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2007/02/23

> Berria: Indarkeria > ARAGON, CASO PINA DE EBRO: CONDENAN A 23 AÑOS DE CARCEL AL ASESINO DE UN HOMOSEXUAL

  • 23 años de cárcel por el asesinato de un homosexual en Pina de Ebro
  • El acusado mató a su víctima porque no deseaba mantener una relación sexual. La sala aplica la agravante de alevosía, pero rechaza la de homofobia.
  • El Periódico de Aragón, 2007-02-23 # F.V.

La Sección Tercera de la Audiencia de Zaragoza ha impuesto una condena de 23 años a Rafael Antonio Márquez Centeno por asesinar en abril del 2004 a un homosexual en su domicilio de Pina de Ebro. La sala considera que en el delito concurren las agravantes de alevosía, ensañamiento y reincidencia, dado que el acusado ya mató a otro gay, en circunstancias parecidas, en Huesca, en el año 1994. Sin embargo, los magistrados rechazan la agravante de discriminación sexual propuesta por la fiscal, alegando que el crimen no se cometió por la condición de gay de la víctima, Pedro Luis Jabato Crespo, de 35 años, sino porque Márquez "se negó a mantener con él una relación sexual no deseada, pese a que le provocaba e insistía".


La sentencia establece que Márquez, de 30 años, golpeó de forma inesperada en la cabeza a su víctima, Pedro Luis Jabato Crespo. Este golpe, propinado con una figura de mármol, provocó graves lesiones en el cráneo y fue seguido de otros en la cara y en el cuerpo y de un intento de estrangulamiento que provocó la rotura de la laringe de Jabato. Después, Márquez ató de pies y manos a Crespo en una cama, lo abandonó en estado semiinconsciente y huyó del lugar de los hechos en el coche de su víctima, a quien sustrajo una tarjeta bancaria, el móvil y las llaves de la vivienda, motivo por el que también ha sido condenado como autor de un delito de robo de vehículo de motor y una falta de hurto. La Guardia Civil halló a Crespo varios días después, en estado agónico, y lo trasladó a un centro sanitario en el que falleció al poco tiempo dada la gravedad de las heridas que presentaba.


El procesado, a quien defendió el letrado Pedro Santisteve, alegó durante la vista que, si bien estuvo en el lugar del crimen, el autor del asesinato fue una tercera persona, un magrebí que fue expulsado de España. Sin embargo, el tribunal se ha inclinado por la versión de los hechos mantenida por la fiscal y la acusadora particular María Concepción Cinca.


Márquez, que deberá indemnizar a los padres y hermanos de su víctima en 153.000 euros, se negó a declarar durante el juicio a las dos acusaciones, una actitud que "no ayudó a mejorar su credibilidad", según el ponente de la sentencia. Por ello la argumentación del fallo se realiza sobre las declaraciones autoinculpatorias que el acusado hizo ante la Guardia Civil y el juez instructor.


Según la resolución, "la declaración incriminatoria resulta de mayor verosimilitud que la posterior retractación de los hechos, porque cuenta con prueba indiciaria que corroboran la presencia del acusado en el domicilio de la víctima".


Además, la autoría de los hechos se ve apuntalada por varios indicios, como un pantalón y unas zapatillas del acusado, con manchas de sangre, que aparecieron en el piso del fallecido.


Por último, los magistrados niegan que Márquez, como pretendió durante el juicio, fuera torturado por la Guardia Civil para que se declarara culpable.

2007/01/24

> Berria: Justizia > ARAGON, CRIMEN DE PINA: LA FISCAL ASEGURA QUE EL MOVIL DEL ACUSADO FUE LA HOMOFOBIA

  • Juicio por el asesinato de un joven en Pina de Ebro
  • "El móvil del acusado fue su animadversión a los gays"
  • La fiscal pide 29 años de cárcel y aplica la agravante de discriminación sexual.
  • El Periódico de Aragón, 2007-01-24 # F.V.L.

La fiscal de la Sección Primera de la Audiencia de Zaragoza afirmó ayer que Rafael Márquez Centeno, acusado de asesinar a un gay en Pina de Ebro en abril del 2004, actuó impulsado por "un móvil de animadversión a los homosexuales". La víctima, Pedro Luis J. C., de 35 años, apareció en estado agonizante en su domicilio, atado de pies y manos a una cama con una cuerda que le oprimía el cuello. Falleció a los pocos días y Márquez fue detenido al hallarse en su poder unas llaves y una tarjeta de crédito del fallecido.


