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2007/11/23

> Berria: Erakusketak > EL WARHOL INEDITO LLEGA A MADRID

  • El Warhol inédito llega a Madrid
  • La Casa Encendida reúne 200 obras del icono del 'pop art', entre ellas completas rarezas como su serie de acetatos
  • El País, 2007-11-23

Con motivo de su V Aniversario, la Casa Encendida de Obra Social Caja Madrid (Ronda Valencia, 2) exhibe la muestra Warhol sobre Warhol, que "revela las diferentes técnicas en las que trabajaba el icono del pop art", según señala la comisaria, Estrella de Diego. La muestra, que podrá verse a partir de hoy, reúne las obras menos conocidas y más secretas del artista. Warhol sobre Warhol cuenta con más de 200 piezas, procedentes de instituciones, colecciones privadas y galerías, algunas de ellas como las Polaroids muy raramente expuestas por su delicadeza o los acetatos, que se exponen por primera vez en público.


Fundamentalmente, la muestra ofrece a los visitantes lo que la comisaria denomina "la antítesis del Warhol publicitario". Así, se incluyen las fotografías que, tanto el propio Warhol como sus amigos, hicieron al artista a lo largo de los diferentes periodos de su vida. Para De Diego la exposición aspira a "mostrar un Warhol no tan conocido para el público español"; un Warhol que a cada paso va cediendo la autoría a cualquiera que esté dispuesto a mirar.


Son imágenes que tienen el sentido trágico de los retratos de Warhol, que exhibe sin pudor ante las cámaras de Richard Avedon, Brigid Berlin o Fischer las cicatrices que dejó en su cuerpo el ataque que sufrió a manos de Valerie Solanas en 1968. Asimismo, la intención de enseñar las diferentes técnicas de trabajo del autor es otro de los objetivos de la muestra que se consigue "enfatizando, a través de las repeticiones de imágenes en los diferentes formatos, su fórmula narrativa", dice la comisaria.


Hazte tu propia foto
A parte del propio Warhol, participan en la muestra artistas como Richard Avedon, Cecil Beaton, Christopher Makos, Robert Mapplehorpe, Duane Michals, Ugo Mulas, y Helmut Newton. Además de instituiones como el Solomon R. Guggenheim Collection, Nueva York; Musée Saint-Etienne Métropole; Museum Kunst Palast, Düsseldorf; San Francisco Museum of Modern Art; Sonnabend Collection, Nueva York; The Andy Warhol Museum, Pittsburgh; The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Nueva York; The Walker Art Center, Minneapolis; y The Whitney Museum of American Art, Nueva York.


Asimismo, se ha preparado un ciclo de documentación audiovisual sobre el artista, en un programa denominado Acerca de Andy Warhol, Documentos, Retratos y Documentales, y se proyectarán 22 cintas del artista norteamericano en un programa que incluye títulos como Sleep, The Chelsea Girls, Vynil, The Velvet Underground and Nico o Empire.


Sin embargo, en la muestra también hay espacio para algún ejemplo de su obra más popular, representada por diez retratos realizados a Mick Jagger en 1975 y alguno de los cuadros de las series que dedicó a Jackie Onassis, Liz Taylor y Marilyn Monroe. Estas aportaciones están relacionadas con "la idea de la autobigrafía como reflejo de los demás" que tuvo Warhol, consciente de que "tenemos que contar con el otro para saber quiénes somos", ha afirmado Estrella de Diego. En el patio de la Casa Encendida se ha instalado un fotomatón en el que pueden entrar los visitantes de la exposición para retratarse. Es la aplicación de una de las técnicas empleadas para sus retratos por Warhol, el artista que creía que cualquiera tenía derecho a sus 15 minutos de fama.

