- Homofobia en el este
- 20 Minutos, 2007-06-12 # Jordi Petit
El jueves 14 de junio, a las 19h30m en el Palacio de
El jueves 14 de junio, a las 19h30m en el Palacio de
Aquellos que saben cómo están las cosas en los antiguos territorios comunistas no se sorprendieron demasiado cuando el Gobierno polaco presentó un proyecto de ley que discrimina a los maestros homosexuales. En esta Europa de 27 en la que solo tres países han reconocido plenos derechos a este colectivo --Holanda, Bélgica y España, en ese orden-- hay una brecha gigante que separa a los países más occidentales de los del Este. Una brecha que según qué días no parece tan grande, a juzgar por las noticias que llegan de países como Italia y Gran Bretaña.
Mentalidades distintas
"Una cosa es Europa del Este y otra
Hace menos de un año, dos homosexuales rumanos fueron sorprendidos por la policía cuando se besaban en un parque público. Los agentes les pidieron la documentación y acto seguido les golpearon. "Debería encadenarte y follarte hasta que te cures", le espetó un policía a uno de los chicos. Los agredidos tuvieron que pagar una multa de 280 euros. En Lituania, donde el sexo entre homosexuales fue despenalizado en 1993, una empresa especializada en sondeos preguntó hace un año a los miembros del Parlamento si apoyaban la posición de
El peligro popular
Así las cosas, España puede ser uno de los países europeos donde los gais no solo disfrutan de una legislación decididamente progresista --pueden casarse y adoptar--, sino un lugar donde pueden vivir tranquilos. El colectivo no olvida, sin embargo, que la derecha mantiene su oposición a las leyes aprobadas por el Gobierno socialista, y teme una vuelta de los populares al poder. "Esos derechos no están asentados, madurados ni consolidados para la eternidad --dice Jaén--. No podemos negar que hay un PP con un discurso discriminatorio que mantiene el recurso de inconstitucionalidad contra la ley de los matrimonios entre homosexuales. Un eventual regreso del PP al poder nos colocaría en una situación difícil".
En el colectivo son conscientes no solo de que hay dos Españas sino de que la propia Europa está partida en dos, y que una buena mitad aún no entiende o no asume o directamente rechaza las políticas progresistas hacia los homosexuales. Así las cosas, las mejores garantías de que dispone el colectivo están en los mecanismos que ha desarrollado