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2007/12/23

> Erreportajea: Eskubideak > CUBA: DIVERSIDAD SEXUAL, ABRIENDO PASO A LA COMPRENSION

  • Diversidad sexual: abriendo paso a la comprensión
  • Rebelión, 2007-12-23 # Raquel Sierra ·SEMlac

La sociedad cubana, tradicionalmente machista y homofóbica, comienza poco a poco a abrir los ojos a la diversidad sexual, un lado hacia el que, hasta hace no tanto, prefería no mirar. Incluso, se mueven algunos resortes para que su aceptación, aunque demore, llegue a lo legal.


La heterosexualidad, erigida durante siglos como norma “correcta” de conducta, ha cedido espacio a otras preferencias y comportamientos sexuales que la Cuba de inicios del tercer milenio no puede seguir desconociendo.


Homosexuales, bisexuales, transexuales o travestis constituyen un sector cada vez menos invisible y, si bien no existe una asimilación generalizada, es en parte aceptado o al menos tolerado en sectores académicos, universitarios, culturales y entre personas sensibilizadas con el tema.


Según la psicóloga Mayra Rodríguez, del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), aunque “todos estos comportamientos, identidades, orientaciones y expresiones sexuales diferentes a la heterosexual son rechazadas por la sociedad, en este momento hay una mayor aceptación”.


Rodríguez atribuye ese avance al trabajo del Cenesex, entidad gubernamental que trabaja el tema, lo promueve en otras instituciones y, desde su surgimiento como Grupo de Educación Sexual, en la década del setenta, comenzó a trabajar la temática con la formación de recursos humanos que hicieran comprender la diversidad sexual de una manera ética y humana.


“Nos dimos cuenta de que, paralelamente a eso, había que trabajar con la sensibilización de la población. Esto ha tenido un impacto social y ha repercutido en una mayor comprensión y aceptación”, explica.


“A veces me asombro cuando un hombre me da la mano para bajar de un ómnibus, nunca soñé que llegaría a eso. No sé si no se percatan o si me encuentran bonita, aunque no lo soy”, afirma un transexual de hombre a mujer.


“Me escondí durante mucho tiempo, pero en cuanto me dieron mi carné de identidad nuevo, donde se reconoce mi condición de mujer, más nunca me he puesto un pantalón, todo son sayas y vestidos”, dice. En la isla, a raíz del trabajo del Cenesex, un grupo de transexuales pudo realizar el cambio de identidad.


De acuerdo con Rubén de Armas, coordinador del proyecto de hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH) en La Habana, en la isla ha habido un poco de apertura para tratar el tema, pero persisten temores y tabúes.


“Encontramos personas de los medios que se sensibilizan con el tema y pretenden llevarlos a programas, pero luego chocan con incomprensiones que impiden una mayor información y promoción de esta temática”, agrega.


Diversidad
En Cuba, como sucede en otras naciones, la falta de debate público sobre el tema genera un desconocimiento generalizado, por lo que los estudiosos consideran pertinente profundizar en las explicaciones para una mayor comprensión.


Más que un concepto, la diversidad sexual es un principio de aceptar, respetar y vivir con la diferencia, señala la psicóloga Rodríguez.


Aunque es un concepto de la sociedad contemporánea, explica, desde hace muchos años diversos autores hablaron sobre el tema, entre ellos el padre del psiconanálisis, el austriaco Sigmund Freud, cuando se refería a la existencia de diferentes comportamientos sexuales.


Otros estudios que reconocían esa variedad y la lucha de los movimientos lésbicos y gay, influyeron en develar lo que se conoce hoy como diversidad sexual, señala la master en ciencias.


Para Mayra, quien estudia el tema desde hace 23 años, la novedad consiste en que antes se hacía referencia solamente a comportamientos sexuales diferentes al heterosexual. “Hoy la orientación heterosexual también forma parte de la diversidad sexual, porque igualmente son personas diversas, con diferentes comportamientos”.


Aunque enmarcar en grupo no es de su agrado, porque considera que todas las personas son seres humanos y separarlos en grupos forma parte de la discriminación y la estigmatización, Rodríguez emplea estos conceptos para una mayor comprensión de las diferencias.


“Hay diferentes orientaciones sexuales que tienen que ver con la preferencia sexual, con la dirección sexo erótica del deseo sexual: Son tres: la homosexual – personas que se sienten atraídas por otras de su mismo sexo-, la bisexual --su preferencia se orienta hacia uno u otro sexo--, y la heterosexual --preferencia sexual hacia personas de otro sexo”, explica.


Según la psicóloga, la orientación sexual se construye como cualquier comportamiento dentro de la sexualidad, que es también una categoría construida. “Nacemos seres sexuados, pero construimos nuestra sexualidad a través de la vida, en función de la educación, la influencia, las vivencias”, agrega.


Por otra parte, están los trastornos de identidad de género, que en el caso de la transexualidad se refiere a aquellas personas que sienten una incongruencia entre el sexo asignado al nacer y el sexo psicológico.


“Un travesti con orientación homo se diferencia de un transexual de hombre a mujer en que el travesti hombre homosexual es una persona biológicamente varón, lo asignaron como varón al nacer, psicológicamente se siente varón, pero prefiere a las personas de su mismo sexo. Sin embargo, el transexual, asignado varón al nacer, biológicamente es varón, pero se siente mujer”, detalla.


Este sentimiento de pertenencia hace que la persona tenga que adecuar su cuerpo a su mente, por lo que, en la mayoría de los casos, solicita una cirugía de reasignación sexual, un cambio a nivel de genitales, porque el sexo sigue siendo biológicamente el mismo.


Algunos no quieren dar ese paso, lo que suele interpretarse erróneamente como que es un travesti. “Antiguamente se decía que eran verdaderamente transexuales quienes se querían reasignar. Hoy se sabe que no es así, pues sí hay transexuales que sienten esa discordancia pero que, por diversas causas --son ya mayores, tienen miedo o un determinado estatus social--, no se quieren operar”, explica.


Surgió entonces el término transgénero, para personas transexuales que no se querían operar. Ese concepto cambió y alude hoy a todo aquello que traspasa las normas sociales, y en él se incluye cualquier tipo de preferencia sexual, sea el travestismo o la transexualidad, indica la especialista.


Para saber certeramente si se trata de un transexual, la persona se mantiene en estudio por parte de la Comisión Nacional de Atención a Personas Transexuales, que radica en el Cenesex, bajo el requisito de ser mayor de 18 años de edad --antes no se puede diagnosticar-- y mantenerse al menos dos años en tratamiento.


“La apariencia externa no da realmente cuál es la identidad ni la orientación sexual de las personas, porque va más allá de eso, hay que estudiar psicológica y biológicamente cada caso. El diagnóstico diferencial es muy complicado”, expresa.


