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2007/05/17

> Iritzia: Koldobike Mujika · Sergio Iñiguez · Gehitu > HOMOFOBIA: UN RETO PENDIENTE EN EUROPA

  • Homofobia: un reto pendiente en Europa
  • Noticias de Gipuzkoa, 2007-05-17 # Koldobike Mujika · Sergio Iñiguez · Coordinadores de Gehitu

A veces podemos caer en la tentación de pensar que las conmemoraciones anuales de un logro social carecen de importancia por el mero hecho de que ya disfrutamos de ese logro. Así, cuando por estas mismas fechas recordamos la importancia de que un 17 de mayo como hoy, hace 17 años, la Organización Mundial de la Salud dejó de considerar la homosexualidad como una enfermedad, podemos caer en la tentación de pensar que ninguna autoridad médica o política cuestionará que la homosexualidad no es ni una enfermedad ni una desviación.


Lamentablemente, año tras año la actualidad nos recuerda que la realidad es muy distinta de lo pudiera parecer a primera vista. Un buen ejemplo de ello lo constituye los recientes acontecimientos de Polonia, que nos recuerdan que ni siquiera tenemos que salir de la Unión Europea para darnos cuenta de que la orientación homosexual o la identidad transexual siguen siendo razón suficiente para que millones de personas sean consideradas como de segunda categoría en todo el mundo.


El caso de Polonia ha despertado un interés inusitado en la opinión pública hacia la cruda realidad que padecen las minorías sexuales en muchos países, sin duda porque Polonia es miembro de la Unión Europea, y además un país cercano. No sin razón, últimamente se ha hablado mucho de las declaraciones de algunos miembros del Gobierno polaco, que anunciaban la intención de aprobar una ley contra "la promoción de la homosexualidad o cualquier otra desviación sexual en el ámbito escolar", que podría castigar con el despido, con multas o incluso con penas de prisión a los educadores que no ocultaran su homosexualidad. Ahora que parece que el Gobierno polaco desistirá de llevar esa ley adelante, tal vez sea el momento adecuado para recordar que el caso polaco no es sino la punta del iceberg al que rara vez prestan atención los grandes medios de comunicación.


De hecho, la pretensión de evitar lo que el Gobierno polaco califica de "propaganda homosexual" en el ámbito escolar, no es ni mucho menos nueva en la Unión Europa. Así, no han pasado ni cuatro años desde que en el Reino Unido se abolió la famosa Section 28, una enmienda aprobada bajo el mandato de Margaret Thatcher en 1988, y que prohibió durante décadas por ley que en los colegios públicos se hablara de la homosexualidad como una "relación familiar aceptable", y que indujo a profesores y a colectivos de estudiantes a una autocensura tal que llevó al cierre de asociaciones escolares que defendían la diversidad sexual.


Probablemente la gran diferencia respecto del caso polaco radica en el apoyo popular con el que parece contar el Gobierno polaco para perseguir y criminalizar la homosexualidad, hasta el punto de que participar en una marcha del orgullo gay puede equivaler a ser objeto de agresiones brutales por parte de contramanifestantes que piden a voz en grito que se asesine o se maltrate a gays, lesbianas o transexuales, ante la pasividad, o incluso, la complicidad de las fuerzas policiales y gobiernos municipales.


Sin embargo, en la Europa actual esa violencia social hacia quienes reclaman la equiparación legal de las minorías sexuales no es un fenómeno exclusivo de la población polaca.


Los participantes en la marcha del orgullo gay de la capital letona del año pasado, entre ellos, miembros del Parlamento Europeo y de otros parlamentos nacionales de Europa, fueron agredidos por los contramanifestantes sin que la policía les brindara la protección necesaria. Meses después, el Parlamento letón rechazó una proposición de ley que, de aprobarse, hubiera prohibido cualquier mención de la homosexualidad en los medios de comunicación, con el objeto de "proteger a la familia". La propuesta había sido presentada por el primer partido letón.


