2007/08/05

> Berria: Harrotasuna > SUECIA: EL ORGULLO GAY DE LA IGLESIA LUTERANA

  • El orgullo gay de la Iglesia sueca
  • Representantes de la Iglesia luterana participan por primera vez en el desfile en reivindicación de los derechos de los homosexuales
  • El País, 2007-08-05 # Ricardo Moreno · Estocolmo


El movimiento gay obtuvo ayer un reconocimiento histórico: representantes de la Iglesia luterana sueca participaron en la marcha para reivindicar el derecho a la identidad de la condición de homosexuales, bisexuales y transexuales. Cincuenta mil personas participaron en el desfile del orgullo gay, que recorrió al son de músicas y danzas, entre un mar de banderas con los colores del arco iris, las calles céntricas de Estocolmo.


La Iglesia
, que tras años de luchas había otorgado diversas formas de reconocimiento a las parejas gay, nunca había participado en una demostración pública antes. Tan sólo representantes de la institución a título personal. Junto a ellos estaban presentes miembros de la casi totalidad del espectro político sueco, con la única excepción del Partido Demócrata Cristiano.


La marcha de ayer culminó una semana de actividades culturales y artísticas que este año se han centrado en el ámbito deportivo, reducto en el que perviven arraigados prejuicios. Entre ellos, el de considerar que la práctica del fútbol es incompatible con la condición de homosexual. La reciente sentencia de un juez brasileño, que asegura que el futbol "es un juego viril, no homosexual", por lo que los gays deben jugar en campos aparte, es un claro indicativo del problema.


En Estocolmo fue un jugador de la selección nacional de fútbol el encargado de pronunciar el discurso inaugural del festival, junto con la ministra de Cultura, Lena Adelsohn Liljeroth. Se ha anunciado una campaña en el ámbito del deporte sueco, similar a la que se realizó anteriormente contra el racismo, destinada a erradicar cualquier expresión de discriminación o violencia en los campos contra deportistas gay. La demostración de ayer confirmó la consolidación de una atmósfera de tolerancia cada vez más arraigada, aunque no exenta de brotes de rechazo violento. De un aumento de esta agresividad en Holanda se quejaron, por su parte, los homosexuales reunidos ayer en el desfile de barcos flotantes organizado en Amsterdam, que contó con unos 250.000 participantes, según France Presse.


Estos multitudinarios desfiles coinciden con la fiesta principal del festival gay y lésbico, Loveball, que se celebra en Barcelona, un acto en el que se calcula han participado unas 30.000 personas. Hubo baile hasta la madrugada, pero la noche comenzó con el delirio de miles de voces, preparadas para corear las actuaciones de algunos de los iconos de la música gay actual, como Marc Almond o Grace Jones, cuyo hit gay más famoso es Slave to the rhytm.

> Berria: Eliza > MIGUEL ASURMENDI, OBISPO DE VITORIA, CRITICA EL LAICISMO BELIGERANTE CINTRA LA ASIGNATURA DE RELIGION

  • El obispo de Vitoria critica el "laicismo beligerante" contra la asignatura de Religión
  • Miguel Asurmendi propone un "pacto escolar" para que no se imponga Educación para la Ciudadanía
  • El País, 2007-08-05 # Agencias · Vitoria

El obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi, se ha preguntado esta mañana si no ha llegado ya el momento de alcanzar "un gran pacto escolar" de forma que no se "imponga un tipo de asignatura como la de Educación para la Ciudadanía, que suscita tan abundantes críticas y rechazos". En su homilía con motivo de la festividad de la Virgen Blanca, ha criticado además el "laicismo beligerante que hay contra la clase de religión".


"¿No es el momento de superar el laicismo beligerante contra la clase de religión?", se ha preguntado Asurmendi, que se ha referido también a problemas como la violencia escolar y el aumento de las denuncias de padres contra sus hijos.


El obispo ha calificado de "preocupante" el fenómeno de la violencia en las aulas, después de que hayan salido a la luz pública numerosos casos en los que escolares acosan y agraden a sus propios compañeros e incluso lo graban con sus teléfonos móviles. En este sentido también ha destacado que "miles de padres acuden a los juzgados a presentar denuncias contra sus propios hijos, que los tienen amedrentados por diversas formas de violencia". Sobre estos fenómenos, ha concluido que la sociedad "está lejos de vivir en el amor".


