuales; seres invisibles que también hemos construido, participado y vivido este Orgullo desde el principio. Dejándonos fuera colaboran con una estrategia machista y a veces demagógica, porque sabemos que vende más un chico o una chica en tanga que otro/a con camiseta de algodón, aunque al excluir a los segundos no se informe correctamente. El Orgullo LGTB es un orgullo ciudadano, de gente diversa que sale a la calle para celebrar que somos diferentes pero iguales en derechos. Otro año más la gran mayoría de los medios han perdido la oportunidad de mostrar esa rica diversidad. Tenemos un año por delante para hacerles entender qué nos jugamos al no mostrarla. Contamos con ustedes para lograrlo.

2007/07/11

> Iritzia: Amando de Miguel > JUEGOS GRAMATICALES

  • Juegos gramaticales
  • Libertad Digital, 2007-07-11 # Amando de Miguel

[…]

José Antonio Martínez Pons quiere saber cuál es el plural de gay (= homosexual, generalmente varón). Muy fácil: gais. Pronúnciese como suena. Para mí sería más propio hablar de gayo (= homosexual varón) y gaya (= lesbiana), pero esa es batalla perdida.

[…]

2007/07/10

> Iritzia: Javier Tomé > BARULLO GAY

  • Barullo gay
  • Diario de León, 2007-07-10 # Javier Tomé

¡Qué marchazo! A la llamada del efecto fin de semana y aprovechando la coartada de la Fiesta del Orgullo Gay y el Europride 2007, miles de personas llegadas de todos los confines se han concentrado en un Madrid todo sexo y secularidad, reconocido gracias a semejantes eventos, y los excesos babilónicos colaterales, como un escaparte de modernidad. Muy lejos quedan los tiempos en que los moñas, pues así se llamaba a los homosexuales, eran considerados paradigma de mal vivir y seres antisociales, tan sólo porque la canoa les hacía agua. De aquellos atavismos que fueron blasón de intolerancia e incultura, se ha pasado a un reconocimiento absoluto en el sistema legal vigente y un ambiente que respeta e incluso mima a los integrantes del llamado tercer sexo. Los políticos patrios, que no dan puntada sin hilo, se han sumado con entusiasmo a la reivindicativa caravana gay que puso Madrid patas abajo, destacando la ya ex ministra Carmen Calvo por su compromiso con las libertades individuales.


No se quedó atrás Gaspar Llamazares, coordinador de IU, a quien se pudo ver bailar las canciones de Alaska en plena Gran Vía, con unos movimientos de caderas plenos de glamour petardo. Sin embargo, no se tiene constancia de la presencia de altos cargos del PP en el fiestorro, y ello a pesar de que su presidente, el circunspecto Rajoy, estuvo a punto de ocupar la portada de Zero, revista que es punto de referencia para los que entienden, y mucho, del asunto. La cosa no cuajó por la derrota electoral del 14-M, como tampoco prosperó la idea de enviar a la cabecera de la comitiva al señor Acebes en plan estupendo y disfrazado de Heidi, con tacones de aguja y un rojo de labios a lo Kim Bassinger que hubiera roto los corazones. Ellos se lo perdieron.

2007/07/09

> Iritzia: JAIME MENDIA · IMANOL ALVAREZ > HOMOFOBIA Y LENGUAJE

  • HOMOFOBIA Y LENGUAJE
  • Gara, 2007-07-09 # Jaime Mendia · Imanol Alvarez · Integrantes de EHGAM

De un artículo con este título se esperaría que tratara sobre el uso de palabras como maricón o bollera, pero no lo va a hacer. En realidad, va a tratar sobre el uso de términos como gay, lesbiana, bisexual, transexual, o LGBT. Y de orgullo, también. No nos interesa la primera opción porque dentro del movimiento de liberación sexual lo consideramos una batalla ganada. Es decir, consideramos que ya está socialmente aceptado que el uso de palabras como marica, maricón, sarasa, bollera, tortillera... son de mal gusto, insultantes, y no se deben decir. Incluso homosexual suena ya mal.


Es cierto que sectores del movimiento gay-les reivindican y tratan de dignificar dichos términos o los usan como revulsivos. Es una postura muy respetable e, incluso, loable. No nos parece, no obstante, que merezca la pena invertir demasiadas energías en ello -con todo el trabajo que tenemos por hacer- porque, al fin y al cabo, todo el mundo ve que lo políticamente correcto y lo «moderno» es decir gay y lesbiana.