2007/11/18

> Erreportajea: Artea > ANDY WARHOL, OBSESION DESCONOCIDA

  • Obsesión desconocida
  • Por primera vez en España, se muestran algunas de las fotografías en las que Andy Warhol plasmó tantas veces su imagen
  • El fotomatón y la polaroid fueron su locura, sentía fijación por verse una y otra vez retratado, multiplicado. Andy Warhol creo su imagen a base de fotografías. Algunas se muestran ahora por primera vez en España
  • El País, 2007-11-18 # Julia Luzán


Tuvo mil caras. Se inventó un mundo y una vida. ?Si queréis saberlo todo sobre Andy Warhol, mirad la superficie de mis pinturas y mis películas y allí me encontraréis. No hay nada detrás?. Dejó una obra inmensa y 20 años después de su muerte continúa ganando batallas mientras bate records en las subastas de arte.


Andy Warhol fue también un maestro del aforismo. Sus boutades movían a los demás a interpretarle: "Cuando yo me miro al espejo, lo único que sé es que no me veo tal como me ven los demás", o "Quiero ser tan famoso como la reina de Inglaterra". Les ponía el caramelo en la boca. Artista, visionario, introvertido. El Picasso pop se fabricó un personaje a la medida. "Quién piense aún que Warhol es un artista de consumo, sin mucha trascendencia, se confunde". Estrella de Diego, doctora en Historia del Arte y profesora de Arte Contemporáneo en la Universidad Complutense de Madrid, es una warholiana convencida. Ha estudiado a fondo las obsesiones por la serialización de un Warhol que, paradójicamente, nunca se repetía. Comisionaria de Warhol sobre Warhol, título de la muestra que se inaugura el próximo martes en la Casa Encendida de Madrid, ha rescatado algunas de las obras menos conocidas del gran público no sólo por las técnicas empleadas -polaroids, acetatos, fotomatones- sino también fotografías del artista tomadas por sus amigos, Duane Michaels, Brigit Berlin, Robert Mapplerthope o Beton. Un recorrido espectacular por la imagen de un artista imaginativo y vanguardista.


A lo largo de su vida, Warhol se construyó su imagen y su pasado. Sólo respetó a la señora Warhola, su madre. Juntos firmaron alguna que otra obra, como una serie -siempre serie- de dibujos de gatos de colores y posturas hilarantes. Ella adoraba a los felinos y los años en que vivió con su hijo en Nueva York compartieron sus siameses. Cuando murió, Andy se sintió el huérfano más infeliz de la tierra.


Su piel era demasiado blanca, el rostro mostraba granos, tenía una nariz un tanto gruesa. Hablaba inglés, con un fuerte acento polaco. Introvertido y tímido, borrar tantas huellas le llevó a Andy Warhol (Pittsburg, 1928, Nueva York 1987), muchos años. Pero cuando lo logró, la crisálida, convertida en mariposa, voló muy lejos, transformada en icono. Pat Hackett, la que fuera amiga, secretaria y a la que noche tras noche, durante 11 años, Warhol dictara su diario, intuyó mucho de lo que sucedió después: "Andy cambió tanto con los años que cualquiera que le conociese en los sesenta y principios de los setenta podía preguntarse porqué ciertos aspectos de su personalidad no aparecen más en sus escritos, sobre todo la forma cruel y exasperante que él tenía de provocar a la gente" (Diarios, Anagrama).


La idea de un Warhol visto como un héroe moderno dará al traste con quienes ven en él a un artista banal. La clave de la exposición, lo que la hace diferente a las realizadas hasta la fecha es la confrontación de los retratos y autorretratos. "A través de las fotos de sus amigos y de sus autorretratos, vemos cómo va transformándose su rostro, hasta que al final se convierte en una máscara con peluca", comenta De Diego.


La exposición se ha articulado en torno a varias etapas de la vida del pintor. En la primera se muestra al artista cuando aún no sabe quién es ni qué imagen mostrar. En la década de los 50 un jovencito Warhol, con pinta de adolescente seguidor de la NBA, estudiante en la Escuela de Bellas Artes, aparece en retratos hechos por amigos. Warhol mira y observa. La fotografía es algo que aún le intriga. En aquella época viste de forma horrible, con un pelo repeinado hacia atrás y gafas de concha. En otras instantáneas aparece ya en Nueva York, trajeado de pana color claro, retratado por Otto Fenz, uno de sus grandes amigos. Queda todavía algunos años para que surja el Warhol de pelo platino desflecado, vestido de negro, con vaqueros y cazadora de cuero. Un Andy que va al gimnasio cada día para desterrar las redondeces de su cuerpo.