También resultaron heridos de consideración algunos de los participantes en la Gay Pride de Tallín, algo que nunca antes había sucedido en Estonia. Hemos de especificar aquí que precisamente si algo caracteriza a las denominadas Gay Pride (marchas del orgullo lésbico, gay y transexual) es su carácter absolutamente pacífico y festivo, marchas coloristas, musicales y alegres, que no por ello dejan de ser reivindicativas.


Tal vez por ello nos resulta tan sorprendentes las noticias de este tipo de agresiones que llegan año tras años de los países citados. Sin duda, no nos sorprenderían tanto, de vivir ahí donde un mandatario puede afirmar sin pudor que la homosexualidad constituye un peligro para la sociedad, porque puede significar la extinción de la especie humana, y ese mismo dignatario calla cuando miembros de la especie humana agreden a otros humanos por el simple hecho de amar de forma diferente.


Sin embargo, estos hechos que deben escandalizarnos en Europa no son comparables a la situación que padecen millones de gays, lesbianas y transexuales en otros continentes.


A estas alturas, no hace falta recordar que la homosexualidad se castiga con la pena de muerte en países como Mauritania, Arabia Saudi, los Emiratos Árabes Unidos, Yemen o Irán donde según Amnistía Internacional se han ejecutado cerca de 4.000 homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales desde 1979.

> Iritzia: Koldobike Mujika · Sergio Iñiguez · Gehitu > AL FINAL DEL ARCO IRIS, LA HOMOFOBIA

  • Al final del arco iris, la homofobia
  • En el Día Internacional contra la Homofobia y la Trasfobia, que hoy se celebra, los coordinadores de Gehitu reflexionan sobre el camino que aún hay que recorrer en Europa para alcanzar «el final del arco iris».
  • El Diario Vasco, 2007-05-17 # Koldobike Mujika · Sergio Iñiguez · Coordinadora y coordinador de Gehitu

Dicen las leyendas que al final del arco iris se puede encontrar una olla repleta de oro. Para gays y lesbianas el arco iris además de un fenómeno climático es nuestra bandera, una de nuestras señas de identidad, un símbolo de la diversidad, de la pluralidad, de la convivencia armónica entre diferentes. Con ese título, Rainbow´s end (al final del arco iris) el Canal Arte y ZDF realizaron un documental en 2006. El supuesto final del arco iris era el increíble avance en derechos e igualdad en muchos países europeos para la población lesbiana, gay y transexual. Sin embargo el documental en consonancia con el título de este artículo nos indicaba que al final de ese arco iris en Europa sigue existiendo homofobia, es decir odio, agresión y rechazo irracional hacia los que amamos de forma diferente. Nos gustaría desde estas líneas trasladar a la población los casos más significativos reflejados en el documental.


Auschwitz, entre 1940 y 1945 se convirtió en el mayor campo de concentración y exterminio del fascismo. Judíos, gitanos, discapacitados fueron masacrados por millones. Todos ellos en la actualidad cuentan con espacios de homenaje y recuerdo en el propio campo de concentración. Pero volvamos al documental, visita guiada por Auschwitz, se pregunta a la guía del grupo sobre el recuerdo en el propio campo a las personas homosexuales que allí fueron asesinadas, la guía ni tan siquiera habla, simplemente, avergonzada, dice que no con la cabeza. A pesar de que se estima que más de 15.000 personas homosexuales pasaron por el campo de concentración por el hecho de serlo, no existe ningún tipo de recuerdo ni homenaje público.


Londres, 1996, Jerem y Vadim se encuentran desesperados. Vadim es un inmigrante bielorruso que reside en Londres desde hace dos años, se han enamorado, conviven juntos pero ahora las fuerzas de inmigración pretenden expulsar de Inglaterra a .; si esto ocurriese en Holanda, Bélgica o en nuestro país la solución sería sencilla y habitual en muchas parejas heterosexuales, el matrimonio, pero en esta Europa nuestra las desigualdades persisten y finalmente Vadim es expulsado y la pareja se ve obligada a continuar su relación con miles de kilómetros de distancia entre ellos.