Por supuesto, este logro es demasiado reciente, es todavía superficial y no ha llegado a todos los sectores de la sociedad. Pero parece que podríamos tener cierta fundada esperanza en que la propia dinámica social consiga que la situación se afiance, teniendo que limitar a partir de ahora nuestro trabajo en este campo a vigilar que las expectativas se realicen, denunciar los incumplimientos (previsiblemente cada vez menos frecuentes) y luchar contra los intentos de involución social que pudieran y, sin duda, van a producirse.


Sin embargo, aunque valoramos lo anterior como un éxito relativo, lo que supondrá una sorpresa para la mayoría de los lectores es la posibilidad de que el uso de los términos implicados en las siglas LGTB sea también homófobo. ¡Imposible!, pensaréis, «pero entonces, ¿qué queréis? ¿es que no os aclaráis?» Pues, en realidad, no. O sí, no lo sé. Permitidnos un momento para explicarnos.


En los treinta años que lleva EHGAM trabajando, siempre se ha considerado a sí mismo como un movimiento dedicado a la liberación de toda la sexualidad humana, aun centrando sus esfuerzos especialmente en la liberación del deseo homosexual, por considerar que era éste el que en peor situación se encontraba y porque ésta era la manera más directa de hacer caer la norma heterosexista y, con ello, el sistema patriarcal que nos oprime a todos. Así, puntos fundamentales de su ideología han sido desde el comienzo la pluralidad de la sexualidad humana y la no identidad sexual, en un sentido que os vamos a explicar a continuación.


Si os dijéramos la siguiente frase: «La sexualidad humana es plural y todos tenemos derecho a vivir la nuestra libremente, sin temor a ser discriminados por ello», creo que encontraríamos muy poca gente que, en principio, estuviera en desacuerdo. Sin embargo, si nos pusiéramos a discutir sobre su significado, rápidamente aparecerían dos grandes interpretaciones opuestas entre sí. Para unos, claramente significa que no todos somos iguales: unos son heterosexuales, otras homosexuales, y otras... otras cosas, y que, en principio, todos y todas deberíamos respetarnos y vivir en armonía, sin preocuparnos demasiado de lo que los demás hagan en sus respectivas camas. Que la sexualidad humana es plural se entiende así como que unos tenemos una sexualidad, otras otra sexualidad, y todas son en principio igualmente respetables. Según esta interpretación, cabe hablar de heterosexuales, gays, lesbianas, bisexuales, LGB, y Orgullo.


No es ésta la interpretación que tradicionalmente ha hecho EHGAM, ni gran parte de los grupos de liberación sexual del Estado. Para muchos de nosotros significa que la sexualidad de TODA persona es plural, y que a lo largo de toda su vida, a lo largo de un año de su vida, a lo largo de un mes o de un día de su vida, siente diversos deseos sexuales, que pueden ir variando en cuanto a objeto de deseo, práctica a realizar con ese objeto de deseo, etcétera. Cando hablamos de liberación gay, hablamos de la liberación del deseo homosexual que en principio cualquiera, hombre o mujer, puede sentir en algún instante de su vida, para que, llegado el momento, pueda vivirlo con libertad y sin que tenga que preocuparse de si eso le convierte en gay, lesbiana o qué. De esta manera, nadie es gay, lesbiana ni heterosexual, sino que todos somos (pluri)sexuales, sin que tenga ningún sentido ser identificado con ningún término excluyente por una práctica sexual concreta en un momento determinado, ni siquiera si ésta es la predominante en nuestra vida, si es que hubiera alguna. Esto es lo que denominamos no identidad sexual. Por eso, al 28-J nos ha gustado siempre llamarle Día de Liberación Sexual, y lo dirigimos a toda la población, y no Día del Orgullo LGTB que, en principio, estaría dirigido sólo a personas que se consideran a sí mismas gays, lesbianas, transexuales o bisexuales.


Llegados a este punto preguntaréis: «¿y qué tiene que ver la homofobia en todo esto?». Pues, en realidad, todo. Porque no tenemos que considerar la homofobia sólo como el odio hacia aquella persona homosexual, según la primera interpretación, sino, haciendo caso a la segunda, también podemos interpretar el término homofobia como el rechazo a sentir y aceptar tranquilamente que cualquiera de nosotros, considerado normalmente heterosexual, pueda tener y vivir en un momento determinado un deseo homosexual o, a la inversa, que cualquiera de nosotros considerado habitualmente homosexual pueda tener y vivir un deseo heterosexual.