A lo largo de su vida. Warhol persigue el gesto, es un actor que no sabe aún interpretar. En las fotos de su primera época se ve cómo intenta definir su estilo. En las instantáneas de fotomatón se pinta flequillo, se estrecha la nariz gordezuela, se busca a sí mismo como lo haría un peluquero en un estudio de imagen. Es Warhol experimentando con el photoshop antes de que éste existiría. Cuando acepta que sus manos de dedos largos son bonitas, se retrata tapándose la cara con ellas. Ya ha descubierto una pose. Tiene algo que los demás desean. Muchos años después, capta sus extremidades en primer plano. Aparecen huesudas, deformadas por la edad, pero siguen siendo bellas, distintas.


Estrella de Diego y José Guirao, director de la Casa Encendida, han rastreado las huellas del artista en la Fundación que lleva su nombre y en el Museo de Pittsburg de donde han sacado verdaderas joyas. Durante el último año han ido recopilando material hasta conseguir más de 200 obras prestadas por cerca de un centenar de instituciones y coleccionistas.


"En el proceso de trabajo de Warhol era decisivo intentar mostrar las diferentes técnicas con las que trabajaba y la importancia como dibujo preparatorio que tiene la técnica polaroid;, afirma Estrella de Diego. Es el working progress del taller de Warhol, algo que, asegura la comisaría, ?en España no se ha visto nunca". Su objetivo, huir de una exposición del Warhol de siempre. Tanto que sólo se exhibe un retrato de Marilyn -"como una concesión", aseguran-.


Otra de las novedades de la exposición serán los screen test, el modo de trabajar que empleó en La Factory. Warhol sentaba a a sus modelos, desde Susan Sontag a Lou Reed, frente a una cámara fija y así los filmaba durante horas. Las imágenes las utilizaba como pruebas para luego trabajar en los retratos. Hizo cientos. Warhol tenía alma de coleccionista, estaba obsesionado por la repetición. Instaló en el estudio una máquina de fotomatón y aquello fue una auténtica mina creativa. Muchas de sus pinturas seriadas salieron de ahí.


Durante los años setenta y hasta su muerte, la actividad principal de sus ayudantes fue conseguirle encargos de retratos, que eran su principal fuente de ingresos. Aunque estuviera haciendo otras cosas, siempre había retratos a medio hacer por su estudio. El modelo posaba mientras Andy le tomaba más de 60 polaroids. A continuación escogía cuatro y las mandaba al laboratorio. Cuando se las devolvían, seleccionaba una, la cortaba y la manipulaba. Una vez lista, ampliaba el tamaño y las serigrafiaba.


Warhol trabajaba como un artista del Renacimiento. Hacía que sus ayudantes le pintaran los lienzos con dos fondos, color carne para los hombres y más rosado para las mujeres. Los vendía a 25.000 dólares la primera copia y a 5.000 las siguientes. Esa idea de la serialidad le seguía a todas partes. En una ocasión, refiriéndose al pintor metafísico italiano Giorgio De Chrico, comentó: "Me gusta la idea de que repitiera siempre las mismas pinturas. No creo que lo hiciera porque la gente y los marchantes se lo pidieran, sino porque la idea le gustaba y veía en la repetición una forma de expresarse. Probablemente ése sea nuestro punto en común. Él repetía año tras año, yo repito el mismo día en el mismo cuadro. Todas mis imágenes son las mismas y al mismo tiempo son diferentes".


El día en que Estrella de Diego y Guirao aparecieron en el Museo Warhol de Pittsburg, Pensilvania, Matt Wrbican, archivero del centro, les descubrió un tesoro: cientos de cajas de cartón que el artista recopiló. Lo que llamaba "cápsulas del tiempo" (time capsules), "llenas de detritus de su vida". Desde los objetos más corrientes (facturas, cartas, mensajes telefónicos) hasta botellas de su perfume favorito, Shalimar, de Guerlain, los guardaba en esas cajas selladas y lacradas.