Asurmendi también se ha referido a la violencia contra las mujeres, de la que hay dicho que "está adquiriendo proporciones alarmantes", ya que las muertes de mujeres a manos de sus maridos o compañeros es "una hemorragia a la que no acabamos de encontrar solución".

> Berria: Indarkeria > CANARIAS: MUERE UN JOVEN TRAS UNA BRUTAL PALIZA POR PARTE DE LOS PORTEROS DE UN PUB EN TENERIFE

  • Nuevo suceso en el sur de la Isla
  • Un joven asturiano muere tras recibir una brutal paliza en Torviscas, Tenerife
  • Los testigos relatan que el portero de un pub y un acompañante la emprendieron a golpes "como animales"
  • La Opinión de Tenerife, 2007-08-05 # Daniel Millet · Santa Cruz de Tenerife

Endika Abad Vita, un joven asturiano de 21 años que llevaba unos 12 meses residiendo en el sur de Tenerife, falleció la noche del viernes en la Residencia de La Candelaria a consecuencia de la brutal paliza que le propinó, según denuncian los testigos, un portero de un pub de Torviscas, en el municipio de Adeje. Otros dos amigos de Endika resultaron heridos de gravedad durante la agresión, según adelantó LA OPINIÓN DE TENERIFE.


Todo ocurrió la madrugada del miércoles al jueves, cuando Endika Abad había salido a tomarse unas copas con unos amigos a la zona de ocio de Torviscas. Según uno de ellos, entrevistado anoche por La Opinión de Tenerife, los jóvenes mantuvieron una discusión con un cliente "anglosajón" que se encontraba cerca de ellos "en el interior del pub O´Reilly´s". "La discusión nunca pasó a mayores, ni siquiera cuando nos encontramos con la misma persona en las afueras del pub ya cuando el establecimiento estaba cerrando. Pero, de repente, el portero y un acompañante se abalanzaron sobre nosotros y empezaron a golpearnos de forma brutal sin que tuviéramos tiempo para reaccionar", relató el testigo.


Endika Abad recibió varios puñetazos "terribles" y cayó fulminantemente al suelo, según esta fuente. Quedó inconsciente, mientras los agresores seguían golpeando a los otros jóvenes. "Con uno no les bastó con golpearlo, sino que además lo arrojaron por unas escaleras", matizó. Como resultado de la paliza, el joven asturiano sufrió un traumatismo craneal de máxima gravedad y se le formó un coágulo de sangre en la cabeza. Fue trasladado urgentemente a un centro médico del sur de Tenerife y luego, en coma, a la Residencia de La Candelaria, en Santa Cruz, donde desde un primer momento los médicos advirtieron que existían muy pocas posibilidades de que Endika superara las heridas. Su muerte se certificó a eso de las 22 horas del pasado viernes.


Otros dos heridos graves

Otros dos amigos quedaron heridos de gravedad, los dos con múltiples contusiones y uno, además, con fractura de tabique nasal. La Policía Nacional, según confirmaron anoche a este diario fuentes del cuerpo, detuvo en un primer momento al portero del pub y a una acompañante, "pero luego fueron puestos en libertad por el juez". Sin embargo, las mismas fuentes precisaron que anoche eran buscados para una nueva detención después de la denuncia presentada por los familiares del joven, desplazados ayer a Tenerife desde Asturias.


Los padres y un tío, Ismael Abad, se encontraban ayer velando el cadáver en Santa Lastenia después de que se le realizara la autopsia. "Todavía no nos lo podemos creer", dijo a este periódico Ismael Abad, quien detalló que el padre es un empleado de la Caja de Ahorros de Cangas del Narcea, una localidad del Occidente de Asturias. "Estamos muy afectados. Todavía no conocemos muchos detalles de lo que ocurrió", añadió. El cuerpo será trasladado en las próximas horas a Asturias y el entierro se celebrará con toda probabilidad en la localidad de Navelgas, de donde es natural la familia.


Los amigos del fallecido contaron que "el principal agresor, el portero del pub, es peninsular y se ensañó sin aparente motivo". Según ellos, las disputas con el cliente anglosajón del establecimiento no pasaron nunca a mayores y la respuesta del empleado de la seguridad fue "absolutamente desproporcionada, brutal y contó con la ayuda de otra persona que se encontraba con él". Estas mismas fuentes y otras de la familia no entendían por qué los sospechosos habían sido puestos en libertad, como les habían relatado los agentes que participan en la investigación.


