2007/05/10

> Berria: Homofobia > BEENIE MAN: REVUELTA CONTRA LA HOMOFOBIA DE LA MUSICA JAMAICANA

  • Revuelta contra la homofobia de la música jamaicana
  • Polémica en Barcelona ante la anunciada actuación de Beenie Man hoy
  • El País, 2007-05-10 # L. Hidalgo · C. Serra · Barcelona

El concierto que esta noche ofrecerá, se supone, el músico jamaicano Beenie Man en Barcelona tendrá dos públicos muy dispares. Por una parte, estarán los seguidores del dancehall, el estilo de reggae bailable similar al rap del que este artista nacido hace 34 años en Kingston, es una estrella internacional. Por la otra, estarán los observadores de instituciones y de cuatro colectivos de gays y lesbianas catalanes que vigilarán que el artista no haga la más mínima insinuación homófoba en sus canciones o parlamentos. Que no cante cosas como las que decía en Damn, en la que había frases como "I'm a dreaming of a new Jamaica, come to execute all the gays" ("Sueño con una nueva Jamaica, venid a ejecutar a todos los gays") o en Han Up Deh, tema en el que exhortaba a "ahorcar a las lesbianas con una cuerda larga".


Es seguro que no cantará ninguna de estas canciones, en su mayoría de finales de los noventa y en parte publicadas sólo en Jamaica, porque además de que ya hace años que no están en su repertorio, en España serían delito. Además, el responsable de la sala Apolo se ha comprometido a denunciar al artista si rompe el compromiso que antes del concierto se le obligará a firmar en este sentido. No será fácil saberlo porque cuesta entender la jerga jamaicana, pero los responsables de la sala aseguraron que habrá un control muy estricto.


Tres colectivos de homosexuales catalanes no se han sumado al acuerdo y han anunciado concentraciones esta noche a la puerta de la sala pidiendo su suspensión. La razón, según Eugeni Rodríguez, portavoz del Frente de Liberación Gay de Cataluña, es que "el artista nunca ha pedido disculpas y ha alentado la persecución de los homosexuales en Jamaica" (país en el que una estricta interpretación de la Biblia no sólo anatemiza la homosexualidad sino que incluso prohíbe la sodomía dentro del matrimonio). Este crescendo de canciones con textos violentos, homófobos o sexistas en la música jamaicana provocó una campaña internacional al principio del milenio, que culminó en 2005 en la Reggae Compassionate Act, un documento auspiciado por el colectivo británico Outrage! y las distribuidoras de música jamaicana que firmaron algunos de sus más famosos representantes, entre ellos Beenie Man.


Aun así, el anuncio de su actuación en Barcelona en la que es su primera visita a España provocó una oleada de protestas, vía correo electrónico y con cartas a los diarios entre el colectivo homosexual, que fue subiendo de tono hasta provocar esta reunión entre los colectivos y la Generalitat a través de Xavier Verdaguer, responsable del Programa para el Colectivo Gay, Lesbianas y Transexuales del Departamento de Acción Social y Ciudadanía. Se optó por no obligar a suspender el concierto con una serie de condiciones que, a juicio de Verdaguer, "positivizan el conflicto y transforman lo que era un acto homófobo en otro en contra de la homofobia". La filosofía, según explicaron los distintos implicados, es que es mejor trabajar en la pedagogía que en la represión, pero dejando claro que en lo que respecta a estos temas hay que aplicar la "tolerancia cero" a la menor insinuación.


Marc Sánchez, de la promotora Reggaeshack que ha contratado el cantante en Barcelona, indicó que el artista, en plena gira europea, actúa anoche en Nancy (Francia) y ayer aún no estaba al corriente del conflicto, aunque se espera que no ponga inconvenientes ya que en su día ya firmó la Compassionate Act. Según Sánchez, satisfecho con el acuerdo, ésta es una polémica que ya se zanjó en Europa hace dos años. "Aquí llega todo con retraso, pero creo que además hay que tener en cuenta el contexto marginal y homófobo de Jamaica y tener en cuenta que, sin justificar estas expresiones, es más positivo que estos músicos hayan rectificado y firmado el documento para cambiar la mentalidad de su gente que prohibir y reprimir". Sánchez señaló también que son "dos canciones entre las dos mil que ha editado Beenie Man".


Las entradas para el concierto en Barcelona en el que presenta su último disco, Undisputed, no se han agotado -se han vendido unas 400 cuando la capacidad de la sala es de mil- y está previsto que Beenie Man -que en 2000 ganó un Grammy con Art & Life, el primer disco que publicaba con Virgin, su actual discográfica- actúe mañana en el Festival Cultura Urbana de Madrid y el sábado en la sala Santana 27 de Bilbao. No hay noticias de conflicto en estas ciudades.


