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2007/02/23

> Erreportajea: Egoerak > AFRICA: LOS PREJUICIOS SALEN DEL ARMARIO

  • Los prejuicios salen del armario
  • IPS, 2007-02-23 # Stephanie Nieuwoudt · Nairobi

Los derechos de gays y lesbianas volvieron a concitar la atención de los africanos al conocerse las resoluciones de una conferencia de la Iglesia Anglicana en Tanzania, que rechazó la consagración de un obispo homosexual estadounidense.


La reunión de clérigos realizada en Dar es Salaam envió, además, un ultimátum a los obispos de Estados Unidos para que se comprometan a no consagrar la unión matrimonial de personas del mismo sexo.


Los anglicanos africanos cuestionaron el nombramiento en 2003 del estadounidense Gene Robinson como obispo, sólo por su orientación sexual.


La reunión se celebró luego del Foro Social Mundial realizado del 20 al 25 de enero en Nairobi, donde cientos de personas concurrieron a la "Q-Tent" ("carpa 'queer'", dedicada a gays, lesbianas, bisexuales y transgéneros) en un país donde la homosexualidad es penalizada.


En ese pabellón del Foro, activistas pertenecientes a minorías sexuales de todo el mundo compartieron sus experiencias de discriminación. También hablaron sobre sus avances hacia el respeto de sus derechos.


Los debates de la Iglesia Anglicana del día 15 al 19 tuvieron lugar en Tanzania, una nación africana vecina de Kenia que también penaliza la homosexualidad.


Una ley recientemente aprobada en ese país que castiga con hasta 15 años de prisión a quienes tengan relaciones íntimas con personas del mismo sexo. Las lesbianas halladas culpables de "conducta impropia" pueden ser enviadas a la cárcel por siete años.


Tanzania, en la centrooriental región africana de los Grandes Lagos, es uno entre varios países del continente que se niegan a reconocer los derechos humanos de gays y lesbianas, al parecer como una reacción a los avances alcanzados en esta materia en varios del sur.


En la occidental Nigeria, el parlamento considera un proyecto que prohíbe explícitamente el matrimonio entre personas del mismo sexo e, incluso, que gays y lesbianas se organicen políticamente.


Ruanda, en los Grandes Lagos, y Zimbabwe, en África austral, son otros dos países que reforzaron su legislación discriminatoria. En Uganda y Kenia, también en los Grandes Lagos, un "acto homosexual" se castiga con 15 años de cárcel.


Las autoridades ugandesas realizaron una campaña de acoso policial a defensores de los derechos de las minorías sexuales, y luego numerosas figuras públicas fueron presionadas a revelar públicamente su orientación, incluso con "denuncias" públicas.


La líder de la organización Minorías Sexuales, Juliet Victor Mukasa, entre otros activistas, se vio obligada a huir de Uganda por temor a las amenazas.


Pero el movimiento de lesbianas y gays dio grandes pasos en África austral. En Sudáfrica, por ejemplo, el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo ya fue consagrado por ley.


Las autoridades de la central provincia sudafricana de Gauteng analizan un proyecto piloto de sensibilización para estudiantes de la enseñanza secundaria sobre los derechos de gays, lesbianas y transgénero. Las de la oriental provincia de KwaZulu Natal piensan seguir sus pasos.


En la vecina Namibia, el no gubernamental Proyecto Arco Iris logró abrir un proceso de diálogo con líderes religiosos por el respeto de los derechos humanos de las minorías sexuales.


Aunque muchos gays y lesbianas son apartados de las comunidades religiosas, hay numerosos clérigos que promueven el reconocimiento de sus derechos, dijo a IPS el presidente del Proyecto Arco Irisl, Ian Swartz.


El activista recordó, a modo de ejemplo, las divisiones que sufre la Iglesia Anglicana africana sobre la consagración del obispo estadounidense Gene Robinson.


Swartz aseguró que muchos africanos homosexuales y lesbianas mantienen su fe, lo que vuelve necesario entablar un diálogo con los líderes religiosos sobre la aceptación de la diversidad.


"Quieren ir a la iglesia porque todavía se identifican con los valores religiosos con los que crecieron. Para muchos, la iglesia es el lugar donde encuentran respuestas a preguntas sobre la vida", declaró Swartz.