Polonia, 1996. El documental nos sitúa en Varsovia y Cracovia, en ambas ciudades gays y lesbianas pretenden salir a celebrar una manifestación en la calle con motivo del 28 de junio, del orgullo lésbico, gay y transexual. Pero este objetivo pronto se ve truncado. En Cracovia las autoridades municipales ni tan siquiera dan permiso para dicha manifestación pacífica, tal sólo un pequeño grupo se ha animado a llegar al lugar de la convocatoria, ante la negativa municipal se tienen que disolver, frente a ellos un número mayor de fascistas, ultraconservadores y neonazis les insultan y gritan solicitando la aniquilación de los homosexuales con total impunidad. En Varsovia la marcha si que es finalmente autorizada, pero se ve hostigada y amenazada por los mismos grupos de ultraderecha durante todo el recorrido. Al final del mismo en el momento de lectura del manifiesto final arrecian los insultos y amenazas que se ven acompañados del lanzamiento de huevos.


Ámsterdam. Sander y Jeroen conviven desde hace poco tiempo en un barrio del extrarradio de la ciudad. Se encuentran atemorizados, cada vez que salen de su casa un grupo de adolescentes les insultan y amenazan, temen que puedan llegar a agredirles. El motivo de su nueva residencia ha sido huir de una situación similar en su anterior barrio y se han encontrado con la misma realidad, en la que se supone que es la capital de la tolerancia y el respeto a la diversidad de orientación sexual en Europa.


Tal vez lo que ocurre es que realmente nos encontramos al principio del arco iris, ese principio sería el reconocimiento de la igualdad legal por parte de algunos estados para lesbianas, gays y transexuales, ese principio sería el que en algunos países la igualdad para lesbianas, gays y transexuales ha entrado a formar parte de los derechos humanos pero hasta llegar al final del arco iris nos queda mucho por hacer.


Nos queda un inmenso trabajo para impulsar la igualdad legal en todo el mundo hasta conseguir la igualdad social y erradicar cualquier signo de homofobia en nuestros gobiernos y sociedades. Parafraseando la canción del Mago de Oz «[ ] somewhere over the rainbow skies are blue, and the dreams that you dare to dream really do come trae [...]» (en algún lugar sobre el arcoiris, los cielos son azules y los sueños que te atreves a soñar se hacen realidad). Pues soñemos sin ningún miedo.

2007/04/18

> Iritzia: Koldobike Mujika · Sergio Iñiguez > POLONIA: UNA LEY DE EDUCACION HOMOFOBA

  • Polonia: una ley de educación homófoba
  • «Hablar de homosexualidad a nuestros jóvenes y adolescentes no les 'contagia', simplemente permite hacer ver a esas personas que ser gay o lesbiana no es malo, que es algo normal».
  • El Diario Vasco, 2007-04-18 # Koldobike Mujika · Sergio Iñiguez · Coordinadores de Gehitu

El Gobierno polaco prepara un proyecto de ley para perseguir a quien propugne o hable sobre homosexualidad en escuelas y universidades o cualquier otra institución académica. El viceministro de Educación de Polonia, Marek Orzechowski, declaró el pasado 13 de marzo que la futura ley tiene como objetivo castigar a cualquier individuo que «promueva la homosexualidad o cualquier otra desviación de naturaleza sexual en los centros educativos». Dos días después, el día 15, insistió en que «los profesores que revelen su homosexualidad serán despedidos de sus trabajos».


En caso de aprobarse esta ley, Polonia, un país de la Unión Europea, irá contra los valores y disposiciones contenidos en los actuales Tratados de la Unión Europea y contra su Carta De Derechos Fundamentales, que en su artículo 21 prohíbe toda discriminación y también por razones de orientación sexual.


La actitud homófoba del gobierno polaco no es nueva. Desde que el partido Ley y Justicia ganara las elecciones generales, en octubre de 2005, con el voto conservador y tradicionalista, no han cesado los ataques a la comunidad homosexual, insultos, humillaciones e incluso amenazas a gays, lesbianas y transexuales, y les prohíben y reprimen las marchas por sus derechos.