"Actuó como un verdadero animal"

Endika Abad Vita llevaba poco más de un año en el sur de Tenerife. Trabajó en distintos establecimientos hoteleros de Adeje y compartía apartamento con un amigo peninsular, Adrián. Éste no acudió la noche del miércoles a tomar unas copas con Endika y otros conocidos porque tenía que trabajar temprano al día siguiente. El joven asturiano se encontraba a gusto en la Isla, según sus allegados, y era una persona afable.


Jamás sus padres imaginaron que su aventura por Canarias iba a terminar en tragedia. Según algunos de los testigos, la actuación del portero del pub irlandés en los alrededores del establecimiento fue "brutal". "El portero, sobre todo, actuó como un verdadero animal. Endika cayó fulminado tras varios golpes tremendos. Luego pudo haberse golpeado la cabeza contra el suelo. Quedó inconsciente".


Al parecer, el empleado de seguridad y su acompañante también se encararon con el cliente anglosajón con el que el grupo de Endika había mantenido la discusión. Los padres del chico fallecido llegaron ayer mismo a Tenerife procedentes de la localidad rural asturiana de Cangas del Narcea, donde residen, y se hospedan en un hotel de Santa Cruz. Endika falleció a eso de las 22 horas del viernes, no más de 40 horas después de la paliza, después de que fuera intervenido de las graves heridas tras ingresar en la Residencia de la Candelaria, a donde fue evacuado procedente de un centro hospitalario del Sur. Desde el primer momento, los doctores aclararon a los amigos del joven asturiano que su recuperación era muy difícil y que si se salvaba, iba a padecer seguramente graves trastornos cerebrales. El chico no salió del coma y su muerte se certificó el pasado viernes por la noche. El Cuerpo Nacional de Policía confirmó la denuncia de la paliza, la detención de los dos sospechosos -el portero del pub y una acompañante- y su puesta en libertad por parte del juez del caso.

> Iritzia: Line Chamberland > LA HOMOFOBIA EN EL TRABAJO

  • La homofobia en el trabajo
  • Rebelión, 2007-08-05 # Line Chamberland · Socióloga quebequense, profesora de la Universidad de Québec en Montreal

A pesar de sus excelentes competencias, Estela perdió su empleo como archivera cuando su empleador se enteró de su lesbianismo. Lo mismo le sucedió a Alexandra, profesora especializada en jóvenes y adultos con deficiencias metales: el patrono pretextó una reorganización del personal pero sólo ella fue despedida. Catherine y Alexis, sindicalizados y beneficiarios de un seguro de empleo, han sido transferidos, mas no despedidos: a Catherine sus superiores le obligaron a pedir su transferencia hacia otro sector, alegando que los adolescentes en dificultad junto a quienes trabajaba podrían entablar contra ella falsas acusaciones de acoso sexual. En cuanto a Alexis, debió cambiar de puesto, ya que su jefa consideraba que no podía ser instructor en la industria de la construcción, no porque era incompetente, sino porque este medio era demasiado cerrado a la homosexualidad. René, técnico en educación especializada, conservó su puesto pero se le retiró todos los estudiantes a su cargo, se le aisló del resto del personal, en resumen, se hizo todo para empujarlo a dejar el puesto por su propia voluntad…


He aquí algunos ejemplos de los efectos de la homofobia, que se puede definir como la expresión de una aversión o de una intolerancia hacia las personas homosexuales. En los centros de trabajo, sus manifestaciones varían en gravedad. Hay, en primer lugar, la homofobia difusa, que toma la forma de bromas, burlas, prejuicios, comentarios descorteses, graffitis. A menudo, esta homofobia no se dirige a ningún individuo en particular sino a los homosexuales o a la homosexualidad en general. Está presente, de manera más o menos intensa, en la mayoría de los ambientes laborales, y es más acentuada en los empleos predominantemente masculinos en los que se valoriza la virilidad. Debido a su carácter indirecto, a menudo diluido en el humor, las expresiones de la homofobia difusa pueden parecer banales o incluso anodinas. Sin embargo, son portadoras de mensajes que hieren y humillan a los gays y las lesbianas que las escuchan. Éstos /as se colocan a la defensiva: ¿en tal contexto, deben revelar o callar su homosexualidad?