Potenciando la creencia de que existen dos tipos distintos de personas con unas características totalmente diferentes, según su proceder sexual, se está dificultando claramente que la gente pueda vivir libremente toda su sexualidad, aunque sólo sea por la enorme pereza que le da a cualquiera pensar en replantear toda su personalidad por un simple impulso sexual. Podemos encontrar muchas causas para esto, pero al final nos encontramos con el miedo de la heterosexualidad hacia la homosexualidad.


Después de 30 años de lucha, hemos conseguido, en cierta medida, que socialmente no se margine a las personas que viven mayoritariamente su homosexualidad, pero no hemos conseguido normalizar el deseo homosexual. Hasta hace pocos años, el típico «machito» se sentía agredido en presencia de gays o de lesbianas; hoy tal vez no lo viva así, pero sigue sintiéndose agredido por la posibilidad de sentir él mismo ese deseo, o de que otros lo sienten hacia él. Otro tanto podemos decir, aunque en sentido contrario, del comportamiento de la mayoría de gays y lesbianas hacia el deseo heterosexual. Es decir, se ha avanzado en el reconocimiento de los derechos civiles de los ciudadanos y ciudadanas con deseos y/o prácticas mayoritariamente homosexuales, pero seguimos prácticamente igual que estábamos en cuanto a la liberación del deseo sexual pleno de todas las personas.


Y así, llegamos al tema del Europride. Porque, ¿a qué viene esa exhibición, fuera de todo límite, del Orgullo Homosexual? La primera respuesta que nos viene a la cabeza está clara, a la comercialización, al dinero (Europride, ¿price?). Pero ¿por qué una sociedad tradicional asume ese desmadre? En realidad, no hemos llegado a un grado de liberación que, por sí, lo pudiera explicar, y menos aún en la sociedad castellana de Madrid. Tenemos que considerar como posible explicación alternativa la necesidad de «encerrar» el deseo homosexual en un grupo de personas, fuertemente tipificadas, que son las que la sociedad ve en ese carnaval. Todos los demás quedan fuera y libres de contaminación, sin tener que preocuparse de que en algún momento su libido les juegue una mala pasada. De esta manera, el Europride está funcionando como un sistema de defensa de la sociedad tradicional ante el reciente avance de las leyes relativas a las bodas civiles y de reasignación de sexo. Y ahí se expresa su homofobia.


No negamos en absoluto que la sociedad haya avanzado mucho en la aceptación de la diversidad sexual, pero queremos advertir de que también manifiesta una resistencia hacia ese cambio. Podemos considerar el Europride, tal y como hemos dicho, un ejemplo de dicha resistencia, pero hay otros, como pueden ser la misma potenciación de algo tan tradicional (y rancio, y castrante) como es el matrimonio, o la forma que ha tomado finalmente la ley de reasignación de sexo. Porque, si legalmente ya nada diferencia a un hombre de una mujer, ¿qué sentido tiene mantener en el registro el dato relativo al sexo? ¿No hubiera sido mucho más progresista una ley que, en vez de permitir a una persona trans intercambiar los valores V/H de su DNI, eliminara simplemente ese dato? Con otra ley adicional que permitiera a cualquier ciudadano cambiar su nombre a placer, asunto arreglado. ¿O no?


Todo esto se nota claramente también en el lenguaje. Hasta hace unos pocos años, teníamos medianamente ganado en los medios, al menos en los de izquierdas, el uso de nuestra terminología. Se hablaba de liberación sexual, de múltiple y variable deseo sexual, etc. Sin embargo, en los últimos años, y más en este 2007, todos los medios, sin excepción, han hablado del Orgullo Gay, del movimiento LGBT, del Desfile del Orgullo...


No es nuestra intención decirle a nadie qué debe pensar ni cómo debe expresarse. Pero sí nos gustaría haceros comprender que, dependiendo de cómo lo digamos, estamos expresando una cosa u otra. Dos concepciones completamente diferentes del movimiento de liberación sexual y de su objetivo final. Y con esto queremos, para terminar, dirigirnos a los medios y a nosotros mismos: el lenguaje que utilicemos no es indiferente. Cuidemos, además de lo que decimos, también cómo lo decimos. Eskerrik asko.

2007/07/08

> Artikulua: Alejandro Viedma > SOBLE LGBT... "¿LO QUE?"