Ante esto, el Parlamento Europeo aprobó el 18 de enero de 2006 una resolución «sobre la homofobia en Europa» en la que rechaza las actitudes de discriminación basadas en la orientación sexual y pidió a los Estados miembros que garanticen la protección de la comunidad homosexual frente al lenguaje de odio y violencia homofóbica y aseguren que las parejas del mismo sexo disfruten del mismo «respeto, dignidad y protección» que el resto de la sociedad.


A pesar de todo, la ley que está preparando el gobierno de Polonia es el último episodio en su escalada intolerante y antidemocrática. Advertimos del peligro que supone que en Polonia, miembro de la Unión Europea, se aprueben leyes que atentan contra los derechos de libre expresión y de libre acceso de información por parte de las y los ciudadanos. Cualquier profesor o profesora que revele su homosexualidad, haciendo uso del derecho de expresión que asiste a toda persona, automáticamente será despedido o despedida. Se va a impedir hablar de homosexualidad con la misma naturalidad que se habla de heterosexualidad. En consecuencia con esta ley la homosexualidad será invisible.


Sabemos la importancia que tiene la educación en el desarrollo de la persona. Somos muy conscientes también de la importancia que tienen los valores que se transmiten en la escuela, puesto que ello condiciona, en gran parte, el comportamiento que luego tenemos a lo largo de nuestra vida. Si ocultamos la realidad homosexual, la denostamos, negamos su existencia y, además, a los profesores y profesoras que la revelen se les pone en la calle, el resultado es actitudes intolerantes, de odio, de desprecio, de acoso, de burla a todo aquel o aquella que se sienta diferente. Esto es lo que la ley polaca va a conseguir, en caso de aprobarse. Además gays y lesbianas se verán condenados a vivir su afectividad y su sexualidad en la clandestinidad por algo tan humano como es amar a una persona del mismo sexo.


Seguimos insistiendo que la educación tiene que dar a conocer la realidad plural en la que vivimos, tiene que transmitir el principio de respeto profundo a lo diferente. Esto es algo a lo que una sociedad democrática no puede renunciar; al contrario, tiene que hacer de ello uno de sus pilares.


La Unión Europea no puede permitir que uno de sus miembros apruebe leyes que van contra la Declaración Universal de Derechos Humanos, en concreto el derecho a la igualdad y no sufrir discriminación. Los derechos humanos son para todas las personas. Llamamos a las instancias europeas a que respondan, a que reaccionen ante esta gravísima violación de los derechos de las personas homosexuales que supondría la aprobación de la ley y tomen medidas.


La homosexualidad es algo consustancial a la existencia de la humanidad, aun en los regímenes más represivos y agresivos contra las personas homosexuales (nazismo, países árabes donde se condena a muerte a las personas homosexuales...) existen personas homosexuales, si bien su vida es condenada a la oscuridad, la culpabilidad y el medio a ser descubiertos. Además los homosexuales en nuestro proceso de maduración, como cualquier persona, necesitamos de referentes positivos que nos sirvan para vivir con plenitud y normalidad todos los aspectos de nuestra vida. El intento de erradicar cualquier información sobre la homosexualidad en las aulas no es más que un ataque directo a los jóvenes gays y lesbianas que en importantes momentos de su vida necesitan de ese referente para evitar sentimientos como la soledad, el miedo y la inseguridad. Hablar de homosexualidad a nuestros jóvenes y adolescentes no les «contagia», simplemente permite hacer ver a esas personas que ser gay o lesbiana no es malo, que es algo normal. Que lo malo y lo anormal es imponer un único modo de vida, un único modelo de vivencia de amor y sexualidad para toda la sociedad.


Por suerte la Comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo está estudiando la posible vulneración de la normativa europea y en caso afirmativo iniciar los trámites necesarios para que la Comisión y el Consejo de Europa tomen medidas al respecto. No hemos de olvidar que sobre esta situación ya avisó el propio Parlamento Europeo que en una resolución de 2006 en que denunciaba el aumento «de la intolerancia racista, xenófoba, antisemita y homófoba en Polonia».