La homofobia directa se traduce en actitudes que rechazan o desvalorizan a los gays y a las lesbianas que se definen como tales en su centro de trabajo, así como a las personas sospechosas de serlo. He aquí algunos ejemplos: mantenerse a distancia o romper la comunicación; negarse a colaborar en la realización de las tareas; estropear las herramientas o el lugar de trabajo; cuestionar la competencia o la reputación profesional de un individuo; revelar su orientación sexual sin su consentimiento o amenazar con hacerlo; señalarlo sin cesar y con insistencia en todos los contactos que se tienen con él, en particular delante de terceros; mostrar una curiosidad excesiva hacia su sexualidad; dirigirle críticas relativas a los gays y lesbianas en su conjunto, como si la persona tuviera que o pudiera expresarse en nombre de todo el grupo. Resumidamente, todas las interacciones son marcadas y sesgadas por el hecho de que la persona es homosexual y a la que se pretende descalificar. La homofobia directa contribuye a marginar a los gays y lesbianas en su centro de trabajo e incluso a excluirlos, afectando su capacidad de integración en el ambiente y el ejercicio de sus funciones profesionales.


Por último, se puede hablar de un clima homofóbico, cuando las manifestaciones de homofobia toman un carácter constante o exacerbado, cuando la hostilidad abierta hacia los gays y las lesbianas ya no es la excepción, sino que involucra a varios colegas y superiores en el ambiente laboral. En tal contexto, las manifestaciones de homofobia de todo tipo no son aisladas ni ocasionales sino frecuentes y diarias. A esto, se agregan los incidentes graves como despidos, intimidación o ataques a la integridad física, en tanto el centro de trabajo tolera la existencia de tal clima y las autoridades no ofrecen ninguna protección para los trabajadores y trabajadoras potencialmente víctimas de homofobia. En síntesis, en un clima de homofobia e intolerancia, toda expresión de homosexualidad será sancionada negativamente y se intentará, por distintos medios, expulsar a los gays y lesbianas.


Tratamiento discriminatorio

Como ilustran los ejemplos anteriores, la homofobia genera un tratamiento discriminatorio de los trabajadores gays y lesbianas: denegación de la contratación, no llamarlos para empleos temporales o contractuales, denegación de la estabilidad o promoción, obstáculos para el desarrollo profesional, despido abusivo o presión para la dimisión. Cuando la legislación prohíbe la discriminación directa, ésta se camufla bajo falsos pretextos, lo que complica el acceso a los recursos legales para las personas que son víctimas. En una reciente investigación efectuada en Quebec -donde desde
1977, la Carta de los derechos de la persona prohíbe la discriminación y el acoso por orientación sexual-, un 9.8% de los gays y lesbianas interrogados confiesan haber sufrido discriminación durante los últimos cinco años, un 7,6% acoso, un 9,2% violencia psicológica o verbal y 1% , violencia física. La precariedad del empleo y el hecho de pertenecer a grupos minoritarios (mujeres, minorías etnoculturales, autóctonas, personas con discapacidades) aumentan los riesgos de discriminación y las consecuencias desastrosas que esto implica. En este mismo estudio, se constata que las lesbianas son más reticentes que los hombres gays para revelar su orientación sexual en el centro de trabajo, ya que ellas temen ser discriminadas también como mujeres.


En la mayoría de los países, la discriminación reviste también una forma sistémica, cuando ni la ley, ni el patrono reconocen a las parejas del mismo sexo y a las familias que ellas forman. Las personas homosexuales se ven entonces privadas de las ventajas económicas y sociales vinculadas a su situación marital y familiar, ventajas de las que se benefician sus colegas de trabajo heterosexuales, relativas, por ejemplo, al seguro social, las jubilaciones, los permisos por enfermedad o la muerte de un ser próximo, etc. Se trata de una injusticia obvia puesto que estos beneficios, que han sido fijados por la ley o se han negociado en los contratos colectivos, se aplican, en principio, al conjunto de los trabajadores y trabajadoras concernidos. Además, algunos regímenes son financiados conjuntamente por los empleados y el patrono; es decir que los trabajadores gays y lesbianas hacen sus aportes, y sin embargo están excluidos de las ventajas que ellos significan.