En el artículo “Trastorno de identidad de género y personas transexuales. Experiencias de atención en Cuba”, aparecido este año en el número 13 de la revista Sexología y sociedad, Rodríguez y otras dos expertas indican que estas personas sufren conflictos de diversa índole.


Entre ellos enumeran la dificultad para la permanencia en una díada amorosa; presiones de la familia de origen y del medio social; largos períodos de soledad; restringidas interacciones sociales y renuncia a experiencias erótico-afectivas.


Hacia lo legal
Poner fin al vacío legal de estas personas es una de las líneas de trabajo del Cenesex.


En entrevista a SEMlac en 2005, Mariela Castro, directora de esa institución, consideró que “cuando la persona no aparece ni en la ley ni en la política, queda de alguna manera excluida y en cierta forma desprotegida”.


Por esa razón, el centro propone una estrategia “centrada en brindar una atención integral a todas las personas que lo soliciten y contempla no sólo los aspectos inherentes a la salud pública, sino también la responsabilidad que tiene toda la sociedad de facilitar la integración y el respeto a la dignidad de las personas”.


Entre los aspectos de esta estrategia estaría la sensibilización en diferentes sectores de la sociedad cubana, proyectos para coadyuvar a la comprensión y el respeto social, así como facilitar el empleo de estas personas, respetando el aspecto físico que se corresponda con su identidad de género, aun cuando no se hayan realizado los cambios correspondientes en su documento de identidad.


Paralela a la estrategia, presentada al Parlamento en 2006, existen una propuesta de reforma al Código de Familia, entregada al Partido Comunista en junio pasado, y una resolución del Ministerio de Salud Pública.


De aprobarse, el nuevo código reconocería los mismos derechos para las uniones entre parejas heterosexuales y homosexuales, incluidos los personales, patrimoniales, hereditarios y los inherentes a la vivienda, y flexibilizaría las regulaciones vigentes sobre la adopción, para favorecer el acceso a esa alternativa tanto a parejas heterosexuales como de homosexuales.


Según la directora del Cenesex, la idea que ha encontrado mayor resistencia en todas las instancias consultadas es el derecho de las parejas homosexuales a la adopción, por razones vinculadas al desconocimiento y los prejuicios.


En el caso de la Resolución de Salud Pública, implementa todo el proceso de atención integral de salud a personas transexuales de manera especializada, incluida la creación de una unidad asistencial para su atención.

2007/11/16

> Berria: Trans > COLECTIVOS TRANSEXUALES SE MOVILIZAN FRENTE A LA SEDE DEL PSOE EN DEFENSA DE SUS DERECHOS

  • Será hoy en Madrid a las 19.30 horas
  • Colectivos transexuales se movilizarán frente a la sede del PSOE en defensa de sus derechos sanitarios
  • Rebelión, 2007-11-16 # Izaskun Montoya

Colectivos transexuales apoyados por diversas organizaciones de liberación sexual y de género se concentrarán delante de la sede del PSOE en la madrileña calle de Ferraz el próximo viernes 16 de noviembre a las 19.30 horas.


Tras las elecciones generales de 2004 algunas asociaciones de transexuales (como reunidas en la Plataforma Pro-Derechos Sanitarios para Personas Transexuales) iniciamos un proceso de negociación con el actual Gobierno en demanda de la inclusión del tratamiento sanitario de la transexualidad en el Catálogo de Prestaciones del Sistema Nacional de Salud, recogido en el Programa Electoral del partido “socialista” (página 32). Ya en el comienzo de los contactos el Gobierno mostró claramente una postura contraria a tramitar el compromiso, llegando incluso a ocultarnos el informe sobre transexualidad elaborado en 2002 por la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto de Salud Carlos III, favorable a la inclusión del tratamiento integral (“se ha extraviado, no lo encontramos” apuntaban). Durante toda la legislatura las zancadillas por parte del Gobierno y del partido “socialista” para obstaculizar cualquier avance en esta materia han sido múltiples y constantes. Incluso en otoño de 2004, la ministra de sanidad Elena Salgado, llegó a calificar las demandas transexuales como “demasiado ambiciosas”.


Al reactivarse la “negociación” por diversas iniciativas del movimiento asociativo trans, el Ministerio de Sanidad propone una solución parcial consistente en la designación de un o varios Centros de Referencia Estatal, que centralizarían la prestación sanitaria trans. Esta propuesta discriminaría a las personas transexuales que viven en localidades alejadas de los pocos centros de referencia que se designen. La solución que el colectivo demanda consiste en acercar la atención primaria a los centros de salud correspondientes al domicilio de los solicitantes, que de hecho ya se realiza en la práctica, pero de manera no oficial, con las consecuentes carencias y dificultades.


Especialmente llamativa sería la discriminación que supondría esta “oferta” para las personas que sufren precariedad económica y no pueden afrontar los enormes gastos que supone el traslado y la estancia de varios días en el Centro de referencia.


Esta situación de discriminación ha tenido y está teniendo dolorosas consecuencias para las personas transexuales que optan por el autotratamiento, con el peligro de sufrir graves consecuencias para su salud (subidas de prolactina, tumores en la hipófisis, inyecciones de silicona líquida que en el peor de los casos se saldan con la muerte, etc…)


La reacción del movimiento LGTB oficialista (Federación Estatal de Lesbianas, Gays y Transexuales, FELGT) ha sido la de salir del silencio que mantenía desde 2004 en materia de sanidad transexual para aplaudir la propuesta de mínimos del Ministerio de Sanidad. Propuesta resultante de una reunión FELGT-Ministerio de la que fueron vetados grupos de la Federación como Transexualia como “castigo” por el trabajo conjunto de este colectivo con el Bloque Alternativo de Liberación Sexual para exigir al PSOE que cumpla su propio programa electoral en materia de sanidad transexual.


Por otro lado, una diversidad de colectivos de liberación sexual y de género de carácter no oficialista apoyan esta movilización. Entre las asociaciones de transexuales han comunicado su respaldo Ilota Ledo (Nafarroa), Guerrilla Travolaka (Barcelona), Así Somos (Valladolid) y Trans-Galiza. La concentración cuenta también con el apoyo del Col.lectiu Gai de Barcelona, EHGAM (Euskal Herria), Towanda (Aragon), Maribolheras Precarias (A Corunha) y los colectivos LGTB+ madrileños reunidos en el Bloque Alternativo de Liberación Sexual: RQTR, Acera del Frente, Liberacción, Las L.I.L.A.S, Centro Social Feminista Eskalera Karakola y GTQ.