2007/03/22

> Erreportajea: Ezkontza > EL ESTADO LOS DECLARA MARIDO Y MARIDO

  • El Estado los declara marido y marido
  • Desde España, Manuel Velandia entrevista a una parejas gay recién casada, reconocida por su trabajo político y su militancia a favor de los derechos de las minorías sexuales.
  • Semana, 2007-03-22 # Manuel Velandia

Cada país vive su propia situación social. En España el derecho al matrimonio entre homosexuales no se buscó como tal. Inicialmente se reivindicaron leyes sobre derechos civiles y después se conjugaron una serie de circunstancias políticas y sociales sumadas al trabajo del propio movimiento LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) que logró una gran visibilidad de quienes estaba a favor de la causa, circunstancia que logró convertir el proyecto en bandera de los partidos de izquierda.


Dos años antes de que se aprobara la Ley del Matrimonio en España, las organizaciones LGBT habían logrado convencer a la mayor parte de los partidos políticos y se pronosticaba que cuando cambiase el gobierno lograrían una posición favorable de las mayorías parlamentarias; lo que nunca previeron fue que el triunfo llegara a ser tan temprano porque el cambio electoral del 14 de marzo de 2004, en el que se eligió a José Luis Rodríguez Zapatero como presidente, tomó por sorpresa a todo el mundo y aceleró la decisión. Esos cambios le dieron continuidad a la aprobación de la Ley sobre los derechos de las personas transexuales, que ha logrado en su penúltima vuelta una abrumadora mayoría por el sí, y que próximamente, según se considera nacionalmente, logrará la aprobación definitiva.


La situación española no dista mucho del cambio político que se dio en Colombia frente al tema de los derechos civiles de las parejas del mismo sexo. En nuestro país, en la campaña para su reelección, Álvaro Uribe dijo sí a la propuesta luego de haber hecho lobby para que en la discusión anterior del proyecto en el Senado se votara en su contra. Cambios que igual se notaron en la opinión pública cuando un proyecto tradicionalmente liberal y liderado por Piedad Córdoba pasó a manos del senador Álvaro Araujo, logrando con el voto positivo pasar a su discusión final en la Cámara.


Todas estas decisiones legislativas han hecho eco en la cotidianidad de quienes han quedado cubiertos por sus beneficios. Uno de ellos es Íñigo Lamarca, actual Defensor del Pueblo y exmiembro de la junta directiva de Gehitu (Asociación LGBT de Donostia/San Sebastián País Vasco). Fue elegido por unanimidad por todos los partidos políticos para un cargo público en la actual administración española. Su pareja, Sergio Iñiguez, se dedica a defender los derechos de personas como él en Gehitu.


Tras un noviazgo breve, los dos decidieron vivir juntos para lo cual Sergio, que vivía en Logroño, se trasladó a San Sebastián y empezaron a compartir su vida juntos. Es este hecho el que determina que Sergio (que ya militaba activamente en la asociación GLTB de Rioja, que se llama Gylda) se inscribiera como voluntario en Gehitu.


¿Antes de la promulgación de ley usted había pensado en casarse con otro hombre?
Sergio: Sí. Desde que tengo plena conciencia y de forma normalizada e interiorizada mi orientación sexual, sobre todo durante mi voluntariado en las asociaciones, buscando reivindicar nuestros derechos, pues al final uno mismo sí que se plantea la posibilidad de llegar a ese derecho.


Iñigo: Tuve dos parejas antes de Sergio. Como el matrimonio es reciente en España con mis anteriores parejas no tuve oportunidad de casarme. No obstante, hubo antecedentes legales al matrimonio en forma de registros de parejas de hecho, y con una de las parejas anteriores sí formalicé mi relación en ese registro. Ahora, por fortuna, esa dimensión legal es la misma que para las parejas heterosexuales, con lo que se da cumplimiento al derecho de igualdad.