Liz Frank, ex presidenta de la Coalición de Lesbianas Africanas y editora de la revista Sister Namibia, atribuyó los avances en Sudáfrica y Namibia al espíritu de democratización que se extendió por estos países desde fines de los años 80.


"Sudáfrica, donde los derechos de todas las personas están protegidos en la Constitución, sin dudas disparó el cambio, que está influyendo al resto del continente", dijo Frank a IPS.


Esto es especialmente visible en la proliferación de organizaciones de la sociedad civil que se organizan en torno a los derechos de las minorías sexuales.


Un ejemplo es la Coalición de Lesbianas Africanas, hoy presidida por la sudafricana Fikile Vilakazi. La alianza reúne a 13 organizaciones de 11 países africanos y realiza investigaciones y análisis feministas. También presiona en favor de los derechos de las mujeres en los ámbitos local y nacional.


"Sudáfrica es más que un ejemplo para el resto del continente. Muchos activistas y organizaciones lucharon duramente por los derechos de las minorías sexuales. Desde Namibia nos asisten con planificación estratégica, desarrollo organizacional, presión y defensa", dijo Frank.


"Nos ayudaron a romper el silencio y a responder al discurso del odio. Así comenzamos a construir el movimiento africano de lesbianas, gays, bisexuales y transgénero", señaló Frank.


Aunque la sociedad civil se organiza para reclamar los derechos humanos de las minorías sexuales, los políticos todavía utilizan la carta homofóbica cuando les conviene. "Esto ocurre habitualmente cuando el gobierno afronta crisis que quiere encubrir", dijo Swartz a IPS.


"Las declaraciones homofóbicas hechas en público por líderes religiosos o políticos pueden hacernos sentir que retrocedemos. Solemos ver un aumento en los ataques verbales y físicos contra la población homosexual", continuó.


"A algunos líderes políticos y eclesiásticos les gusta acusar a gays y lesbianas de causar un deterioro moral. Pero el hecho es que algunos de estos líderes son los mismos que promueven la agresión y la discriminación", concluyó.

2007/01/24

> Berria: Eskubideak > KENIA, FORO SOCIAL MUNDIAL: UN DIALOGO A MEDIAS ENTRE AFRICA Y EL MUNDO

  • VII Foro Social Mundial, Nairobi
  • Un diálogo a medias entre África y el mundo
  • Argenpress, 2007-01-24 # Sally Burch

El VII Foro Social Mundial cerró su tercer día de actividades, el 23 de enero, en el estadio de Kasarani, en las afueras de Nairobi, Kenia, donde se reúnen cerca de 50.000 participantes. El ambiente del recinto vibra con las festivas manifestaciones -africanas e internacionales-, que marchan en círculo alrededor del estadio, al ritmo de música, bailes y consignas.


Es temprano aún para poder hacer un balance, pero los intercambios de impresiones permiten dibujar un esbozo de algunas de las facetas más destacadas del Foro. Entre los principales aciertos de esta séptima edición, se destaca la presencia africana, en números mucho mayores que en anteriores foros, y la evidente expectativa de las organizaciones africanas presentes de poder socializar sus luchas, a la vez que fortalecer lazos y conocer las de otros continentes. Tan es así que el hecho de que organizaciones populares del país sede hayan luchado por entrar sin pagar, evidencia que el FSM ha logrado generar expectativa y esperanzas.


Aun así, muchos/as participantes lamentan que la presencia de organizaciones kenianas haya sido menos numerosa de lo que hubiesen esperado. Para Geraldo Fontes del Movimiento Sin Tierra de Brasil, el costo de entrada no ha sido el único factor: hubiese sido necesario un mayor trabajo de movilización y preparación previa con las organizaciones del país, señala.


Por otra parte, llama la atención la fuerte presencia de las iglesias africanas (católica y protestantes), que han movilizado grandes delegaciones (especialmente de jóvenes, -grupos que predominan en el campamento de la juventud-), muchas de ellas con su propia agenda de temas y actividades, pero con poca participación e intercambio en otros espacios.


En determinados momentos, los encuentros se han dado en términos más confrontacionales, incluso entre africanos/as, como ciertas expresiones de homofobia o anti-aborto, frente a eventos en torno a los derechos sexuales. Para Phumi Mtetwa, del Diálogo Sur-Sur LGBT, ello no es necesariamente negativo, pues obliga al debate y la reflexión sobre las respectivas interpretaciones de la propia cultura.