2007/11/02

> Berria: Aktibismoa > COLECTIVOS POR LA LIBERTAD SEXUAL, CRITICOS CON LA MERCANTILIZACION, SE REUNEN EN BARCELONA

  • 4ª reunión de la Red contra la Homofobia, del 1 al 4 de noviembre
  • Colectivos por la libertad sexual, críticos con la mercantilización, se reunirán en Barcelona
  • Rebelión, 2007-11-02 # Izaskun Montoya


Del 1 al 4 de noviembre tendrá lugar en Barcelona, organizado por el Col.lectiu Gai de Barcelona, la cuarta reunión de la Red contra la Homofobia.


La RcH
fue creada en 2005 por colectivos con más de 30 años de lucha LGTB como EHGAM o FAGC, así como por Maribolheiras Precarias o Liberacción.


En un contexto en el que el panorama LGTB está dominado por ONGs oficialistas que no han dudado en legitimar la mercantilización de “lo gay”, la aparición de esta red supuso el inicio de un nuevo ciclo de lucha LGTB de carácter anticapitalista.

En este encuentro también formarán parte de la RcH, los grupos catalanes Guerrilla Trabolaca y Lesbianes Feministes, Towanda de Aragón, los vascos de Queer Ekintza y Gaytasuna, Panteras Rosa de Lisboa, Compostela, París y Oporto, así como 2 colectivos de reciente creacción: Panteras Rosas de Sevilla y La Acera del Frente, creado en el seno del Bloque Alternativo de Madrid.

Otras organizaciones europeas que acudirán también a la cita catalana son: QVZINE (Grecia), Facciamo Breccia (Italia), Act Up de París, así como diversos activistas procedentes de Occitania, Alemania y Corcega.

2007/09/13

> Berria: Homofobia > COLECTIVOS GLT DENUNCIAN EL "CINISMO, HIPOCRESIA Y HOMOFOBIA MAL ENCUBIERTA" DE ANSON

  • Colectivos LGTB denuncian el "cinismo, hipocresía y homofobia mal encubierta" de Ansón
  • Rebelión, 2007-09-13

Colectivos de lesbianas, gays y transexuales como EHGAM, FAGC y LiberACCIÓN quisieron mostrar su "profundo rechazo" ante el artículo de Luis María Ansón publicado en El Mundo en el que por un lado el autor realiza hace un elogio de lo avanzado de los países occidentales en materia de derechos homosexuales, y por otro se hace eco de unos supuestos rumores aparecidos en la red en los que se señala a Hugo Chávez, Presidente de Venezuela, como posible homosexual que estaría dentro del armario debido, según al periodista, "al régimen soviético" bajo el que se encuentra este pais.


Según los colectivos "esta díscola asociación de ideas de quien no escatimó en gastos en su lucha contra los derechos homosexuales no sólo con motivo de la aprobación del matrimonio sino durante el franquismo y después de éste a través de sus ultraconservadores medios de comunicación" supone un ejercicio de "cinismo e hipocresía sensacionalista" y de "homofobia muy mal encubierta porque al fin y al cabo el autor concibe esta orientación sexual como algo peyorativo que debe ser confesado".


Sin dejar de señalar "el nulo rigor periodístico de dicho artículo" los colectivos quisieron enviar un mensaje solidario al movimiento gay-les-trans venezolano al que felicitaron por los "avances conseguidos en los últimos años y que hacen de Venezuela un referente en América Latina en materia LGTB" lejos "del falso infierno que trata de vendernos un representante del conservadurismo tradicionalista".

2007/08/05

> Iritzia: Line Chamberland > LA HOMOFOBIA EN EL TRABAJO

  • La homofobia en el trabajo
  • Rebelión, 2007-08-05 # Line Chamberland · Socióloga quebequense, profesora de la Universidad de Québec en Montreal

A pesar de sus excelentes competencias, Estela perdió su empleo como archivera cuando su empleador se enteró de su lesbianismo. Lo mismo le sucedió a Alexandra, profesora especializada en jóvenes y adultos con deficiencias metales: el patrono pretextó una reorganización del personal pero sólo ella fue despedida. Catherine y Alexis, sindicalizados y beneficiarios de un seguro de empleo, han sido transferidos, mas no despedidos: a Catherine sus superiores le obligaron a pedir su transferencia hacia otro sector, alegando que los adolescentes en dificultad junto a quienes trabajaba podrían entablar contra ella falsas acusaciones de acoso sexual. En cuanto a Alexis, debió cambiar de puesto, ya que su jefa consideraba que no podía ser instructor en la industria de la construcción, no porque era incompetente, sino porque este medio era demasiado cerrado a la homosexualidad. René, técnico en educación especializada, conservó su puesto pero se le retiró todos los estudiantes a su cargo, se le aisló del resto del personal, en resumen, se hizo todo para empujarlo a dejar el puesto por su propia voluntad…


He aquí algunos ejemplos de los efectos de la homofobia, que se puede definir como la expresión de una aversión o de una intolerancia hacia las personas homosexuales. En los centros de trabajo, sus manifestaciones varían en gravedad. Hay, en primer lugar, la homofobia difusa, que toma la forma de bromas, burlas, prejuicios, comentarios descorteses, graffitis. A menudo, esta homofobia no se dirige a ningún individuo en particular sino a los homosexuales o a la homosexualidad en general. Está presente, de manera más o menos intensa, en la mayoría de los ambientes laborales, y es más acentuada en los empleos predominantemente masculinos en los que se valoriza la virilidad. Debido a su carácter indirecto, a menudo diluido en el humor, las expresiones de la homofobia difusa pueden parecer banales o incluso anodinas. Sin embargo, son portadoras de mensajes que hieren y humillan a los gays y las lesbianas que las escuchan. Éstos /as se colocan a la defensiva: ¿en tal contexto, deben revelar o callar su homosexualidad?


La homofobia directa se traduce en actitudes que rechazan o desvalorizan a los gays y a las lesbianas que se definen como tales en su centro de trabajo, así como a las personas sospechosas de serlo. He aquí algunos ejemplos: mantenerse a distancia o romper la comunicación; negarse a colaborar en la realización de las tareas; estropear las herramientas o el lugar de trabajo; cuestionar la competencia o la reputación profesional de un individuo; revelar su orientación sexual sin su consentimiento o amenazar con hacerlo; señalarlo sin cesar y con insistencia en todos los contactos que se tienen con él, en particular delante de terceros; mostrar una curiosidad excesiva hacia su sexualidad; dirigirle críticas relativas a los gays y lesbianas en su conjunto, como si la persona tuviera que o pudiera expresarse en nombre de todo el grupo. Resumidamente, todas las interacciones son marcadas y sesgadas por el hecho de que la persona es homosexual y a la que se pretende descalificar. La homofobia directa contribuye a marginar a los gays y lesbianas en su centro de trabajo e incluso a excluirlos, afectando su capacidad de integración en el ambiente y el ejercicio de sus funciones profesionales.