Los comportamientos homofóbicos en los lugares de trabajo se apoyan en representaciones heterosexistas, es decir, representaciones que instauran y mantienen una jerarquía de las sexualidades. Por un lado, la heterosexualidad se coloca como "natural" -tan evidente que no se la nombra- e intrínsecamente valorizada. Del otro lado, los estereotipos construyen las categorías del gay y de la lesbiana asignándoles, de manera generalizada y simplificadora, características o estilos de vida, generalmente negativos, que serían los suyos. Ellos dan una imagen deformada de la vida de las personas homosexuales y ocultan varios aspectos. En su lugar de trabajo, los gays y las lesbianas serán percibidos y juzgados a través de este prisma reductor.


Los estereotipos del "gay afeminado" y de la "lesbiana masculina" figuran entre los más corrientes y proporcionan el pretexto para las burlas. Así, el ambiente de trabajo hace sentir que para ser aceptado, un "buen gay" no debería parecer demasiado afeminado, ni demostrar demasiado sus preferencias sexuales, lo que, para algunos, es lo mismo. Es decir, debería seguir siendo invisible y presentar un perfil de género “normal” para que su presencia sea tolerada. Al trazar el límite entre lo que es aceptable o no, esta presión coercitiva mantiene las normas de masculinidad y feminidad. Aquellos y aquellas, cuya apariencia se aparta demasiado de los géneros prescritos, se exponen a la denigración y a la marginación. La no conformidad de género puede constituir un freno a las posibilidades de empleo o al ascenso en la empresa. Por ejemplo, una lesbiana considerada demasiado masculina no será asignada para funciones de representación pública o servicios a la clientela. La discriminación sobre la base de la orientación sexual, entonces, es encubierta por la referencia a los modelos tradicionales de género. El heterosexismo impone a todas las personas, cualquiera que sea su sexualidad, el modelo binario hombre-masculino/mujer-femenino y contribuye a reproducir la división sexual de las tareas en la organización capitalista del trabajo. Las personas transexuales y transgénero son también discriminadas fuertemente en el trabajo, en particular, en el acceso y la estabilidad en el empleo.


En concordancia con las prohibiciones religiosas y médicas, la homosexualidad continúa siendo desacreditada como pecado, enfermedad o anormalidad, lo que vendría a justificar que las personas homosexuales no reciban un trato igual y que no se les concedan los mismos derechos ni las mismas ventajas que se conceden a las parejas heterosexuales. La confusión entre homosexualidad y pederastia es corriente; en los centros que trabajan junto a grupos sociales vulnerables por su joven edad o por su condición física o mental, las sospechas y las acusaciones hacia los gays surgen rápidamente incluso cuando no hay ningún fundamento. En vez de combatir los prejuicios, los patronos piensan solucionar el problema organizándose para que no haya ninguna persona homosexual en el personal. Del lado de las lesbianas, la sexualidad entre dos mujeres parece simplemente inconcebible fuera de la órbita de la norma heterosexual, más concretamente fuera del deseo de los hombres. A veces el lesbianismo alimenta las fantasías masculinas, otras veces se explica como una elección por despecho, tras un rechazo por parte de los hombres, debido a experiencias heterosexuales traumatizantes o decepcionantes, o a una ausencia de experiencia positiva con el otro sexo.


Desbaratar los prejuicios

En los contextos donde los gays y las lesbianas han adquirido igualdad de derechos y una mayor visibilidad en la esfera pública, otros prejuicios vienen a yuxtaponerse a los más antiguos y se traducen en reticencias y reacciones negativas, ante estos logros. Así pues, se crea un nuevo prototipo del Gay que enfatiza -sin matices- la sexualidad desenfrenada atribuida a todos los hombres gays, su pretendida opulencia, su modo de vida hedonista que escaparía a toda restricción y a toda responsabilidad. Por otra parte, se acusa a las familias homoparentales, mayoritariamente fundadas por lesbianas, de no ofrecer un marco equilibrado para el niño, que requeriría absolutamente la presencia de un padre y de una madre. O también, se critican las manifestaciones de orgullo, los acontecimientos festivos, la existencia de lugares especializados de encuentro: se les acusa de ser demasiado fogosos, de perjudicar la imagen de los gays y lesbianas, de estar encerrados en un ghetto, en fin, de dañar su propia integración en la sociedad.