El ministerio público aprovechó la segunda y última sesión del juicio para recordar que el procesado, al que definió como "muy peligroso", ya mató a otro gay en Huesca en el año 1994, delito por el que estuvo nueve años en la cárcel. Incidió en que el asesinato aparece cualificado por circunstancias como la alevosía, el ensañamiento y la discriminación sexual.


Dando la vuelta al argumento de la acusación, el abogado defensor de Márquez, Pedro Santisteve, señaló que su cliente se sentaba en el banquillo de los acusados "por la animadversión" que despertó en el responsable de la Policía Judicial de la Guardia Civil que dirigió la investigación. En su opinión, el procesado, que se expone a 29 años de cárcel tras ser rebajada a falta de hurto la acusación de robo con fuerza, "no es el autor de los hechos, ni un asesino en serie, ni un sádico". Pidió que fuera absuelto y subrayó que la instrucción del caso presentaba "numerosas irregularidades" e incluso "presuntas torturas y falsedades documentales". Para Santisteve, el autor del crimen es un magrebí que se halla en paradero desconocido.


La acusadora particular, María Concepción Cinca, se sumó a la petición de la fiscal y recordó que el procesado "se declaró autor de los hechos nada más ser detenido". La letrada sostuvo que el hecho de que Márquez hubiera aparecido en Zuera el día del crimen, con otra persona y en el vehículo del fallecido, "no prueba que no fuera él el autor del asesinato".


Trastorno antisocial
Los médicos forenses que examinaron al acusado, Maria Luisa Tomás y Guillermo Calle, dijeron que padece un trastorno antisocial de la personalidad que no disminuye su responsabilidad. "No sufre ningún tipo de enfermedad mental", aseguraron.


Un educador que trató a Márquez cuando era menor de edad indicó que es "una persona muy influenciable y con problemas de adaptación que no presenta rasgos de homofobia". "Rafael me dijo que el no cometió el crimen", agregó este testigo de la defensa. La abogada que atendió a Márquez tras su arresto manifestó, también como testigo, que había sido presionado para que se reconociera culpable.

> Berria: Justizia > ARAGON, CRIMEN DE PINA: LA FISCAL PIDE AHORA 25 AÑOS DE CONDENA Y APUNTA COMO MOVIL LA HOMOFOBIA

Tras dos largas sesiones de más de cinco horas celebradas en la Audiencia de Zaragoza, el juicio por el crimen de Pina quedó ayer visto para sentencia. Durante la segunda jornada, se practicaron las pruebas periciales y se tomó declaración a los testigos de la defensa. Concluidos los interrogatorios y antes de que las partes emitieran sus respectivos informes, el fiscal y la acusación particular modificaron sus conclusiones iniciales, rebajando de 33 a 25 años la pena solicitada para el acusado, Rafael Márquez Centeno. La defensa considera que éste no es el autor del crimen de Pedro Luis Jabato Crespo y reclama su absolución.


El ministerio público mantiene la acusación por asesinato, y defiende la animadversión hacia los homosexuales del acusado como móvil . Sin embargo, entiende que los hechos no son constitutivos de los delitos de sustracción de vehículo a motor y robo con violencia que se imputaban al acusado. Respecto a la responsabilidad civil, el fiscal no ha hecho cambios (exige al procesado que indemnice a los padres del fallecido con 150.000 euros y a cada uno de sus tres hermanos con 7.000). La acusación particular, ejercida por Concepción Cinca, tampoco ha modificado las indemnizaciones solicitadas para la familia de la víctima (230.000 euros).


Las preguntas dirigidas a los forenses trataron de aclarar dos cuestiones muy concretas. Por un lado, si el acusado pudo haber sido agredido por la Guardia Civil (durante su declaración, éste dijo que recibió hasta cuatro palizas). Por otro, se les interrogó por las posibles limitaciones intelectuales y la capacidad volitiva de Rafael Márquez.


A preguntas del fiscal, los especialistas se mostraron tajantes: "En absoluto, no llevaba ningún signo de agresión". Uno de los forenses puntualizó que no se le examinó desnudo, "porque no se consideró necesario, y porque tampoco él lo pidió".


La respuesta de los médicos fue la misma cuando se les preguntó por una posible enfermedad mental del procesado. "No detectamos ningún síntoma. Lo que sí apreciamos fueron rasgos de trastorno de personalidad, de un carácter antisocial".


"Se trata de una persona acostumbrada a ignorar las normas; no tiene sensación del dolor que causa; ni tiene sensación de culpa", indicaron los especialistas. "Pero no hay motivos para afirmar que tiene mermada su capacidad volitiva", concluyeron.


En cuanto a la autopsia del cadáver, explicaron que no presentaba signos de defensa y que fue el fuerte golpe recibido en la cabeza el que le causó la muerte. "Fue una agonía prolongada y con gran sufrimiento", señalaron.