Por último, se puede hablar de un clima homofóbico, cuando las manifestaciones de homofobia toman un carácter constante o exacerbado, cuando la hostilidad abierta hacia los gays y las lesbianas ya no es la excepción, sino que involucra a varios colegas y superiores en el ambiente laboral. En tal contexto, las manifestaciones de homofobia de todo tipo no son aisladas ni ocasionales sino frecuentes y diarias. A esto, se agregan los incidentes graves como despidos, intimidación o ataques a la integridad física, en tanto el centro de trabajo tolera la existencia de tal clima y las autoridades no ofrecen ninguna protección para los trabajadores y trabajadoras potencialmente víctimas de homofobia. En síntesis, en un clima de homofobia e intolerancia, toda expresión de homosexualidad será sancionada negativamente y se intentará, por distintos medios, expulsar a los gays y lesbianas.


Tratamiento discriminatorio

Como ilustran los ejemplos anteriores, la homofobia genera un tratamiento discriminatorio de los trabajadores gays y lesbianas: denegación de la contratación, no llamarlos para empleos temporales o contractuales, denegación de la estabilidad o promoción, obstáculos para el desarrollo profesional, despido abusivo o presión para la dimisión. Cuando la legislación prohíbe la discriminación directa, ésta se camufla bajo falsos pretextos, lo que complica el acceso a los recursos legales para las personas que son víctimas. En una reciente investigación efectuada en Quebec -donde desde
1977, la Carta de los derechos de la persona prohíbe la discriminación y el acoso por orientación sexual-, un 9.8% de los gays y lesbianas interrogados confiesan haber sufrido discriminación durante los últimos cinco años, un 7,6% acoso, un 9,2% violencia psicológica o verbal y 1% , violencia física. La precariedad del empleo y el hecho de pertenecer a grupos minoritarios (mujeres, minorías etnoculturales, autóctonas, personas con discapacidades) aumentan los riesgos de discriminación y las consecuencias desastrosas que esto implica. En este mismo estudio, se constata que las lesbianas son más reticentes que los hombres gays para revelar su orientación sexual en el centro de trabajo, ya que ellas temen ser discriminadas también como mujeres.


En la mayoría de los países, la discriminación reviste también una forma sistémica, cuando ni la ley, ni el patrono reconocen a las parejas del mismo sexo y a las familias que ellas forman. Las personas homosexuales se ven entonces privadas de las ventajas económicas y sociales vinculadas a su situación marital y familiar, ventajas de las que se benefician sus colegas de trabajo heterosexuales, relativas, por ejemplo, al seguro social, las jubilaciones, los permisos por enfermedad o la muerte de un ser próximo, etc. Se trata de una injusticia obvia puesto que estos beneficios, que han sido fijados por la ley o se han negociado en los contratos colectivos, se aplican, en principio, al conjunto de los trabajadores y trabajadoras concernidos. Además, algunos regímenes son financiados conjuntamente por los empleados y el patrono; es decir que los trabajadores gays y lesbianas hacen sus aportes, y sin embargo están excluidos de las ventajas que ellos significan.


Los comportamientos homofóbicos en los lugares de trabajo se apoyan en representaciones heterosexistas, es decir, representaciones que instauran y mantienen una jerarquía de las sexualidades. Por un lado, la heterosexualidad se coloca como "natural" -tan evidente que no se la nombra- e intrínsecamente valorizada. Del otro lado, los estereotipos construyen las categorías del gay y de la lesbiana asignándoles, de manera generalizada y simplificadora, características o estilos de vida, generalmente negativos, que serían los suyos. Ellos dan una imagen deformada de la vida de las personas homosexuales y ocultan varios aspectos. En su lugar de trabajo, los gays y las lesbianas serán percibidos y juzgados a través de este prisma reductor.


Los estereotipos del "gay afeminado" y de la "lesbiana masculina" figuran entre los más corrientes y proporcionan el pretexto para las burlas. Así, el ambiente de trabajo hace sentir que para ser aceptado, un "buen gay" no debería parecer demasiado afeminado, ni demostrar demasiado sus preferencias sexuales, lo que, para algunos, es lo mismo. Es decir, debería seguir siendo invisible y presentar un perfil de género “normal” para que su presencia sea tolerada. Al trazar el límite entre lo que es aceptable o no, esta presión coercitiva mantiene las normas de masculinidad y feminidad. Aquellos y aquellas, cuya apariencia se aparta demasiado de los géneros prescritos, se exponen a la denigración y a la marginación. La no conformidad de género puede constituir un freno a las posibilidades de empleo o al ascenso en la empresa. Por ejemplo, una lesbiana considerada demasiado masculina no será asignada para funciones de representación pública o servicios a la clientela. La discriminación sobre la base de la orientación sexual, entonces, es encubierta por la referencia a los modelos tradicionales de género. El heterosexismo impone a todas las personas, cualquiera que sea su sexualidad, el modelo binario hombre-masculino/mujer-femenino y contribuye a reproducir la división sexual de las tareas en la organización capitalista del trabajo. Las personas transexuales y transgénero son también discriminadas fuertemente en el trabajo, en particular, en el acceso y la estabilidad en el empleo.


En concordancia con las prohibiciones religiosas y médicas, la homosexualidad continúa siendo desacreditada como pecado, enfermedad o anormalidad, lo que vendría a justificar que las personas homosexuales no reciban un trato igual y que no se les concedan los mismos derechos ni las mismas ventajas que se conceden a las parejas heterosexuales. La confusión entre homosexualidad y pederastia es corriente; en los centros que trabajan junto a grupos sociales vulnerables por su joven edad o por su condición física o mental, las sospechas y las acusaciones hacia los gays surgen rápidamente incluso cuando no hay ningún fundamento. En vez de combatir los prejuicios, los patronos piensan solucionar el problema organizándose para que no haya ninguna persona homosexual en el personal. Del lado de las lesbianas, la sexualidad entre dos mujeres parece simplemente inconcebible fuera de la órbita de la norma heterosexual, más concretamente fuera del deseo de los hombres. A veces el lesbianismo alimenta las fantasías masculinas, otras veces se explica como una elección por despecho, tras un rechazo por parte de los hombres, debido a experiencias heterosexuales traumatizantes o decepcionantes, o a una ausencia de experiencia positiva con el otro sexo.


Desbaratar los prejuicios

En los contextos donde los gays y las lesbianas han adquirido igualdad de derechos y una mayor visibilidad en la esfera pública, otros prejuicios vienen a yuxtaponerse a los más antiguos y se traducen en reticencias y reacciones negativas, ante estos logros. Así pues, se crea un nuevo prototipo del Gay que enfatiza -sin matices- la sexualidad desenfrenada atribuida a todos los hombres gays, su pretendida opulencia, su modo de vida hedonista que escaparía a toda restricción y a toda responsabilidad. Por otra parte, se acusa a las familias homoparentales, mayoritariamente fundadas por lesbianas, de no ofrecer un marco equilibrado para el niño, que requeriría absolutamente la presencia de un padre y de una madre. O también, se critican las manifestaciones de orgullo, los acontecimientos festivos, la existencia de lugares especializados de encuentro: se les acusa de ser demasiado fogosos, de perjudicar la imagen de los gays y lesbianas, de estar encerrados en un ghetto, en fin, de dañar su propia integración en la sociedad.