  • Sobre lo LGBT... «¿lo qué?»
  • AG Magazine, 2007-07-08 # Alejandro Viedma · Licenciado en Psicología · Institución Puerta Abierta · Argentina

Cuatro letras. Una sigla –a veces– imposible de pronunciar, de verbalizarla por sí misma. ¿Será por eso de que cuesta hablar de las minorías sexuales, de sexualidad en general? ¿O justamente para brindarle un estatuto único, primordial e individual a cada letra, que representa en sí misma una palabra?


LGBT: cuatro palabras: Lesbianas Gays Bisexuales Trans; cada una de ellas designa una (id)entidad propia, una determinada subjetividad que se forja en vidas, historias, ideas, sueños, devenires, desenvolvimientos, factores, modos de estar y ser diferentes y únicos.


Para priorizar la recuperación y el respeto por la diferencia (sin dejar de lado los puntos de encuentro) propongo hacer un breve recorrido por lo que se entiende de cada uno de estos cuerpos simbólicos. Sigamos, pues, letra por letra, palabra por palabra, punto por punto.


LESBIANAS



De Lesbos, antiguo nombre de la isla griega de Mitilene; comenzó a significar "homosexual" por Safo. A fines del siglo XX se convirtió en término médico para diagnosticar a "las mujeres con la misma orientación sexual que la poetisa". Luego fue adoptado por las mujeres homosexuales como signo de género, identidad y diferencia sexual; muchas mujeres lo prefieren a "gays" para diferenciarse de los varones homosexuales.


Entonces, las lesbianas son aquellas mujeres que tienen una variedad y serie de relaciones sentimentales/ pasionales/ sexuales con otras mujeres.


GAYS



La traducción al español de la palabra gay es alegre. También se refiere a personas atraídas sexualmente por gente de su mismo sexo, homosexuales, espacialmente varones.


En 1869, el médico húngaro Karoly Maria Benkert acuñó la palabra "homosexual". Luego, Richard von Krafft-Ebbing hizo adoptarla para diagnosticar patología mental.


A fines de los 60`s, el Movimiento de Liberación Gay proclamó este vocablo para oponerlo al término "homosexual" por tener, este último, connotaciones médicas y psiquiátricas; así, la actitud política del grupo fue generar un espacio social para las minorías sexuales de EE.UU. y Europa. Ese liderazgo nuevo ayudó a otros grupos radicales (el Black Power, las feministas, los estudiantes).


Su ideología inaugura una política de confrontación y visibilidad con el lema "Out of the closet and into the streets" (salir del armario/placard/encierro y volcarse a las calles).


Gay es utilizado desde que los homosexuales empezaron a reunirse y organizarse. Esta lucha logró que la homosexualidad fuera sacada de la lista de enfermedades de la Asociación de Psiquiatría Americana (APA) en 1973 y de la Organización Mundial de Salud (OMS) en 1980.


BISEXUALES


Son aquellas personas que alternan las prácticas sexo-afectivas homosexuales con las heterosexuales.


LA LETRA T



Últimamente se está utilizando la letra T para agrupar a las personas


TRANSGÉNEROS. Aquellas y aquellos cuya expresión o identidad de género difiere de las expectativas convencionales del sexo físico (travestis, transexuales, intersexuales).


TRAVESTIS.
Son las personas que usan ropa y/o maquillaje del sexo opuesto con el fin de expresar su propia identidad. Puede tratarse de mujeres que visten como hombres tanto de hombres que visten como mujeres. Su orientación sexual puede ser hétero u homosexual, pero no reniegan de sus genitales.


TRANSEXUALES.
Son personas que, en la mayoría de los casos, sienten que nacieron con el sexo equivocado, ya sean preoperadas/os ("trans" deviene de "tránsito", "haciendo camino"), posoperadas/os (aquellas/os que llevaron adelante su demanda del derecho a modificar su cuerpo a su voluntad; allí el "trans-curso" deja de ser) o no operadas/os.
Así, los/las transexuales son:

  • personas que se sienten del otro sexo y adoptan sus atuendos y comportamientos (sin necesariamente haber pasado por la operación de cambio de sexo) en busca de una identidad acorde con sus sentimientos y deseos y/o
  • personas que mediante tratamiento hormonal e intervención quirúrgica adquieren los caracteres sexuales del sexo opuesto.

INTERSEXUALES. Personas que poseen, en grados variables, caracteres sexuales de ambos sexos (varón y mujer), por lo cual los recién nacidos muestran una ambigüedad genital. En el pasado se los llamó "hermafroditas".