De hecho, en numerosos eventos, se nota que el intercambio esperado con África no se produce, con excepción, entre otros, de los espacios de movimientos mundiales, como la Vía Campesina o la Marcha Mundial de Mujeres, que han movilizado sus bases principalmente desde el continente, con un temario centrado en la realidad africana.


"Tal vez puede ser que el formato foro es una idea muy occidentalizada -en el sentido europeo-latinoamericano-, que no va con la cultura política y social de África", reconoció Gonzalo Berrón de la Alianza Social Continental. No obstante, Berrón saluda el hecho que el Foro esté permitiendo fortalecer alianzas Sur-Sur en torno a temas concretos, como la lucha contra el libre comercio y la Organización Mundial del Comercio, las transnacionales y la militarización.


La carpa del Foro Social Américas ha sido otro espacio que ha suscitado intercambios positivos, muchos de ellos espontáneamente con quienes la visitan. Se registra el especial interés desde los otros continentes del Sur por conocer más sobre el proceso de cambios políticos en la región y sus perspectivas.


Al igual que en los últimos foros muy grandes, se han generado frustraciones por los errores de programación, eventos cancelados o cambiados sin aviso, o que se realizan en condiciones difíciles por el ruido circundante. Por lo general se lo acepta con paciencia, sabiendo que el Foro se realiza en precarias condiciones económicas. No obstante, lo que sí ha generado protestas es el alto costo de las entradas y las comidas, inaccesible para la población pobre de Kenya. El precio de entrada de 500 shillings para los kenianos -más de US$7, equivalente a un salario mínimo semanal-, ha desatado cada día protestas e incluso ingresos masivas sin pagar, desde los barrios pobres de la ciudad, que cuentan con la simpatía de los demás participantes. Lo mismo ocurre con las comidas, que a 300 shillings están fuera del alcance de muchas personas. A estas críticas se suman la terciarización de la mayoría de los servicios a empresas comerciales, sin tener en cuenta el comercio justo, o imponiendo un precio de piso fuera del alcance de los pequeños vendedores.


Muchas personas consideran que tales políticas, adoptadas por el comité organizador local, -no obstante disidencias internas-, apuntan a la conveniencia de definir criterios más claros para que la realización de los foros sea consecuente con los principios de participación popular, manejo ecológico y economía solidaria, que son parte de la propuestas identificadas con este proceso; sin, por supuesto, que implique una carga financiera insoportable para quienes lo organizan.

2007/01/23

> Berria: Eskubideak > KENIA: GAYS, LESBIANAS Y TRANSEXUALES EXIGEN JUSTICIA EN EL FORO SOCIAL MUNDIAL

  • Foro Social Mundial: Homosexuales exigen justicia
  • IPS, 2007-01-23 # Joyce Mulama · Nairobi

Las voces que se elevan contra la discriminación de los homosexuales también se hacen oir en el Foro Social Mundial (FSM), que transcurre en la capital de Kenia hasta el día 25.


Allí, lesbianas y homosexuales de toda África denuncian que son maltratados por la sociedad.


En la mayoría de los países del continente, la homosexualidad es un tabú. No pocos africanos, incluso, la perciben como una actitud satánica.


Sin embargo, la Coalición de Gays y Lesbianas de Kenia espera que luego del FSM esta percepción cambie. Y también "que nos vean con nuevos ojos", dijo a IPS una de sus integrantes, Pauline Kimani.


"Estamos diciendo que existimos y que somos parte de la sociedad. Queremos ser tratados como personas", agregó.


"Llevar una vida homosexual en Kenia no es difícil cuando uno la mantiene en secreto. El problema es cuando uno se abre. Cuando las muchachas se enteraban de que yo era lesbiana temían sentarse a mi lado. Pensaban que les pegaría", recordó Kimani, una estudiante universitaria de Nairobi.


En otros países, la discriminación se manifiesta a través de la violencia. Esta llega incluso al asesinato de lesbianas y homosexuales a causa de su opción sexual.


En diálogo con IPS, Fikile Vilakazi, directora de la Coalición de Lesbianas Africanas, citó el ejemplo de Zoliswa Nkonyana, de 19 años, asesinada por una turba en la sudafricana Ciudad del Cabo a comienzos del año pasado.


Además del riesgo de muerte, las lesbianas corren peligro de violación en Sudáfrica, un país con uno de los registros más altos de agresiones sexuales del continente.