Frente a la homofobia en el centro de trabajo, los gays y lesbianas pueden decidir callar su homosexualidad, llegando hasta fabricarse una máscara heterosexual cuando el medio es muy hostil, con el fin de protegerse de las consecuencias negativas anticipadas y preservar su autonomía económica y sexual. Quienes deciden salir del closet dedican muchos esfuerzos a desbaratar los prejuicios heterosexistas en su ambiente de trabajo. Si tienen la posibilidad, lo que no es siempre el caso, algunos van a optar por una trayectoria profesional en centros más abiertos a la homosexualidad, aun cuando implique un costo en términos de salario y carrera. El impacto de estas estrategias individuales es limitado, si no hay en paralelo luchas colectivas contra la homofobia y el heterosexismo. Para eso, es necesario organizarse, tomar la palabra en los espacios públicos y aliarse con otras fuerzas políticas que luchan contra la organización del trabajo capitalista y patriarcal.

2007/07/09

> Iritzia: Colectivo Qeer Complutense > EUROPRIDE: TOMA EL DINERO Y CORRE

  • Europride: toma el dinero y corre
  • Rebelión, 2007-07-09 # Colectivo Queer Complutense (CQC)

El pasado 30 de junio se celebró en Madrid, respaldada con una masiva afluencia, la manifestación del Orgullo Lesbico-Gay-Transexual-Bisexual (LGTB), enmarcada este año en los festejos del Orgullo Europeo (EuroPride).


El EuroPride es convocado anualmente en una ciudad distinta del continente según la decisión de EPOA, una plataforma de empresarios LGTB y asociaciones afines de diversos países europeos e Israel: en torno a esta convocatoria empresarial confluyen intereses de grandes multinacionales, cobros millonarios por publicidad, cesión de derechos de explotación, contratos en exclusiva con touroperadores de la industria turística internacional, macrofiestas del Orgullo a precios ‘populares’ (en torno a los 100 euros), y todo ello, empaquetado en un envoltorio de ‘activismo LGTB’ que día a día ha ido arrinconando la reivindicación y la disidencia en el armario del Euro Rosa. El clientelismo de las asociaciones mayoritarias hacia los grandes partidos neoliberales y su obediencia ciega y exenta de crítica a las decisiones gubernamentales –por discriminatorias que sean- hacen el resto: cada año más y más personas, y entre ellas por supuesto numerosas personas LGTB, se sienten menos identificadas con esta convocatoria. En Madrid, muchas de estas personas confluyeron en el Bloque Alternativo, iniciativa de participación crítica en el Europride, con el fin de denunciar la degradación de lo que no hace tanto tiempo fue una fecha de lucha.


Y es que mirando atrás y tirando de hemerotecas, el contraste es abismal. Hasta mediados de los ’90, la convocatoria del 28 de Junio en Madrid, Día por la Liberación Sexual, era una manifestación, no una cabalgata. Desde finales de los ’70 hasta entonces pocas personas se atrevían a dar la cara, pero las pocas que daban ese paso salían a la calle con mensajes reivindicativos y de transformación social. De haberse mantenido en Madrid ese modelo de denuncia contra la homofobia y lucha de los movimientos sociales sin injerencias mercantilizadoras, hoy seríamos decenas de miles celebrando un día que, como el 8 de marzo o el 1 de mayo, ha de ser una fecha política convocada desde los movimientos sociales. Una fecha política sin dejar de ser festiva, pero que no por ser alegre, ha de estar monetizada ni olvidar la denuncia pública. Hubiera ocurrido así en Madrid, como ocurrió por ejemplo en Barcelona, donde año tras año se mantuvo -y se mantiene hoy- una masiva afluencia de manifestantes con afán reivindicativo no consumista. Sin empresarios.


Ese tipo de manifestantes también existen en Madrid, pero sólo tienen la opción de celebrar públicamente su día en mitad de unos grandes almacenes en forma de desfile en manos de entidades comerciales y correas de transmisión del neoliberalismo. Además, el modelo de Orgullo impuesto en nuestra ciudad durante los últimos 15 años censura los mensajes “incómodos”. Por ejemplo, los organizadores del Orgullo Europeo de este año, silenciaban con su potente megafonía las consignas rebeldes del Bloque Alternativo al llegar a Plaza de España, eludiendo decir el nombre de dicho grupo como hicieron con el resto de las comitivas, mientras la Policía Municipal dispersaba al Bloque evitando su visibilidad ante el podio del fin del recorrido. Todo un ejercicio de tolerancia y espíritu participativo.


Un artículo recientemente aparecido en Rebelión (“Los medios de comunicación y el Orgullo LGTB”) criticaba a la asociación gay vasca EHGAM por haber dado al Europride el premio crítico “Alpargata de Trapo 2007” (“por convertir la reivindicación en un carnaval”, según justificó dicho grupo). El artículo, publicado en esta web el 4 de julio, confundía la crítica realizada por EHGAM –en rechazo a la despolitización y domesticación del movimiento- con un distanciamiento a la costumbre de algunos manifestantes a vestir disfraces el día del Orgullo. Que cada cual pueda vestirse como quiera está fuera de toda discusión y no es el eje de la crítica. Basta con conocer un poco los antecedentes y el debate como para adivinar sin temor a equívoco que la crítica al Europride realizada por EHGAM y otros grupos LGTB vascos no se centra en las vestimentas, como tampoco lo hace la crítica realizada por los grupos LGTB componentes del Bloque Alternativo de Madrid, ni la de una treintena de grupos LGTB que respaldaron estas opiniones desde Andalucía, Aragón, Argentina, Catalunya, Galiza, Perú, Portugal, Québec, y otros países, y como también lo hicieron innumerables movimientos sociales que mostraron su apoyo. La crítica, en cambio, se centra en un par de ideas muy simples: “Dejad de comercializar nuestros derechos. Dejad de diluir en la superficialidad mercantilista el espíritu reivindicativo que siempre tuvo este día”. Teniendo en cuenta los múltiples factores que han concurrido, una alpargata de trapo es lo mínimo que se merece el Europride.