"Ideó varios planes para venderlas", dice Matt Wrbican, como meter dentro de ellas algún dibujo suyo, de forma que sólo al abrirla el comprador sabría cuál era obra que le había tocado en suerte. La time capsule 21 destaca entre las demás. ?Incluye más de 200 retratos fotográficos, un certificado de la galería Leo Castelli de Nueva York donde se lee que el 8 de mayo de 1961, debía 200 dólares por un dibujo de Jasper Johns. Hay también una página de una revista donde se ha recortado una Jackie Kennedy de luto y el periódico que empleó para su obra 129 mueren en un jet; varias fotografías, entre ellas, retratos del torero El Cordobés, imágenes de Toledo. En otra cápsula guardó los enseres de su madre y escribió de su puño y letra: "Ropa de la madre de Andy Warhol". Una auténtica rareza.


Pero qué ocurría dentro de Warhol. Quién es ese hombre omnipresente en tantos retratos. Estrella de Diego cree en un Warhol melancólico, nostálgico, atrapado por la muerte (Tristísimo Warhol, Siruela) aunque la realidad es la de un ser que cambia por segundos, se mimetiza en otros, un hombre que se plantea continuamente la existencia de la verdad. Anda siempre con cámaras. Lo fotografía todo pero él se esconde detrás del objetivo. En 1976 ha logrado construirse una máscara. Ha adquirido los gestos y ya se ha transformado él también en una obra de arte. Cuando retrata su intimidad, quiere mostrar su estudio. Un caos en el que, entre un montón de revoltijos, están sus fetiches, el retrato de Jackie Kennedy o la sopa Campbell -la que tomaba todas las noches de pequeño en su casa- . Ésa es la broma, el pequeño homenaje a las obras que se identifican con Warhol.


En junio de 1968 vio la muerte muy de cerca. Valerie Solanas, autora de un manifiesto feminista, le dispara tres tiros a quemarropa. Una de las balas entró por el costado derecho y le salió por la espalda. "Sentí como si me quemaran por dentro", dijo. Salvó la vida, pero impacto le duró siempre: "Si hubiera muerto ese día, hoy sería una figura de culto". No existen muchas fotos de las cicatrices.que le quedaron en el torso. Las pocas que hay se exhiben en la muestra, desde la clásica, tomada por Richard Avedon, hasta las captadas por una de las chicas de La Factory, Bridget Berlin. Con aquel atentado muere una etapa y comienza otra.


La década de los setenta es sombría para Warhol. Se da cuenta de que todo el glamour que busca fotografiando a las celebridades se muere. Poco a poco se convierte en un personaje algo lúgubre y se esconde cada vez más. Se parapeta detrás de su imagen. Pero algo va a salvarle. Un nuevo artilugio, la cámara Polaroid. Warhol se vuelve loco. Dispara y ve el resultado al instante. Inventa nuevas técnica e idea las fotos cosidas. En 1975, pinta a dos grandes artistas, Man Ray y Joseph Beuys.


En los años ochenta, los colores de sus pinceles se apagan. Por momentos parace que gira hacia el expresionismo abstracto. A Warhol ya no le interesan los famosos, busca a gente desconocida. Las secuelas del disparo permanecen, la muerte acecha. Ha entrado en la cincuentena y se siente vulnerable. Dibuja esqueletos, osamentas: en 1978 aparece con una calavera - "el retrato de cualquiera"- que compró en un vaje a París. Ha puesto en cuarentena al Warhol frívolo. Vuelve a sus orígenes de publicista y retrata bodegones de zapatos. Concuerdan con su ánimo. Qué hay más triste que un par de zapatos abandonados. "Warhol en la década de los ochenta encuentra su sitio", afirma Estrella de Diego. Lo hace en una increíble sesión fotográfica de Christopher Makos, donde aparece travestido. Es la primera vez que protagoniza una performance. "Si en un momento, Andy se configura reflejándose en el mundo, en otro lo hace mirándose a sí mismo, porque él no quiere existir, quiere desaparecerse en los demás".