La política de los intersexuales es detener/criticar la práctica médica de aplicar cirugía "correctiva" -cuyas consecuencias pueden ser problemáticas o riesgosas- inmediata a los/as niños/as nacidos/as con genitales ambiguos y favorecer, en cambio, procesos centralizados en el tratamiento psicológico para los/las pacientes y sus familiares y/o personas más cercanas. El movimiento político de intersexuales reivindica el derecho a elegir la propia identidad y el propio cuerpo.


MARCO HISTÓRICO-POLÍTICO


Queer significa "raro", "inusual", "extravagante", "puto" y fue propuesto para oponerse al uso de "homosexual" a mediados de los 80`s por un movimiento estadounidense, ya que con este último término se excluía a las y los "disidentes sexuales" no gays (personas trans y bisexuales).


De este modo, la idea de utilizar "queer" era la de la inclusividad de todas las personas cuya sexualidad no encajaba dentro de la norma cultural del matrimonio heterosexual, monógamo y con fin reproductivo, así como de despojar al léxico de sus connotaciones originarias (peyorativas) para brindarle un significado nuevo y características valorativas de dignidad y orgullo.


En los últimos años, la sigla LGBT se estuvo usando para referirse al colectivo o "comunidad gay" y para tratar el conjunto de temas en torno al activismo, las organizaciones, el contenido político con nuevos discursos y estudios, la visibilidad, la lucha por la igualdad de derechos, la participación, la reflexión sobre lo grupal por parte de estas voces que se niegan a someterse a un mundo heterosexista. Las personas LGBT se sitúan en el lugar del "querer ser" LGBT más allá de las vicisitudes (prohibiciones, trabas, "ciencias", religiones, represiones, opresiones, discriminaciones, censuras, supuestos "moralistas" en contra, etc.) del contexto. Para festejar lo diverso en contraposición a los binomios exclusivos establecidos (hombre/mujer; masculino/femenino; activo/pasivo; etc.).


Y más que celebrar, bregar por el derecho a ser reconocidas y reconocidos (en la relación que se establece con el otro) en la diferencia, lejos del mandato del "deber ser" cristiano y occidental, ya que el desconocimiento de la diversidad -humana, englobadora de lo sexual, lo cultural, etc.- es una política de desvalorización y agresión que influye, por ejemplo, en una pérdida de autoestima de los sujetos sometidos a cualquier tipo de violencia ejercida por otros/as que se instituyen en una posición de poder.


Por eso, toda conquista tendrá como punto de partida hacer fuerza para que se deje de detentar una "verdad", ciertos patrones uniformes, donde las cosas tienen que ser de una manera dictada autoritariamente.


En este sentido, la antropóloga peruana Leonor Cisneros dijo (en una entrevista brindada al suplemento "Las/12" del diario Página 12, el 17-09-04), mientras comentaba acerca de sus compatriotas y demás latinoamericanos/as que forman parte de los movimientos de reivindicación de la mujer, de los grupos indígenas o de las expresiones culturales particulares -y yo sumo allí a los grupos LGBT-: «Ser diferente es estar permanentemente teniendo capacidad de dar respuesta desde nuestra diferencia. Entonces, ¿por qué tenemos esa voluntad de decir "qué parecidos somos"? ¡Mentira! Somos muy distintos, y en esa diferencia es que tenemos que encontrar nuestra esencia, que no nos hace ni mejor ni peor: nos permite encontrarnos con nosotros. La relación con el otro es siempre una relación que tiene que partir de reivindicar lo que uno es, no como carente sino como portador de una visión, de una identidad propia, que siempre está en diálogo con lo que sucede afuera».


Sabio discurso.


Ahora y finalizando, auguro un porvenir sin letras diferenciadoras, sin símbolos exclusivos de subgrupos, sin marchas en defensa de libertades.


¡¿Qué?! ¡Viedma! ¿Te volviste loco? ¿Tanta lucha tirada por la borda? ¿Me contradigo? No. El objetivo de describir un poco aquellas letras nació de notar que mucha gente (inclusive dentro de las minorías sexuales) desconoce el significado de las mismas, pero ellas abarcan tanta significación como subjetividades existan.


La lucha en nuestros días sigue teniendo razón de ser porque parece que la inclusión en la sociedad de las personas LGBT, que el "pertenecer" sólo es posible dentro de un sistema consumista, de modas, homogeneizador y por ende negador de diferencias. Cuestiones que provocan el estancamiento de las personalidades, el aplastamiento de subjetividades, la extinción de deseos.