Euro-price: la codicia os pierde

Y es que, como si quisieran darle la razón a EHGAM, las organizaciones convocantes del Orgullo Europeo de 2007 y los empresarios LGTB madrileños han protagonizado durante los últimos meses el más carnavalesco y bochornoso vodevil de lucha de intereses. La polémica incluye entre sus ingredientes diversos sainetes que avergüenzan al más entregado defensor del modelo Europride. Entre ellos: la ruptura de la hasta entonces duradera alianza entre el movimiento LGTB mayoritario oficialista y la asociación de empresarios LGTB madrileños ante el pastel tan suculento que había que repartir; el registro comercial de la palabra ‘Europride’ para explotarla comercialmente a mano de una empresa que actuó con alevosía a espaldas de los movimientos sociales y del resto de los empresarios y se apoderó de la “marca”; la demanda judicial interpuesta contra los organizadores del Europride por haber utilizado como nombre de la convocatoria esa marca una vez registrada; rumores que habrá que confirmar pronto sobre la misteriosa desaparición de cuantiosas sumas entregadas como subvención pública para la organización del macro-evento; la presunta pérdida de más de 100.000 euros por parte de la organización de empresarios que participaba en el pastel; y, por si fuera poco, el abucheo a Marta Sánchez en Chueca y la aparición estelar de Gallardón en la portada de la revista Zero en plena campaña electoral. Pocos motivos para el Orgullo.


Diversos grupos LGTB de carácter reivindicativo ya habían alertado al resto del movimiento LGTB en las recientes jornadas estatales celebradas en Logroño de la necesidad de poner coto a esta situación. Pero el mensaje mantenido por grupos como EHGAM, el Bloque Alternativo, y tantos otros, sigue cayendo en saco roto, cuando no es desacreditado, cuestionado, y ridiculizado por sectores del mismo que, en nombre de una presunta estrategia de equilibrios políticos de tintes abiertamente electoralistas, parecen olvidar que, por encima de sus compromisos y alianzas políticas o empresariales, se deben a la defensa incondicional de los derechos de lesbianas, transexuales, bisexuales y gays. A veces no se les nota.


Muestra de esta estrategia de fidelidad a según qué intereses ha sido la reacción de un sector del activismo LGTB criticando la reciente acción directa no-violenta del Bloque Alternativo durante el desfile del Orgullo. El pasado 30 de junio, en plena Gran Vía y a ritmo de batucada, varios centenares de activistas LGTB interrumpieron durante unos minutos el paso de la carroza de la empresa Infinitamente Gay, exponente máximo de la mercantilización de la reivindicación LGTB y perteneciente al FSM Group (empresa responsable de la inmoral apropiación del nombre “Europride” con fines comerciales y promotora de la denuncia judicial contra los organizadores del desfile por mantener el nombre de la convocatoria). Ante dicha carroza –cuya participación había sido vetada en el desfile por parte de los organizadores y que se valió de un subterfugio para poder participar, registrándose bajo el nombre de “Fangoria”- la comitiva del Bloque Alternativo desplegó una gran pancarta con el lema “Nuestros derechos no son negocio”. Durante este señalamiento público de carácter pacífico, un ocupante de la carroza -que algunos testigos identificaron como Mario Vaquerizo, marido de la cantante Alaska- zarandeó a miembros del Bloque y les amenazó violentamente con el asta de una bandera del arco iris (qué simbólico), rompiendo parte del atrezzo utilizado por el grupo de activistas. Lejos de condenar la violencia de este sujeto, grupos LGTB oficialistas han acusado al Bloque de boicotear el Orgullo, de criticar injustamente a Alaska y de causar desórdenes. Y es que hay asociaciones LGTB que están, por encima de todo, al servicio del capital.


La homofobia, mientras tanto, campaba a sus anchas. Al mismo tiempo que Madrid celebraba su ‘eurorgullosa’ capitalidad, la noche del sábado 30 una pandilla homófoba agredía brutalmente en Chueca a R.U., un gay colombiano que al acudir posteriormente a los servicios de Samur con politraumatismos, vértigo y aturdimiento, fue atendido de forma inadecuada. Horas antes, otro joven extranjero era pateado y herido en una calle de Lavapiés mientras se dirigía a la ‘Gran Paella Rosa Anticapitalista’ organizada por el Bloque Alternativo. Sólo una semana antes, un anciano moría asesinado en Tarragona cuando un joven le propinó una paliza por haber intentado ligar con él. Las agresiones contra la libertad sexual, en suma, siguen siendo cotidianas en mitad de una ficción de igualdad legal y aceptación social, al parecer reservada sólo para grupúsculos de personas LGTBQ acomodadas que puedan acceder al paraíso del consumo, del matrimonio aceptado por su entorno, y del barrio-gueto tolerante. Por lo demás, como es tristemente habitual, las personas transexuales siguen sujetas a una ley que, a pesar de los avances que contiene, las patologiza y les niega un tratamiento integral. Las personas LGTB que sufrieron cárcel y torturas en el régimen franquista por su sexualidad en aplicación de la Ley de Peligrosidad Social, siguen sin que se les conceda un status legal que les reconozca oficialmente como víctimas del fascismo. El sistema educativo español sigue tratando la homosexualidad como algo vergonzoso y no se prevé potenciar medidas para acabar con la grave situación de homofobia en los centros escolares… Y tantos mezquinos etcéteras.


Compañeros y compañeras de EHGAM: id preparando más alpargatas de trapo que hay cola por recibirlas. Y felicidades por vuestra certera elección de los premiados de este año 2007 y por vuestros 30 años ininterrumpidos de lucha por un mundo más justo y más reivindicativo.

2007/07/04

> Iritzia: Albert Gilabert Monrós > LOS MEDIOS DE COMUNICACION Y EL ORGULLO LGTB

  • Los medios de comunicación y el Orgullo LGTB
  • Rebelión, 2007-07-04 # Albert Gilabert Monrós

Está claro que las manifestaciones del Orgullo LGTB (no digamos Orgullo Gay porque si no, parece que sólo los maricones nos sintamos orgullosos de ser lo que somos, cuando también lo están las lesbianas, los transexuales y los bisexuales) son siempre un tanto controvertidas. En eso contribuye que sea una manifestación basada en la orientación afectivosexual y la identidad de género, y que haya presentes empresas y personas no vestidas de una manera muy “normal”.


Tanto la derecha como la izquierda han perseguido a las y los homosexuales, bisexuales y transexuales (se podría citar a Franco por un lado y a Castro por otro, y ya sé que esto que digo va a herir sensibilidades, pero aunque ahora las cosas estén cambiando, no hace mucho que la persecución de la comunidad LGTB por el gobierno comunista era real y muy real). La derecha está claro por qué: por un lado, la visión oficial de la jerarquía cristiana acerca de las prácticas que no dan fruto y no son naturales; por otro, la percepción de que todo lo que se sale de la línea de lo “normal” ya es vergonzoso. La izquierda también comparte esto último, aunque se diga lo contrario. La izquierda (la de los gobiernos del denominado “socialismo real”, me refiero) en realidad no sé muy bien por qué perseguían a los LGTB. Quizá porque la izquierda, queramos o no, también está impregnada de patriarcado y machismo, y en aquellos tiempos no se ponían a pensar demasiado que nosotros (los homosexuales, transexuales y bisexuales) también éramos (somos) obreros y formábamos (formamos) parte del proletariado y de la clase oprimida.