"Arruinarse era uno de los peores miedos de Andy. Eso y tener cáncer", dijo uno de sus amigos. El 14 de febrero de 1987, Warhol acudió al médico para hacerse uno de sus tratamientos de colágeno. Se quejaba de dolores. El 20 de febrero ingresó en el hospital, le extirparon la vesícula y parecía que se recobraba bien de la operación, pero cuatro días después, murió. Dejó inmumerables colecciones, muchos relojes, desde Rolex hasta baratijas de plástico, una gran casa en la calle 67 de Manhattan deonde dormía en una cama con dosel, lleno de antiguallas, fotos de su madre y un cruficijo. "Andy murió ayer. Nunca dejará de sorprendernos", dijo como epitafio su amigo Glenn O'Brien.


  • Warhol sobre Warhol puede verse, desde el día 23 hasta el 20 de enero en la Casa Encendida, obra social de Caja Madrid, Ronda de Valencia, 2. Madrid.

2007/02/22

> In memorian: Andy Warhol > 20 AÑOS SIN UN GENIO

  • 20 años sin Warhol
  • Excéntrico, extravagante y provocador, fue, simplemente, un genio
  • Metro, 2007-02-22

Una vez que asimilas el Pop, no puedes
volver a ver una señal de la misma manera.
Y una vez que piensas Pop, nunca puedes ver América de la misma manera"

Andy Warhol



Entendía el arte como negocio y el negocio como un arte. Hizo de lo cotidiano obras maestras. Fue diseñador gráfico, publicista, artista, mánager de The Velvet Underground, director de cine y editor. Asiduo a las noches del mítico Studio 54 y amigo de Truman Capote, Mick y Bianca Jagger, Carolina Herrera, Liza Minelli, Jacqueline Kennedy Onassis... Quiso ser rico y famoso. Y lo consiguió. Pero murió prematuramente (tenía 58 años), tal día como hoy, de un ataque al corazón. Y aunque han transcurrido 20 años, su nombre (artístico) tiene un hueco asegurado en el gran libro de la historia universal: Andy Warhol.


Andrew Warhola
Aunque su verdadero nombre era Andrew Warhola y fue el pequeño de los tres retoños que tuvieron Andrej y Julia, emigrantes eslovacos afincados en EE UU. Como buen hijo del signo Leo (nació el 6 de agosto de 1928), demostró muy pronto un gran talento artístico que lo llevó a estudiar Bellas Artes en el Carnegie Institute of Technology (actual Carnegie Mellon University) de Pittsburgh. En esta ciudad de Pensilvania, nació y vivió hasta 1949, año en el que se muda a Nueva York y se forja una leyenda.


En palabras de José Manuel Lens, comisario y crítico de arte, “con Andy Warhol asistimos al nacimiento del artista productor, actor y agente; el artista-artista”. Y continúa: “Observamos un autor resumen de su tiempo, de su lugar y, sobre todo, de los atractivos cambios culturales dentro del mundo del arte. Música, pintura o ediciones, sobre todo muchas ediciones... Warhol repensó la dimensión de la cultura, desubicando su tapiz culto, apostando por una sucesión de etiquetas que discurren por los paisajes de la baja cultura, sin descuidar nunca una intención pegada a lo social”.


Para Tomás Llorens, comisario y ex conservador jefe del Museo Thyssen, “fue quien mejor capitalizó un movimiento cultural tan importante como el Pop Art” y, añade, “tuvo un gran sentido de la imagen y una gran capadidad comunicativa”.


Artista y personaje
Pero Warhol no fue sólo artista. Fue, sobre todo, un personaje. Un personaje excéntrico que cultivaba abiertamente su gusto por la provocación. Y no sólo al convertir un bote de sopa en una obra de arte. Su gusto por los excesos de la vida nocturna, sus pelucas platinadas y su descarada homosexualidad contribuyeron a acrecentar la fama del que hoy en día es considerado un mito. Precursor, además, “de muchas de las tendencias del arte de ahora mismo”, asevera la galerista Charo Santiago, que lo ve también como “el pionero visionario de los modos y comportamientos de nuestra sociedad actual. ¿Qué es sino la copia, la reproducción infinita, el (bajo) consumo, el arte popular...?. Su capacidad de retratarnos con décadas de antelación está ahora mismo siendo valorada como se merece, pese a la tendencia al endiosamiento que profesamos”, concluye Santiago.