Documento de compromiso

Beenie Man firmó en 2005 la Reggae Compasionate Act, en la que, además de abogar por la paz, el amor, la tolerancia y las buenas vibraciones, se lee: "Todo el mundo puede tener sus propias convicciones y tenemos que ser respetados por nuestra libertad de expresión mientras respetemos la ley, pero que quede claro que no hay lugar en la comunidad musical para el odio y los prejuicios, ni mucho menos para el racismo, la violencia, el sexismo o la homofobia".El acuerdo barcelonés prevé la traducción del documento al catalán para que sea conocido por el público, vigilancia de los parlamentos del artista, observadores en la sala, ausencia de incidentes y seguridad de que si se incumple el compromiso, la sala (que ha colgado el documento en inglés en su página web: www.sala-apolo.com) lo denunciará en Europa.


  • Letras que hieren
  • El País, 2007-05-10 # L.H. · C.S. · Barcelona

Aunque Beenie Man, conocido también con el sobrenombre The Doctor, retiró estas canciones de su repertorio hace tiempo, algunos fragmentos de sus letras han circulado estos días en internet traducidos, especialmente canciones como Damn o Han Up Deh, en las que hay directa incitación a la violencia contra los homosexuales. En el pasado, el artista también cantó temas como Chi-Chi-Man, del grupo TOK (que fue número uno de ventas en Jamaica y EE UU hace seis años), en la que se incluyen frases como "We burn chi-chi man and then we burn sodomite and everybody bawl out, say, dat right!" ("Quememos a los homosexuales y sodomitas y que todos griten que eso está bien"). El músico inició su carrera en 1981 y ha colaborado con Janet Jackson, Wycleff Jean (Fugees), Don Imar y Tito El Bambino, entre otros.

  • ¡Esa boca!
  • El país, 2007-05-10 # Diego A. Manrique

El prolongado enfrentamiento de la comunidad gay con Beenie Man llega a un nuevo capítulo en Barcelona. Siempre nos hemos preguntado qué pasaría si el público de la world music pudiera entender lo que cantan algunos de los exóticos artistas que tan calurosamente acogen. Serían recibidos con risitas e incomprensión. La hipótesis se puede aplicar a Beenie Man: su patois es tan denso que resulta ininteligible en Inglaterra o Estados Unidos. Sugerir que sus letras puedan incitar actos homófobos en España supone desconocer el talante del público potencial (y su nivel de inglés).


También es insultante obligar a un artista a firmar un compromiso de buenas intenciones y prohibirle interpretar ciertos temas. Huele a ejercicio de poder: "Eres un salvaje del Tercer Mundo y te vas a enterar". Se pretende meter en cintura a un género radicalmente incorrecto como es el dancehall, que refleja la degeneración de la vida en Jamaica: sus autores pueden celebrar la violencia y lanzar amenazas con nombre y apellidos. También encarna la creciente sexualización de muchas músicas populares: sus textos son tan candentes como esos bailes que se practican en las pistas jamaicanas.


El dancehall tiene una economía de subsistencia: suele ser vetado en emisoras jamaicanas y sus creadores viven de los conciertos fuera de la isla. Siguiendo el ejemplo del reggae, busca infiltrarse en el mercado internacional, diversificando las formas y rebajando los mensajes. Eso ha hecho Beenie Man tras fichar con Virgin en 1998. En realidad, ya se había moderado antes, al convertirse al rastafarianismo después de trabajar con Sly Dunbar y Robbie Shakespeare, tras grabar a Marley. Al igual que Buju Banton, Beenie Man pasó a denunciar la banalización del uso de las armas, que dejó numerosas víctimas en el negocio del dancehall.


Sin embargo, su nueva fe no significa que Beenie Man se haya transformado en modélico hombre tolerante. El rastafarianismo carece de autoridad central y está abierto a interpretaciones que van desde lo relajado a lo intransigente. Las diferentes tendencias sí coinciden en la visión del sexo: machista, patriarcal, heterosexual. Como muchas minorías, trasladan su odio hacia grupos aún más indefensos: hay testimonios de linchamientos de gays y lesbianas jamaicanos, aunque resulte simplón el establecer una relación de causa y efecto entre la odiosa letra de Batty man fi dead y esos asesinatos.


También se necesita todo un ejercicio mental para intentar entender el apoyo cerrado de Beenie Man por parte de los músicos jamaicanos. Es un artista querido, que pisa los escenarios desde los cinco años; su primer elepé, The ten year old DJ wonder, data de 1983. Intérprete de grandes recursos, ha sabido mantener el interés de su público natural con duetos y diferentes productores.


Es el mismo reflejo de autodefensa que hemos visto en el hip-hop. Saben que determinadas acusaciones tienen fundamento pero no aceptan imposiciones ajenas. Sacan la bandera de la libertad de expresión, ante la cual no hay otra respuesta que el rechazo personal: ignorar a los creadores que nos ofenden... y tomar nota de actitudes que, aunque no se griten con la contundencia de Beenie Man, laten más cerca de lo que creemos.

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