Seguidamente cabría decir que a la manifestación del Europride que tuvo lugar el sábado en Madrid y a la cual yo mismo acudí, fuimos cientos de miles de personas (la mayoría) que íbamos a reivindicar nuestros derechos: a reivindicarlos para no perder los que tenemos y a reivindicarlos para ponerlos en práctica -ya se sabe que la igualdad legal no quiere decir igualdad social; digámoselo a las mujeres, ¿no?-. Además, la mayoría íbamos vestidos de una forma “normal”, es decir, con unos vaqueritos y una camiseta de manga corta o de tirantes, o un chándal. Ahora bien, ¿qué pasa si a mí me da la gana ir vestido de Simone de Beauvoir, de Isabel II de Inglaterra o llevar un tanga de leopardo? ¿Por ir vestido así tengo menos capacidad de raciocinio? ¿Acaso no tengo la misma validez como ser humano que va a reivindicar sus derechos que otra persona que va vestida “normal”? A mí me dicen: “Es que si vas vestido así, ¿cómo quieres que las personas te tomen en serio?” Y yo respondo: “Pues perdona, pero si las personas no pueden comprender que da igual la ropa que yo lleve a la hora de ir a una manifestación, es su problema, no el mío”. Y que conste que yo no llevo tanga de leopardo y no por nada, sino porque no me apetece que me vean el horroroso trasero que tengo. Si alguien lo tiene bello, ¿por qué no? Está claro que todo lo que se sale de la línea establecida molesta a las personas. ¿Y por qué no alegrar la manifestación con algún disfraz? Al fin y al cabo, la manifestación del Europride también ha sido la celebración de la igualdad de derechos en España.


La presencia de las carrozas de las empresas ya es otro cantar. Está claro que no deberían estar ya que lo único que consiguen con eso es publicidad para ellas. Pero también hay que destacar que no todas las carrozas son de empresas, sino que también hay de partidos políticos, por ejemplo.


Pero todo esto que he dicho a muchos les da igual. Desde la señorita Nuria Van der Berghe en su artículo “El homófobo” publicado en el diario El Pueblo de Ceuta (“...les digo una cosa por si no han visto el espectáculo lamentable de las carrozas y las algaradas del llamado Día del Orgullo Gay y es más, para decirlo copio a un ser humano con auténtica clase como Antonio Gala: No es lo mismo reivindicar derechos que hacerlo vestidos de hawaianas. Yo añado, no es lo mismo reivindicar derechos que hacerlo enseñando el culo vestidos de monjas desde una carroza. Primero porque, la vista de un usado y peludo trasero es lo menos motivador del mundo y segundo, porque si van vestidos de monjas para zaherir a los cristianos lo mismo topan con algún católico que se sienta aludido y el del culo peludo acaba descalabráo. Y no es mariconeríafobia, es, sencillamente, una cuestión de clase y de respeto. Ellos quieren que se les respete, pero respetan poco con sus exhibiciones de infinito mal gusto. Y así empezó el Imperio Romano a decaer por la inmoralidad de sus comportamientos, hasta que llegaron los rubicundos bárbaros que eran más bestias que un aráo y no entendían de finuras y se los cargaron.”), hasta los periodistas de El País que en el vídeo que realizan sacan únicamente la “morbosidad” de las carrozas y los disfraces sin pararse a filmar los cientos de miles de personas que estábamos reivindicando nuestros derechos de otra manera (aunque repito que todas las formas de hacerlo son legítimas), pasando por Rebelión que sólo saca una noticia acerca del colectivo LGTB el día de la manifestación del Orgullo –menos mal que se supone un diario digital de la izquierda “alternativa”, porque si ni éstos nos tienen en cuenta más allá de este día, ¿qué se les puede pedir a El País, el ABC o la Razón ?). Lo peor no es que Rebelión sólo ponga una o dos noticias al año sobre nuestro colectivo, sino que encima ponga una que sirve para dejar en ridículo a una de las mayores manifestaciones por la libertad afectivosexual de Europa y del mundo. Y repito: se le puede sacar toda la punta que uno quiera (como por ejemplo con el asunto un tanto turbio de las empresas y sus carrozas en la manifestación), pero lo que no creo que sea lógico es que la única noticia que se ponga sea la de “EHGAM premia a Europride "por convertir un día de reivindicación en carnaval"”, que también es posible que quepa en Rebelión, pero por favor, pongan otros puntos de vista...[1]


Primero porque me parece una tontería que EHGAM diga que el Europride se haya convertido en un carnaval antes que en un día de reivindicación. Eso quiere decir que no tienen en cuenta a la mayoría que estábamos allí para defender nuestros derechos. También que diga que se da el mensaje de que todo está conseguido, cuando el espíritu de la manifestación era precisamente el “Ahora, Europa”, es decir, España ya ha solucionado el problema legal, que no el social; exportemos esa igualdad al resto de Europa (y del mundo). Lo de que las carrozas estén patrocinadas por Coca-Cola es un poco exageración, ya he dicho que había presentes carrozas que no eran de empresas, aunque está claro que las empresas tienen que desaparecer de la manifestación, pero creo que lo que se debería hacer es comunicar ese malestar directamente a la FELGTB y a Cogam, que eran los organizadores. Por último, lo que se dice en la noticia sobre que “este tipo de eventos "hacen una estandarización de las personas, dando una imagen muy estereotipada de los gays"” es totalmente falso; en todo caso la estandarización la producen los medios de comunicación al centrarse simplemente en aquellos elementos que incitan a leer la noticia, a oírla o a verla haciendo gala de un sensacionalismo despampanante. Si algunos de ustedes se hubieran dado un paseo por la manifestación o por el barrio de Chueca verían que para nada la comunidad LGTB es homogénea, ni estos eventos la homogeneizan.


En resumen, ya basta del populismo, del sensacionalismo y del morbo de los cuales los medios de comunicación rodean a la manifestación del Orgullo LGTB y también de toda esa crítica, mayoritariamente irracional, que se da desde sectores de la derecha y también, desgraciadamente, de la izquierda. Si la izquierda “plural” quiere ser plural, tiene que incluir dentro de sí los millones de personas LGTB para acabar con la discriminación de este colectivo (sobre todo con la de lesbianas y transexuales), ya seamos personas “normales” o tengamos pluma, plumazo, plumón, llevemos tacones, medias, fajas de cuero negro o tanga de leopardo. Así, si Rebelión quiere ser plural, tendrá que prestarnos un poco más de atención; sólo un poco más de la nula atención que nos ha prestado hasta ahora.