Y es que si algo ha conseguido Andrew Warhola, ha sido convertirse, bajo el seudónimo de Warhol, en imagen y marca de todo un movimiento cultural. Personaje y obra se fusionan en quien ya ha pasado a la historia como uno de los iconos del siglo XX. Como sostiene José Manuel Lens, “no pensamos tanto en un artista denominado pop, sino en una lavadora de disparos, líquidos, sonrisas y personajes pop. Su larga sombra, para siempre coloreada con sopas y Marilyns, se perfiló paralelamente al lado de Picasso, Duchamp y Beuys, provocando una mayor dimensión de fractura, de dislocación, en la historia del arte actual; porque, para Warhol, la historia siempre se reescribe”.

2007/02/20

> In memorian: Andy Warhol > WARHOL SIGUE "HASTA EN LA SOPA" A LOS 20 AÑOS DE SU MUERTE

  • Andy Warhol sigue 'hasta en sopa' a los 20 años de su muerte
  • Agitador y cumbre del arte pop, Warhol creó un personaje tan controvertido como su obra.
  • Su cotización sigue en alza permanente y su obra está en los grandes museos.
  • Colpisa, 2007-02-20 # Miguel Lorenci · Colpisa · Madrid

Su obra cotiza al alza y se la disputan los mejores museos y colecciones privadas del mundo. A los veinte años de su muerte Andy Warhol vuelve a estar ‘hasta en la sopa’. Un Warhol que convirtió en arte el lenguaje del consumo, que forjó su imagen con un peluquín rubio platino y que falleció como vivió, en medio de un escándalo. Murió el 22 de febrero de 1987 en un hospital neoyorquino por las complicaciones de una sencilla operación. Con él desaparecía uno de los mayores y más influyentes agitadores del arte del siglo XX, el pope del arte pop, y miembro de un selecto club con miembros como Picasso, Duchamp o Dalí.


En las salas subastas la obra de Warhol sigue escalando enteros. El año pasado se pagaron casi 10 millones de euros por una de las famosa latas de sopa que el Moma atesora. Un ‘Mao’ de 1972 se adjudicó hace poco en Nueva York por 13 millones de euros. Sólo un decenio antes Soteby’s no pudo dar salida a diez de las doce obras de Warhol que subastaba. Su personaje sigue siendo hoy objeto de ensayos, biografías y películas, y museos y galerías encadenan estos días homenajes.


Demostró Warhol, en la estela de Marcel Duchamp, que cualquier objeto es susceptible de ser considerado arte si así lo decide el artista. Que el arte puede multiplicarse, escapar a los límites del museo y reproducirse hasta la saciedad en tazas de café, portadas de discos, camisetas, bolsos, calendarios o tarjetas de felicitación.


Fue un visionario capaz hacer arte a escala industrial con imágenes y objetos comunes. Convirtió en cotizadas obras latas de sopa, tambores de detergente, envases de cereales o Ketchup, botellas de coca-cola, y fotografías de mitos del siglo XX como Marilyn Monroe o Elvis Presley. Warhol criticaba el mismo consumismo que alimentaba y del que sacaba tajada con la reproducción seriada y masiva.


El paradigma es la lata de sopa ‘Campbell’s’ que, tocada por su varita plástica, se convirtió en un icono tan poderoso como la legendaria fotografía del Che Guevara de Korda.


Su obra aguanta el embate del tiempo, no pasa de moda y está en los mejores museos y colecciones. ‘Toca’ toda suerte de objetos. Levi´s, el gran emporio de ropa vaquera, tiene su prenda warholiana: los jeans ‘Warhol Factory X’ que llevan impresas algunas de sus famosas imágenes y que se venden por 150 euros.