A lo anterior opongo una deconstrucción de los sentidos cerrados/abrochados que generan que no se pueda salir de una regla incuestionada, apuesto a la caída de los dogmas, expreso el deseo de un despegue de etiquetas, deseo de des-rotular, es decir... ¡basta de señalar o considerar a los seres humanos sólo por su identidad u orientación sexual!.


Esta deconstrucción también debe hacerse desde la gente LGBT para no cristalizarse en estas cuatro letras o significados no lábiles. Si bien en un primer momento esto pudo y puede servir a la lucha, la educación y la visibilidad, luego también deberían fundirse en la diversidad. De lo contrario el "pertenecer" se convertirá en un comportamiento estanco, generalizador y normativizador. A esto me refería con el contexto obligado de consumismo y las modas "cool" (cuyo único objetivo es el armado de guetos, de "cruceros gays", de negocios exclusivos para adinerados/as gays y lesbianas, etc.).


Ser LGBT puede significar muchas cosas (muy del orden de lo imaginario), aunque puede aplastar la dimensión subjetiva si no se decide dar un paso al costado de lo inmóvil, lo fijo.


La única manera que encuentro para que esto último suceda (correrse de lo inmovible) es pensar en las identidades en un plano más amplio que lo estrictamente biológico; en este sentido, creo que la noción de género postula la construcción social que implica el ser heterosexual o LGBT y sólo pudiendo visualizar dicha construcción es posible preguntarse por qué determinadas "opciones" de identidad sexual son más estigmatizadas que otras, cuál establece la normativa "oficial" y qué tipo de relaciones se tejen entre aquellas y aquellos que están afuera de la sexualidad hegemónica.


De esta forma me despido por un ratito, con el anhelo de recibir de los lectores comentarios, propuestas, preguntas o críticas para seguir pensando conjuntamente sobre lo que nos atraviesa como humanos.

2007/07/03

> Iritzia: Dávila Estrada > PUÑOS ROSA

  • Puños rosa
  • El día del orgullo gay en todo el mundo.
  • El Periódico [Guatemala], 2007-07-03 # Dávila Estrada

“Morro”, “marimacha”, “mariposón”, “florecita” o los más tradicionales “hueco” o “marica”, con sus derivaciones “huequito”, “huecazo”, “huicoyón”, “mariquita”, “maricón” –he aquí algunas de las “joyas” lingüísticas con que adornamos nuestros prejuicios y estereotipos acerca de cierto tipo de gente “rara”. Aquellos incluyen típicamente concepciones acerca de la debilidad, la cobardía, la perversión, la inversión de roles desautorizada desde perspectivas que invocan valoraciones sociales, morales o religiosas.


Algo a contrapelo, y aunque fuera como santo y seña, hasta hace no mucho se usaba la expresión “de ambiente”, con sus connotaciones de fiesta y buena onda. Gay –literalmente, alegre– diría algo similar, pero en su condición globalizada se queda más bien en lo neutral, que sería ya algo positivo.


Globalizante es también la expresión “salir del clóset”, versión individualista y light (valga otra vez el inglés globalizador) de la liberación colectiva, del reclamo y ejercicio de derechos ciudadanos plenos.


Hito globalmente reconocido del movimiento de liberación gay son las jornadas de Stonewall, en Nueva York, a finales de junio de 1969, y que habrían de precipitar todo un cambio de mentalidad acerca de la diversidad sexual en Estados Unidos y otras democracias occidentales.


Se recordará que ese es el motivo de la celebración del día del orgullo gay, usualmente conmemorado con desfiles carnavalescos alrededor del mundo. En Guatemala van siete ya de estos, más o menos lucidos, varios acompañados por la lluvia, como el del pasado 23, al finalizar, en el cual diversas organizaciones manifestaron demandas. En año electoral, estas irían dirigidas especialmente a los partidos políticos.


Hace pocas semanas, un columnista sacaba a colación el (no-)tema de candidaturas de homosexuales y de su inclusión abierta en el abanico político. Otro periodista comentó el mismo día que seguro habría revuelo en las aguas políticas… Pero… nada notable. Mutis, elipsis o, como en la película de Beto Gómez sobre el amor de un asesino y un boxeador, elipsis de la elipsis…


En la película como en la realidad, los más claros de lo que son y que dan la lucha con puño firme son de otro tipo, del que hasta en el “rollo” (nuevo santo y seña) despreciamos. Stonewall fue protagonizado por “locas” y “vestidas”, negros e hispanos para más agravio. Ni políticos, ni académicos, ni periodistas, ni nada de dizque vanguardias iluminadas… ¿No en todos lados se cuecen habas?