2007/03/14

> Iritzia: Pascual Serrano > EL VIAJE EN EL TUNEL DEL TIEMPO DE POLONIA

  • El viaje en el túnel del tiempo de Polonia
  • Rebelión, 2007-03-14 # Pascual Serrano

No se le está prestando mucha atención a las iniciativas del gobierno ultraderechista polaco de los hermanos Lech y Jaroslaw Kaczynski, presidente y primer ministro respectivamente.


Apenas llegados al poder crearon el Instituto de la Memoria Nacional cuya misión es expulsar de la Administración pública a cualquier persona que hubiese formado parte del anterior sistema socialista. Se trataba de una medida de discriminación ideológica que se aplica con el silencio y complicidad de las instituciones europeas. En algunos casos, incluso con el apoyo de países como el Vaticano, quien aplaudió la expulsión de religiosos como el arzobispo de Varsovia, Stanislaw Wielgus, acusado de haber apoyado a los comunistas. El primer ministro, Jaroslaw Kaczynski, ha llegado a definir el socialismo polaco como "un régimen de la chusma para la chusma".


En los recientes días se ha sabido que el gobierno ha puesto en marcha medidas para eliminar de la historia del país el recuerdo de los brigadistas polacos que combatieron en defensa de la República Española, a los que califican de "traidores y criminales".

El gobierno prepara un proyecto de ley que suprimirá las rentas especiales concedidas a los veteranos de la II Guerra Mundial y de la lucha contra el fascismo, lo que afectará a los ex funcionarios de la policía y cuerpos de seguridad, ex miembros de las fuerzas armadas comunistas y también a los brigadistas. Además, el Instituto de la Memoria Nacional ha pedido la eliminación de Varsovia de los nombres de todas las figuras y símbolos comunistas, entre ellos el de los polacos de las Brigadas Internacionales. Fueron más de 2.000 los ciudadanos de este país que dejaron su vida defendiendo la democracia en España frente al fascismo. Ya antes, sus nombres desaparecieron de las columnas de la tumba del soldado desconocido en la capital, en las que están inscritos los nombres de todas las principales batallas libradas por los polacos. Para el instituto, los brigadistas fueron unos "traidores", porque combatieron en España para "construir allí el comunismo".

Otra de las medidas que está intentando aplicar el gobierno polaco en connivencia con la Iglesia católica es una mayor criminalización del aborto, incluso tienen como objetivo que se prohíba en toda Europa. Y eso a pesar de que la interrupción voluntaria del embarazo está penada en Polonia con dos años de prisión, excepto en los casos de violación, incesto, peligro para la vida de la madre o malformación irreversible del feto. La derecha polaca y su gobierno quieren que se considere delito incluso en esos casos, tanto en Polonia como en toda la Unión Europea.

Por supuesto, su concepto de defensa de la vida no es tan estricto cuando se trata de participar en la guerra armamentística al servicio de Estados Unidos. El gobierno de Varsovia ya ha comunicado a la embajada estadounidense su interés por aceptar la oferta de construir en Polonia una base con diez silos aptos para el lanzamiento de misiles al servicio de Estados Unidos, lo que ha provocado la lógica indignación de Rusia.

Los cambios en Polonia también han afectado especialmente a la mujer. El desplome de la industria nacional dejó a muchas de ellas sin trabajo. Las guarderías y los jardines de infancia del sistema socialista fueron cerrados, y las mujeres, de nuevo encerradas en un único papel en línea con la dominante ideología de la Iglesia católica: el de ama de casa. Bajo la influencia de la Iglesia, pero también de las revistas femeninas y de los medios de comunicación de masas, la madre polaca se ha entronizado como ideal al que hay que aspirar. Debe tenerse en cuenta que en Polonia todas las cadenas privadas de televisión son abiertamente católicas. La Iglesia se ha negado a la introducción de asignaturas de educación sexual en las escuelas; sólo unos pocos tienen acceso a medios preventivos y los abortos ilegales crecen, según ha denunciado la feminista y candidata presidencial Maria Szyszkowska.

A los colectivos homosexuales tampoco les va mejor con el gobierno de los hermanos Kaczynski, al mes de que llegaran al gobierno en octubre de 2005, ya estaban prohibiendo una manifestación del colectivo gay en el país.

A todo ello hay que añadir las declaraciones del presidente, Lech Kaczynski, pronunciadas el 28 de julio de 2006 en las que abogó por la reinstauración de la pena de muerte en Polonia y en toda Europa, las cuáles fueron respondidas con gran preocupación por Amnistía Internacional. Kaczynski argumentó en la primera emisora de la radio pública polaca que "los países que abolen esta pena conceden una extraordinaria ventaja al delincuente en detrimento de la víctima: la ventaja de la vida frente a la muerte". Ya anteriormente, la Liga de las Familias Polacas (Liga Polskich Rodzin, LPR), uno de los partidos que integran la coalición gobernante, anunció una campaña a escala europea en favor de la reinstauración de la pena de muerte y un referéndum sobre la misma cuestión en Polonia.


Y por si alguien cree que el panorama en Polonia no está siendo un lúgubre viaje en el túnel del tiempo, le clarificará conocer la iniciativa de cincuenta diputados del partido gobernante el pasado mes de diciembre. Su propuesta era nada menos que nombrar a Jesucristo rey de Polonia. “Queremos que Jesucristo sea nombrado rey de los polacos”, afirmó el parlamentario Artur Górski, del gobernante Ley y Justicia. “Polonia necesita más que nunca el liderazgo y la ayuda divina para afrontar los nuevos tiempos”, añadió el diputado. Efectivamente como no reaccionen los polacos, eso no lo salva ni dios.

2007/02/19

> Berria: Lesbianismoa > LATINOAMERICA: FIJAN EL 13 DE OCTUBRE COMO DIA DE LAS REBELDIAS LESBIANAS FEMINISTAS

  • VII Encuentro Lésbico Feminista, Santiago de Chile
  • Las lesbianas latinas fijan el Día de las Rebeldías Lésbicas
  • Rebelión, 2007-02-19 # EKIPA Prensa

Las más de 200 lesbianas feministas presentes en el VII Encuentro que se desarrolla en Santiago de Chile, decidieron instaurar el 13 de octubre de cada año como Día de las rebeldías lesbianas feministas de Latinoamérica y el Caribe. Dicha fecha, será celebrada en los más de 20 países presentes en la actual actividad y se determinó porque en ese día se celebró el primer Encuentro Lésbico en el año 1987 en México. Las activistas explicaron además que la fecha es simbólica, ya que "nos rebelamos contra el colonianismo patriarcal marcado por el racismo" puesto que un día antes se celebra en el continente el "Día de la Raza". Las activistas presentes indicaron que las organizaciones de cada país deberán programar actividades con motivo de este día con marchas, ferias culturales, intervenciones políticas, etc.