Frente a la homofobia en el centro de trabajo, los gays y lesbianas pueden decidir callar su homosexualidad, llegando hasta fabricarse una máscara heterosexual cuando el medio es muy hostil, con el fin de protegerse de las consecuencias negativas anticipadas y preservar su autonomía económica y sexual. Quienes deciden salir del closet dedican muchos esfuerzos a desbaratar los prejuicios heterosexistas en su ambiente de trabajo. Si tienen la posibilidad, lo que no es siempre el caso, algunos van a optar por una trayectoria profesional en centros más abiertos a la homosexualidad, aun cuando implique un costo en términos de salario y carrera. El impacto de estas estrategias individuales es limitado, si no hay en paralelo luchas colectivas contra la homofobia y el heterosexismo. Para eso, es necesario organizarse, tomar la palabra en los espacios públicos y aliarse con otras fuerzas políticas que luchan contra la organización del trabajo capitalista y patriarcal.

> Berria: Homofobia > BRASIL: EL JUEZ, EL FUTBOL Y LOS HOMOSEXUALES

  • El juez, el fútbol y los homosexuales
  • El magistrado Junqueira Filho ha hecho de árbitro en una querella entre el director administrativo del Palmeiras y el jugador del Sao Paulo Richarlyson y ha sentenciado textualmente que el balompié "es un juego viril, varonil, no homosexual".
  • Deia, 2007-08-05

Sentencia de juez: el fútbol es cosa de hombres muy hombres. Debe ser que la toga también pesa al otro lado del Atlántico tirando hacia el sur. Manoel Maximiliano Junqueira Filho, o sea, el juez Junqueira Filho, como buen árbitro, la acaba de armar en Sao Paulo al afirmar textualmente en una sentencia que el futebol "es un juego viril, no homosexual" antes de recomendar a un jugador gay que abandone las canchas o monte un equipo y una federación para él y sus amigos.


La historia comenzó cuando José Cyrillo Jr., director administrativo del Palmeiras, equipo de Primera División harto conocido en todo el mundo del balompié, dio a entender en un programa de televisión que el centrocampista Richarlyson, del Sao Paulo, era homosexual. Al jugador paulista, que siempre ha tenido un aspecto físico peculiar, no le sentó nada bien la insinuación e inició hace un mes una demanda judicial contra Cyrillo por injurias. Ese partido lo arbitraría Junqueira Filho, quien el viernes decidió archivar el caso alegando que la queja no puede proseguir en terrenos judiciales.


El juez, en un principio, se atuvo a la cordura y sentenció que no ve ningún ataque en las palabras de Cyrillo porque en ningún momento Richarlyson fue señalado como homosexual, pero a medida que entró en calor fue complicando su dictamen como cualquier trencilla nervioso en pleno concierto de pito. El señor togado, muy señor él, sentencia que a Richarlyson le bastaría con comparecer ante el programa de televisión para "declararse heterosexual y punto final". Y continúa: "Si fuese homosexual tendría que admitirlo o hasta omitirlo o guardar silencio al respecto. En esa hipótesis, sin embargo, sería mejor que abandonase las canchas".


En el proceso, el querellante presentó un manifiesto del Grupo Gay de Bahía además de un artículo de prensa que defiende la apertura de las canchas a atletas con otra opción sexual, pero el magistrado Junqueira Filho no pasó por eso: "Ya que fue señalado, este juicio responde: el fútbol es un juego viril, varonil, no homosexual", sentencia el magistrado al señalar que hay hasta himnos que consagran esa condición y antes de afirmar que quien recuerda la Copa del Mundo de 1970 "jamás concebiría un ídolo suyo homosexual" y "no podría soñar con un homosexual jugando fútbol". "No es que un homosexual no pueda jugar al balompié, que juegue si quiere, pero forme su equipo e inicie una federación", agrega.


El juez recela además de que si se aceptan atletas homosexuales y "si la moda pega", pronto habría un "sistema de cuotas" y recalca en su veredicto que no se deben aceptar homosexuales en el fútbol brasileño porque ello "perjudicaría la uniformidad de pensamiento del equipo" y causaría incomodidad a los hinchas y a sus hijos.


Mientras tanto, Richarlyson permanece recluido en el centro de entrenamientos de su equipo para evitar el asedio de la prensa. Uno de sus abogados, Renato Salge, ha anunciado, sin embargo, que el futbolista va a demandar también al juez por haber archivado el proceso "fundamentado en su propio pensamiento esdrújulo y homofóbico".