Negocio
Arte y negocio eran lo mismo para este excéntrico creador que profetizó que todo ser humano tendría derecho a quince minutos de fama. Bautizó como ‘Factory’ su laboratorio de ideas en Mahattan, instalado en un cuartel de bomberos abandonado. Fue el centro neurálgico de la creación neoyorquina desde mediados de los sesenta. Cine experimental -como películas ‘Sleep’, de cinco horas de duración con el plano único de un durmiente, ‘Flesh’ o ‘Trash’- la música de la Velvet Underground y el arte seriado de ‘Drella’ -apelativo de sus íntimos- se fraguaron en esta factoría que hoy sigue ofreciendo jugosos dividendos.


Creó entonces un personaje que mantuvo en candelero casi cuatro décadas: un albino de bote, tímido y distante, que contestaba con monosílabos en la entrevistas, homosexual más que activo, abonado a la cirugía plástica y fotógrafo de todo cuanto ocurriera en su entorno. Lo consagró como el artista pop de más éxito del mundo, muy por delante de compañeros de generación como Roy Lichtenstein o Robert Rauschenberg.


Artificio
Todo en él era artificio. Su verdadero nombre era Andrew Warhola. Nació el 6 de agosto de 1922 en Pittsburgh, Pennsylvania. Fue el menor de los tres hijos del matrimonio de inmigrantes eslovacos formado por el obrero Andrej y la asistenta y ama de casa Julia, aficionada a fabricar flores e hojalata y decorar huevos en la mejor tradición centroeuropea.


Frágil y enfermizo, pronto dio prueba de su talento para la creación y se matriculó en el Carnegie Institute of Technology. Tras su graduación en 1949 se trasladó a Nueva York, donde inició una exitosa carrera como ilustrador, primero para una firma de zapatos y luego para revistas como Vogue o Harper’s Bazaar.


A finales de los cincuenta gana un premio en el Moma que lanza su carrera. Crea un canal de televisión, abre la Factory y comienza con su famosa serie del latas Campbell’s, con la serigrafía como medio de producción artística.


Toma contacto con la Velvet que lidera Lou Reed y suma al grupo a su amiga, la cantante alemana Nico. Warhol será mánager y productor de la mítica banda. Se convertirá también en mecenas de otros pintores como Jean Michel Basquiat, muerto muy joven de una sobredosis y hoy tan altamente cotizado como su mentor.


En 1968 Warhol fue víctima de un atentado que a punto estuvo de costarle la vida. Valerie Solanas, actriz y dramaturga, autodenominada como feminista radical y líder del Movimiento para la Castración de los Hombres a quien Warhol había prometido publicar un manuscrito, lo acribilló a balazos. Una compleja operación y dos meses de hospital le salvaron la vida, pero el atentado le causó un trauma permanente. La Factory dejó de ser un espacio abierto, Warhol dejo de hacer cine y no pintó nada en cuatro años.


En los 70 inicia la serie de retratos de su grandes amigos: Mick Jagger, Jacqueline Kennedy, Carloina Herrera, Truman Capote, o Elizabeth Taylor, además de la archifamosa serie dedicada a Marilyn Monroe. También comienza a almacenar objetos cotidianos en cajas de cartón que bautiza como ‘Capsules’ y que sumarían más de 600.


En los ochenta se convierte en una figura mediática y su obra llega a los grades museos. Los autorretratos son un tema recurrente, junto a sus interpretaciones de figuras como Lenin o Mao.
Un ataque al corazón sufrido tras una operación de vesícula aparentemente rutinaria acabó con su vida el 22 de febrero de 1987. Contaba 58 años y había acumulado una inmensa colección de arte. Sus restos descansan en un cementerio de Pittsburgh.


A su muerte era sin duda uno de los estadounidenses más universales de su siglo y uno de los artistas más populares y cotizados. Sotheby’s necesitó diez día para subastar su colección, por la que se recaudaron más de 100 millones de euros.


Legado
El legado de Warhol y su influencia no se debilitan. La Fundación Warhol de Nueva York coordina exposiciones de su obra en todo el mundo presta apoyo a artistas contemporáneos.
El Museo Warhol de Pittsburgh, que posee una gran colección de objetos personales y más de 500 obras del artista, ha organizado una gigantesca retrspectiav en Moscú. Organiza también talleres en los que se analiza el pensamiento, el proceso creativo y el legado de Warhol.