Tras practicarse las pruebas periciales, la defensa, ejercida por el letrado Pedro Santiesteve, llamó a declarar a cuatro personas que supuestamente habrían visto al acusado acompañado de uno de los testigos -Ángel Palomino- la noche de autos. De hecho, esta parte mantiene que el procesado no pudo ser el autor del crimen porque se marchó de la casa de la víctima acompañado por este testigo -que lo negó y aseguró que estuvo toda la noche en su vivienda de la capital aragonesa-.


Un taxista identificó al procesado y dijo que lo llevó junto a "otra persona" desde Zuera a Zaragoza. Sin embargo, ni él, ni los dos empleados de la bocatería en la que supuestamente estuvieron, ni la dueña de la pensión desde la que habrían llamado al taxi pudieron reconocer a esa otra persona.


La abogada del turno de oficio que asistió al acusado también declaró como testigo de la defensa, y dijo que apreció "algo raro" en las diligencias practicadas por la Guardia Civil. Con su versión, se trataban de argumentar las "irregularidades procesales" denunciadas por Santiesteve. La fiscal preguntó a la testigo por qué no lo hizo constar entonces, a lo que no supo contestar con claridad.


Los dueños de la casa donde trabajaba el procesado cuando fue detenido y el educador que le asistió desde su adolescencia también declararon en la vista oral.

2007/01/19

> Berria: Justizia > ARAGON: RAFAEL MARQUEZ, QUE MATO A UN HOMOSEXUAL, JUZGADO POR OTRO CRIMEN SIMILAR

  • Juicio en la Audiencia de Zaragoza
  • Un joven que mató a un homosexual, juzgado por otro crimen similar
  • Rafael Márquez se expone a 33 años de cárcel por un asesinato en Pina de Ebro. La defensa achaca la muerte a una persona en paradero desconocido.
  • El Periódico de Aragón, 2007-01-19

Un joven que mató en 1994 a un homosexual en Huesca, Rafael Márquez Centeno, está siendo juzgado en la Audiencia de Zaragoza como presunto autor de la muerte de otro gay en abril del 2004 en la localidad de Pina de Ebro. La víctima, Pedro Luis J. C., de 35 años, fue hallada amordazada y atada a una cama de su domicilio, en estado agónico, y fallecería días más tarde como consecuencia de las heridas sufridas, entre ellas un fuerte golpe en la cabeza propinado con una figura de mármol.


Sin embargo, Márquez, que se expone a 33 años de cárcel por asesinato y robo, negó ayer cualquier implicación en la muerte de Pedro Luis, que le había sido presentado por un amigo común unos días antes del crimen. "Me confesé culpable porque la Guardia Civil me dio una paliza de muerte", declaró el acusado, a preguntas de su abogado, Pedro Santisteve, ya que no quiso ser interrogado por la fiscal ni por la acusadora particular, María Concepción Cinca.


Márquez, de 30 años, culpó de la muerte de Pedro Luis a un ciudadano magrebí, Ben Alí, que según Santisteve estuvo en el piso de la víctima el día de los hechos y que ahora se halla en paradero desconocido tras ser expulsado de España.


La grave acusación de supuestas torturas fue desmentida por el responsable de la Policía Judicial de la Benemérita que dirigió la detención de Márquez, que aseguró que el crimen de Pina y el que cometió el procesado en Huesca "son dos fotocopias idénticas". Afirmó además, contra la tesis mantenida por la defensa, que en el piso del crimen "hubo tres personas como máximo".


Santisteve, que ha denunciado y recurrido presuntas irregularidades policiales y judiciales, aseguró, apoyándose en el testimonio de otra testigo, que el día de la agresión la víctima había dado una fiesta en la que había varios invitados, cuatro o más, entre ellos Ben Alí. Un amigo de la víctima señaló que Ben Alí era una figura inventada, y el defensor le acusó de haber pactado su declaración con la Guardia Civil.


La declaración de inocencia que ayer efectuó Márquez contrasta con lo que afirmó tras ser detenido, el 27 de abril del 2004. Entonces manifestó que mató a Pedro Luis en un juego de rol en el que le correspondió la ficha de la muerte. "Y en el rol no gustan los maricones", sentenció en aquella ocasión. También dijo que, cuando visitó el piso de su presunta víctima, ésta le piropeaba sin parar. La noche de los hechos, Márquez cogió la tarjeta de crédito y 280 euros de la víctima, así como su coche, con el que sufrió una avería cuando iba camino de Zaragoza. El juicio seguirá el próximo martes.