¿En la familia de ustedes, cómo se asumió el tema del matrimonio entre dos hombres?
Iñigo: Mis hermanos, mis sobrinos y mis primos tienen un planteamiento absolutamente natural y normalizado ante mi matrimonio y, en general, ante la homosexualidad. Mis padres sí sufrieron un “shock” cuando se explicitó ante ellos mi condición homosexual, pero una intensa pedagogía y la fuerza del amor han producido una evolución de las cosas en la buena dirección.


Sergio: En mi familia fue un hecho traumático. Mis padres en concreto en ese momento tenían cierta reticencia hacia mi relación de pareja. Yo desde el principio les planteé que la asistencia a mi boda era absolutamente voluntaria, porque sabía que para ellos podría ser complicado y finalmente no asistieron. Pero el hecho de formalizar mi relación a través del matrimonio supuso saber que Iñigo era un miembro de la familia y eso les “obligó” a conocerlo y a partir de entonces hay una relación extraordinaria. Con mis hermanos fue distinto, ellos y mis sobrinas participaron y una de ellas llevó los anillos.


Sergio, ¿su matrimonio puede considerarse un acto político?
Sergio: No voy a ocultar que sí tuvo determinado componente político pero fue más de visibilidad porque es otra forma de hacer política. La nuestra fue una boda bastante temprana, se hizo cuatro meses después de la aprobación de la ley y en concreto mi marido ostenta un cargo público de reconocido prestigio en Euskadi, y su nombramiento como Defensor del Pueblo tuvo bastante presencia mediática en toda España. Nosotros sabemos que podemos ser un referente positivo tanto para otras parejas como para la ciudadanía en general y decidimos que la ceremonia fuera un acto absolutamente privado pero se permitió la entrada de los medios de comunicación antes de la ceremonia y nos trataron con absoluto respeto y normalidad.


Iñigo, ¿ser un personaje homosexual y publico le impone actos políticos como el matrimonio?
En la decisión de casarnos no tuvo peso la dimensión pública. Los activistas gay-lésbicos hemos reivindicado y conseguido el derecho al matrimonio, pero el acto de casarse lo entiendo como una decisión personal. Ahora bien, siendo la visibilidad, como así es, uno de los mejores medios para conseguir la normalización de la homosexualidad, me pareció importante que nuestra boda pudiese tener una dimensión pública y social.


Sergio, ¿habría que recomendarle a los gay y a las lesbianas casarse?
Sergio: En el objetivo de todo activista debería existir la figura del matrimonio en cuanto a figura plena de reivindicación social, sin entrar a preguntarse por la institución misma. No me preocupa si es buena o mala, es lo que hay y yo quiero esa igualdad para que luego cada cual la acepte o no, el heterosexual o el homosexual decida si se casa y no que le venga impuesto socialmente el que no pueda casarse.


Iñigo, ¿con las altas tazas de divorcio en los matrimonios heterosexuales, no existe el miedo de fracasar en el intento?
Iñigo: No creo que las tasas de divorcio lleguen a ser muy diferentes entre matrimonios formados por hombre y mujer y aquellos otros compuestos por dos mujeres o dos hombres. En cualquier caso, los sectores homófonos utilizarán cualquier argucia para atacarnos y frente a ello deberemos seguir diciendo que uno de los pilares fundamentales de la democracia es el respeto de los derechos fundamentales a la dignidad, a la libertad y a la igualdad de las minorías.


Sergio, ¿el matrimonio ayuda a la consolidación de las parejas?
Sergio: Nosotros a nivel de pareja no hemos notado mayor diferencia. Tuvimos tres o cuatro disgustos durante la preparación de la boda, porque como cualquier evento genera tensiones pero yo no he notado diferencias, nosotros ya llevábamos dos años de convivencia y tenemos la misma relación. Después de la boda, con los vecinos, no hubo cambios pero algunos días antes e incluso el día de la boda algunos vecinos se acercaron y nos felicitaron. Nosotros hemos tenido una vida de pareja muy evidente, andamos de la mano y si nos encontramos nos saludamos de beso en la boca, pero siempre llevando una vida normal y creo que hace que nos traten con normalidad, porque para quienes viven con miedos o temores esto facilita para el que está en frente que te pueda agredir verbal o gestualmente.