Vilakazi también destacó un caso ocurrido en Zimbabwe, en el que siete lesbianas fueron severamente golpeadas por una multitud a fines del año pasado.


Tampoco les va bien a los homosexuales, lesbianas, bisexuales y transgénero de Uganda. Quienes luchan por los derechos de las minorías sexuales sufren el continuo acoso policial, como le ocurrió a Juliet Victor Mukasa.


"Atracaron mi casa y arrestaron a mi pareja. La maltrataron y desvistieron para confirmar su género, y la detuvieron durante horas. Eso fue humillante. Además, se llevaron los documentos de la organización, que tienen toda la información sobre nuestras actividades", dijo a IPS Mukasa, presidenta de la organización Minorías Sexuales.


Mukasa, que debió esconderse temiendo por su vida, ahora demanda al gobierno, tras el incidente que tuvo lugar en 2005. "Busco justicia. Debo luchar por la liberación de mis compañeras lesbianas que viven con miedo, que pierden sus hogares y empleos y que temen ser rechazadas a causa de su orientación sexual", dijo.


Esos relatos de temor también abundan en Ruanda.


"A causa de la hostilidad y de los comentarios negativos sobre los homosexuales, operamos 'dentro del armario'. Nuestra organización funciona reservadamente, porque tememos ser descubiertas y arrestadas", explicó Brenda, quien por razones de seguridad prefirió no identificar su apellido.


Algunos analistas atribuyen a las leyes de la mayoría de los países africanos la criminalización y discriminación de los homosexuales. En muchas de esas naciones la homosexualidad es ilegal, y las sanciones son severas.


En Kenia, por ejemplo, la homosexualidad se castiga con hasta 14 años de prisión. En la vecina Uganda, la sentencia máxima es la cadena perpetua, mientras que en Ruanda la pena oscila entre los seis años de prisión y la cadena perpetua.


Ahora surgen reclamos de que estas leyes "arcaicas" sean revisadas.


"La mayoría de estas leyes son antiguas, heredadas de regímenes coloniales. Todavía las usamos, mientras que los países de donde son originarias ya las cambiaron e incluso ilegalizan la discriminación por orientación sexual", señaló Judy Kaari, de la Coalición de Gays y Lesbianas de Kenia.


Unos pocos países, entre ellos Sudáfrica, tienen leyes que protegen a los homosexuales, incluido el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo, aprobado el año pasado.


Pero algunos activistas que esas normas no bastan por sí solas para acabar con la discriminación y demonización de los homosexuales, por lo que se requieren grupos de apoyo y las campañas de concientización que ayuden a la sociedad a aceptar a las minorías.


Estas campañas deben tener entre sus objetivos a las comunidades religiosas, según Annika Rodríguez, de Skeiv Solidaritet (Solidaridad Homosexual), una organización de lesbianas de Noruega, país que cuenta con leyes liberales en la materia.


Rodríguez aseguró que las comunidades religiosas no saben cómo tratar a los jóvenes homosexuales que necesitan consuelo.


"Cuando acuden a los sacerdotes, éstos rezan por ellos para que sean curados. Pero la homosexualidad no es una enfermedad. Los sacerdotes les hacen sentir que sus vidas no valen la pena. Muchos de ellos intentan suicidarse porque no pueden hacer frente a la situación", agregó.


También señaló que un estudio realizado en 1997 en Noruega reveló que 25 por ciento de los adolescentes homosexuales --tanto hombres como mujeres-- habían intentado suicidarse.


Educar al público sobre diferentes clases de orientación sexual sigue siendo un gran desafío, "pero es el camino a seguir", subrayó Vilaka.


Varias personas lesbianas, homosexuales, bisexuales y transgénero que asisten al FSM esperan que de los debates surjan soluciones relativas a su lucha.


El FSM es una reunión anual de decenas de miles de activistas sociales que buscan maneras de contrarrestar el dominio de las naciones occidentales ricas.


Habitualmente tiene lugar en enero, como manera de contrarrestar el Foro Económico Mundial, reunión anual de poderosas elites empresariales y políticas, que se realiza en la localidad suiza de Davos.


Desde 2001, estas conferencias se celebraron en Brasil e India. El año pasado fue un foro policéntrico, realizado en tres lugares: Bamako, Caracas y Karachi, centro comercial de Pakistán. Por lo menos 50.000 personas de todo el mundo están presentes en el de Nairobi.