2007/03/02

> Berria: Trans > GEHITU CONSIDERA LA NUEVA LEY DE IDENTIDAD LA MAS AVANZADA DEL MUNDO EN LA MATERIA

  • Gehitu considera que la nueva Ley de identidad para transexuales es "la más avanzada del mundo" en la materia
  • Europa Press, 2007-03-02

La organización de gays, lesbianas y transexuales del País vasco, Gehitu, consideró ayer que la 'Ley de identidad de género', aprobada hoy en el Congreso, es "la más avanzada del mundo" ya que permite cambiar "la mención relativa al sexo en el Registro Civil sin someterse a cirugía de reasignación de genitales", según explicó su coordinador Sergio Iñiguez. Además, esperó que la nueva Ley sirva de "acicate" para que el Parlamento vasco apruebe la incorporación de la cirugía de reasignación sexual para transexuales en Osakidetza.


Iñiguez se felicitó, en San Sebastián junto a la también portavoz de Gehitu Koldobike Mujika, de la aprobación de la 'Ley de Identidad de Género' que "cumple a un nivel muy alto las expectativas del colectivo de gays, lesbianas y transexuales".


Además, explicó que según la nueva legislación "las personas transexuales podrán cambiar su nombre y la mención relativa al sexo en el registro oficial sin haberse sometido a cirugía de reasignación de genitales", lo que supondrá "una mayor integración social y laboral de este colectivo que presenta una tasa de desempleo del 80%".


Asimismo, el coordinador de Gehitu destacó que se trata de "un avance histórico en la democracia del país para los transexuales y toda la sociedad", porque "cuando un colectivo, por muy minoritario que sea avanza lo hace toda la sociedad". En cuanto a los requisitos que se establecen para la modificación de nombre o sexo en el registro oficial apuntó a la necesidad de presentar "un certificado de diagnóstico de transexualidad o disforia de género emitido por un psicólogo clínico, o un médico colegiado".


También se deberá aportar una acreditación de que la persona transexual ha sido tratada medicamente durante al menos dos años para acomodar sus características físicas al sexo reclamado. No obstante, Iñiguez explicó que las personas en las que este tratamiento esté contraindicado podrán eximirse de presentar la acreditación.


Sanidad pública
Por otro lado, el coordinador recordó que aunque la nueva Ley "supone un avance significativo en la situación legal, social y personas de las personas transexuales. En este sentido, afirmó que en Euskadi estas "todavía se encuentran en situación de desventaja respecto a las residentes en comunidades como Andalucía, Extremadura, Aragón y próximamente Madrid", en dónde la sanidad pública costea su cirugía de reasignación sexual.


Iñiguez esperó que la nueva 'Ley de Identidad de Género' suponga "un acicate para que la ponencia que en el Parlamento vasco está estudiando la incorporación de la cirugía de reasignación sexual para transexuales ser incluida en el catálogo de prestaciones de Osakidetza". Según señaló actualmente el Gobierno vasco está "trabajando en la ejecución de un informe" al respecto.


Finalmente, el coordinador de Gehitu recordó que a través de una enmienda se modificará también el artículo 7 de la 'Ley de reproducción asistida' con lo que se solventará "el vacío legal" que obligaba a que en una pareja de mujeres casadas lesbianas con descendencia por reproducción asistida el su hijo sólo pudiera ser inscrito como descendiente de una de ellas, teniendo que iniciar la otra un proceso de adopción.


Con la citada modificación "las parejas de mujeres lesbianas casadas que tengan una criatura por reproducción asistida podrán inscribirla en el Registro Civil de forma directa como descendiente de ambas", concluyó.


La asociación espera que el Gobierno vasco incorpore la cirugía de reasignación sexual para transexuales en Osakidetza.