2007/01/20

> Berria: Eskubideak > KENIA: EL FORO SOCIAL MUNDIAL TOMA NAIROBI

  • Protesta en Kenia: El Foro Social Mundial toma Nairobi
  • Una marcha reúne a 5.000 personas bajo el lema 'La lucha de las personas, las alternativas de las personas!'
  • El Periódico de Catalunya, 2007-01-20 # Agencias · Nairobi


Más de 80.000 activistas pertenecientes a más de un millar de organizaciones sociales de más de un centenar de países se reúnen en Nairobi, la capital de Kenia, desde hoy y hasta el próximo jueves en la séptima edición del Foro Social Mundial (FSM), el mayor encuentro anual de ONG y grupos alternativos contrarios a la globalización.


El encuentro, que tradicionalmente se ha celebrado en Porto Alegre (Brasil), tiene este año el lema La lucha de las personas, las alternativas de las personas. La cita, especialmente simbólica porque se celebra por primera vez en África, se ha abierto esta mañana con una marcha de 5.000 personas por las calles de la capital.


Cinco días de resistencia
Los "cinco días de resistencia cultural y celebración", como han definido la cita sus organizadores, se han iniciado con esta manifestación, que ha partido de la barriada de chabolas de Kibera, donde 700.000 personas, un tercio de la población de Nairobi, se concentran en menos de dos kilómetros cuadrados, sin acceso a agua corriente u otros bienes de primera necesidad. A la cabeza de la marcha, un poco caótica porque las autoridades no han cortado el tráfico, una pancarta anuncia un viejo lema de este tipo de concentraciones: "Es posible construir un mundo diferente". En un ambiente festivo y al ritmo de instrumentos de percusión, algunos manifestantes portan carteles que señalan a Bush como el terrorista número uno.


La marcha se ha dirigido hasta el parque Uhuru, a unos ocho kilómetros de distancia, donde se ha celebrado la ceremonia oficial de apertura. Desde Sudáfrica, pasando por Malawi y después de haber atravesado Tanzania, una caravana de más de 20 autobuses a la que se unirán las comunidades de pastores masai del sur de Kenia se va a unir a la concentración.


Se pretende convertir este parque del corazón de Nairobi, por cuya preservación batalló sin tregua a finales de los años 80 la keniana Wangari Maathai, Premio Nobel de la Paz 2004, en una gran fiesta, que será amenizada por los conciertos de la sudafricana Yvonne Chaka Chaka, los kenianos Eric Wainaina y Suzanna Owiyo y el músico de Zimbabue Oliver Mtukudzi.


Un millar de actos
El FSM comenzó su andadura en 2001 en la localidad brasileña de Porto Alegre, donde permaneció dos años más antes de trasladarse a Bombay, en 2005, y a Venezuela, donde tuvo lugar su última edición en enero de 2006. Nació como una alternativa a la reunión del Foro Económico Mundial, que reúne anualmente en Davos (Suiza) a los líderes políticos y económicos de los países más desarrollados.


Esta edición responde a la voluntad del movimiento antiglobalización de acercarse de África, particularmente perjudicada por la extrema pobreza, el lastre de la deuda externa o la pandemia del sida, pero casi ausente, por falta de medios, de los foros sociales precedentes.


Sin jefes de Estado
Entre el millar de actos programados para esta cita, que condensará "la historia de la lucha africana contra la dominación extranjera, el colonialismo y el neocolonialismo" según la web del Foro, se espera la presencia del premio Nobel de la Paz por su contribución al desarrollo sostenible, el keniano Wangari Maathai, así como la celebración de un festival para los niños de Nairobi, muchos de los cuales han perdido a su familia a causa del sida y de otras enfermedades.


A diferencia de otras ediciones, a las que asistieron jefes de Estado como el venezolano Hugo Chávez o el brasileño Ignacio Lula da Silva, no habrá ningún jefe de gobierno, pero sí acudirán al encuentro antiglobalización el arzobispo emérito anglicano, Desmond Tutu, premio Nobel de la Paz.


Tambi
én se espera al sindicalista francés José Bové y a la gran figura del movimiento antiglobalización del oeste de África, Aminata Traoré. Si el año pasado las protestas se centraron en condenar el imperialismo de EE UU, este año serán en contra de la pobreza, por un comercio justo y contra la deuda externa.